REFINERÍAS 

Máxima tensión en el Golfo: acusan a Irán de los ataques

Estados Unidos y Arabia Saudí buscan frenar el alza del precio del petróleo.

Aramco. Foto: Reuters
Se ve humo después de un incendio en las instalaciones de Aramco en la ciudad oriental de Abqaiq, Arabia Saudita el sábado. Foto: Reuters

El petróleo se disparó como efecto directo de los ataques contra dos refinerías de Arabia Saudí el sábado, que obligó al reino a reducir a la mitad su producción de crudo. Los ataques, de los que Estados Unidos y Arabia Saudí responsabilizan a Irán, afectaron el 5% de la producción mundial de petróleo.

La cotización del barril de Brent registró un salto de casi el 20% al abrir los mercados ayer -hasta 71,95 dólares-, la mayor suba porcentual desde 1990 cuando la invasión iraquí de Kuwait.

Durante la jornada el alza se moderó y el Brent cerró en 69,02 dólares por barril, un incremento del 14,59%, mientras que el petróleo Texas, subió un 14,8%, hasta 62,90 dólares. En Estados Unidos, este ascenso del crudo de Texas se considera el mayor en un día en más de una década.

Estados Unidos contribuyó a frenar la escalada del precio
al autorizar la liberación de sus reservas de emergencia para garantizar el suministro, si bien puntualizó que todavía es prematuro conocer si será necesario recurrir a ellas.

Los ataques del fin de semana fueron en Abqaiq, la mayor planta de procesamiento de petróleo del mundo, y en el campo petrolífero de Jurais, en el este de Arabia Saudita, ambos de la petrolera estatal saudí Aramco.

La ofensiva fue reivindicada por los rebeldes hutíes chiitas de Yemen, un país en guerra en el que Arabia Saudí interviene al frente de una coalición militar desde 2015, junto al gobierno, para intentar frenar a la rebelión apoyada por Irán.

El nivel de bombeo de la petrolera saudí Aramco, la mayor del mundo, podría tardar semanas en normalizarse, o incluso meses, según algunos expertos, lo que amenaza con mantener por ahora un sesgo al alza en el precio del crudo. No obstante, medios estadounidenses creen que se podría recuperar un tercio de la producción a partir del próximo lunes.

Los hutíes han advertido además de que pueden lanzar nuevas ofensivas en cualquier momento y han pedido a los extranjeros que se retiren de las plantas petroleras de Arabia Saudí.

La inestabilidad en la región del Golfo Pérsico contribuye por sí misma a que la cotización del crudo mantenga la presión alcista, dado que los inversores que operan en el mercado de futuros del petróleo tienen en cuenta la posibilidad de nuevas interrupciones del suministro.

Principales productores de crudo. Foto: AFP
Principales 10 productores de crudo. Foto: AFP

La consultora Capital Economics ha dibujado tres posibles escenarios futuros. En el primero, que considera el más probable, Aramco lograría restablecer el bombeo la próxima semana, con lo que la cotización del Brent regresaría a un nivel en torno a los 60 dólares por barril. Si se tardara “meses” en solventar el problema, el crudo podría escalar hasta 85 dólares por barril, según esa firma, que en caso de que las tensiones derivaran en un conflicto militar abierto contempla la posibilidad de que el precio se llegara a disparar hasta 150 dólares por barril antes de final de año.

El incremento del precio beneficia a las petroleras y a industrias auxiliares del sector, pero puede golpear al mismo tiempo a las economías de países importadores de crudo, así como a empresas dependientes de la compra de derivados del petróleo, como es el caso de Uruguay. (Ver sección Economía en página A9).

La agencia de calificación Moody’s advirtió, por su parte, de que el efecto a largo plazo de los ataques contra instalaciones saudíes dependerá de cuánto tarde Aramco en restablecer la producción y la magnitud de los daños.

Irán.

Las armas utilizadas en el ataque en Arabia Saudita fueron fabricadas en Irán, afirmó ayer lunes la coalición dirigida por Riad en Yemen.

Por su lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que “parece” que Irán es responsable, y expresó su determinación para ayudar a Arabia Saudita, pero afirmando que le gustaría “evitar” una guerra con la República islámica.

“Tenemos muchas opciones, pero no estoy buscando opciones en este momento, queremos descubrir quién hizo esto. (...) Veremos qué pasa”, dijo Trump. “Soy alguien a quien no le gustaría tener una guerra (...) No quiero una guerra con nadie, pero estamos más preparados que cualquiera”.

Al ser consultado por un periodista en la Casa Blanca sobre si Irán estaba detrás de los hechos, Trump dijo: “Ciertamente es lo que parece en este momento. En cuanto hagamos algún descubrimiento definitivo se los haremos saber, pero eso es lo que parece por ahora”.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, y el de Energía, Rick Perry, también culparon a Irán por el ataque.

En tanto, la coalición liderada por Arabia Saudita también apuntó el dedo contra Irán, y señaló que se está investigando el origen de los disparos. “La investigación sigue y todas las indicaciones muestran que las armas utilizadas provienen de Irán”, declaró a la prensa en Riad el portavoz de la coalición, el coronel saudí Turki al Maliki.

El presidente iraní, Hasan Rohani, justificó los ataques, al señalar que Yemen es blanco de bombardeos saudíes.

“El pueblo de Yemen se ha visto obligado a responder. Solo se defiende”, declaró Rohani en Ankara, al concluir una cumbre sobre Siria con sus homólogos ruso y turco, Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan.

Impacto: nafta se vende a 40% menos de su valor 

El incremento del precio del petróleo, como consecuencia de los ataques a las refinerías de Arabia Saudita, tiene impacto en Argentina, debido al congelamiento de precios de los combustibles fijado por el gobierno. El 12 de noviembre, cuando finalicen los 90 días de congelamiento, los precios en el surtidor estarán un 40% atrasados con respecto a su valor de mercado, indicaron consultoras privadas al diario La Nación. Para el gobierno, los precios al viernes pasado estaban atrasados un 15% y ayer se situaron un 24% por debajo de su valor real.

La Secretaría de Energía informó que el precio internacional del barril de petróleo impacta en un 60% del precio en el surtidor.

“El congelamiento impide que pase todo el aumento al precio de los combustibles y afecta a las petroleras generando un mayor costo de oportunidad: lo que pierden por no cobrar el valor internacional que es mayor al local”, indicó el economista Julián Rojo a La Nación.

Mientras surge esta nueva realidad, el gobierno del presidente Mauricio Macri detalló cómo se repartirá la compensación a provincias y empresas petroleras por el congelamiento del precio de las naftas. Pero, a cambio, les pide una “declaración por la que se obliguen a mantener indemne al Estado Nacional, por cualquier acción, reclamo administrativo, judicial, extrajudicial y arbitral, en Argentina, en el extranjero y en el ámbito internacional, de sus accionistas o sociedades controlantes, controladas o vinculadas, relacionados con la aplicación de las normas” de fijación de precios.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, sostuvo que el perjuicio para su provincia alcanza a los 98 millones de pesos mensuales solo en regalías, a lo que deben sumarse otros impuestos y el impacto en la economía indirecta, pero la compensación que propone el gobierno apenas supera los 9 millones de pesos.

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