EL PASO DEL HURACÁN POR EL CARIBE

Matthew se ensañó con el más débil

El huracán dejó Haití en crisis humanitaria con 900 muertos y 1,5 millones de afectados.

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En la ciudad haitiana de Chantal, la población se apresura a enterrar a los muertos por el huracán Matthew. Foto: Reuters.

La cifra de muertos en Haití por el huracán Matthew era ayer de 877, pero el número podría aumentar porque todavía hay áreas del país que están aisladas.

Matthew atravesó el extremo occidental de la península de Haití el martes con vientos sostenidos de 233 kph y lluvias torrenciales. El huracán dejó en ese país a un millón y medio de personas afectadas, en distintos niveles, sobre una población de 10 millones de habitantes.

En medio de un país que intenta ponerse de pie tras diversas y continuas calamidades, Matthew ha sido tan desbastador en esta isla caribeña a partir de la precariedad de las estructuras y de las viviendas.

El presidente Barack Obama urgió a los estadounidenses a hacer donaciones a Haití, el país más pobre de las Américas.

Mientras Puerto Príncipe, capital y principal ciudad, casi no sufrió daños, el sur del país quedó devastado. Imágenes aéreas de la zona golpeada por el huracán muestran un paisaje en ruinas con pequeñas chozas de lata arrasadas y sin techo, árboles caídos por doquier, y el suelo cubierto por el lodo de los ríos desbordados.

Jeremie, un pueblo de 30.000 habitantes, recibía a los visitantes con escenas de desolación, sin energía eléctrica por la destrucción del cableado y con las comunicaciones interrumpidas.

Prácticamente todas las casas de chapa han sido destruidas y solo pocas construcciones de concreto quedaron en pie.

"Es como si alguien tuviera un control remoto y solo apretara el botón del viento para subirlo más y más", dijo Carmine Luc, una mujer de 22 años.

"Cuando el techo de mi casa voló, me aferré a la pared con la mano izquierda y con la derecha sujeté con todas mis fuerzas a mi hijo de tres años, quien gritaba", dijo la mujer.

Más al sur, Les Cayes, el tercer poblado de Haití, quedó muy dañado. En Sous-Roches, un tranquilo vecindario frente a la playa, todo quedó convertido en un caos de lodo y árboles destrozados.

"Pensé que iba a morir. Vi el rostro de la muerte", dijo Yolette Cazenor, una mujer de 36 años, parada frente a una casa partida en dos por una palmera de coco que cayó sobre ella.

Más del 80% de los cultivos se perdieron en algunas áreas, de acuerdo con la oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas.

Cerca de un millón de personas necesitan ayuda urgente, dijo por su parte la organización humanitaria CARE France: "No tienen nada excepto la ropa que traen puesta".

Las promesas de ayuda se multiplicaban mientras Estado Unidos anunció el envío del buque USS Mesa Verde con 300 efectivos especializados en emergencias médicas, asistencia y reconstrucción y tres helicópteros, que se sumarán a un personal de 250 y nueve helicópteros ya listos para desplegarse en Haití.

El grupo International Relief Teams, con sede en California, dijo que donó 7 millones de dólares en suministros médicos, junto con las organizaciones internacionales MAP International y Hope for Haití.

Francia anunció, por su parte, el envío de 60 uniformados con 32 toneladas de ayuda humanitaria y equipo para purificación de agua. Incluso Venezuela, que sufre una severa crisis económica y desabastecimiento, envió tres cargas de ayuda y alimentos.

Los desastres naturales se han ensañado con Haití, que enero de 2010 fue devastado por un terremoto que demolió gran parte de la capital y dejó más de 250.000 muertos.

13 muertos por cólera.

Brotes de cólera provocaron la muerte de al menos 13 personas en Haití tras el paso del huracán Matthew. Seis personas perecieron por cólera en la localidad sureña de Randel, mientras otras siete fallecieron en la población costera occidental de Anse-dAinault. El Ministerio de Salud haitiano, informó que otras 62 personas están enfermas como resultado del huracán.

PERDIÓ FUERZA EN EE.UU.

En Florida dejó nueve muertos.

El huracán Matthew tocó tierra ayer sábado en la costa de Carolina del Sur, en Estados Unidos, con vientos menos intensos pero aún poderosos, después de dejar casi 900 muertos en Haití. La velocidad del viento disminuyó a menos de 135 kilómetros por hora (kph), convirtiéndolo en un huracán de categoría 1, la menor en la escala de 1 a 5 de Saffir-Simpson.

Al menos nueve muertes en Florida fueron atribuidas a la tormenta, que dejó sin electricidad a unos 1,5 millones de hogares y negocios en el sureste de Estados Unidos.

En Florida, 775.000 hogares seguían ayer sin electricidad, mientras en Carolina del Sur 433.000 no tenían luz, dijo el gobernador Nikki Haley. Las carreteras en Jackson Beach estaban cubiertas de madera y había inundaciones en algunas intersecciones. Podían verse daños moderados en tiendas costeras, con los toldos y los cercos derribados.

El gobernador de Florida, Rick Scott, dijo que más de 6.000 personas permanecieron en refugios el viernes por la noche, pero parecía aliviado ayer sábado porque la tormenta no provocara más daños. "Es una bendición que Matthew permaneciera alejado de nuestra costa", dijo.

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