La Paz - La cantidad de huelguistas de hambre en Bolivia pasa ya de 600 con la incorporación de líderes empresariales y políticos, al fracasar el diálogo entre el presidente Evo Morales y la oposición para destrabar la Asamblea Constituyente.
El prefecto (gobernador) del departamento oriental de Beni, Ernesto Suárez, y el alcalde de Trinidad, la capital departamental, Moisés Shiriqui, se sumaron al ayuno y anunciaron que dirigentes de los empresarios ganaderos y campesinos harán lo mismo en las próximas horas.
La medida está destinada a presionar al presidente Morales y su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), para que retrocedan en la imposición de una fórmula de voto que anula la participación de los opositores en la Asamblea.
"Aunque parece irónico, nuestra posición es que se respeten las normas, fundamentalmente la ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente", dijo Suárez a la emisora Panamericana en alusión al mecanismo de voto por dos tercios fijado en esa norma y en la Constitución vigente para aprobar la reforma constitucional.
"De esta forma no será la posición de un sólo partido (MAS) la que hará una constitución para todos los bolivianos, excluyendo a departamentos como el nuestro", declaró Suárez.
La oposición acusa al oficialismo de violar las normas vigentes al imponer una votación por mayoría absoluta (128 de 255 votos) para la redacción de la nueva Constitución, lo que margina a los opositores, ya que el MAS cuenta con 137 escaños en la Asamblea.
La reunión que Morales y los comités cívicos y los partidos sostuvieron hasta la madrugada de hoy no tuvo ningún resultado y solo sirvió para que las partes mostraran que se mantienen inflexibles en sus posiciones.
"El asunto no está en mis manos, está en manos de la Asamblea", insistió el mandatario durante la reunión, al aceptar la posibilidad de suspender las sesiones de la Constituyente mientras se dialoga.
Morales ha acusado varias veces a los partidos opositores de actuar con "mezquindad" por haber bloqueado la aprobación de leyes en el Senado y de no apoyar los cambios con los que quiere "refundar" Bolivia en favor de las mayorías indígenas.
A la huelga también se incorporó hoy el empresario Gabriel Dabdoub, presidente de la Cámara de Industria y Comercio (CAINCO) de Santa Cruz, una de las organizaciones patronales más importantes del país.
El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, también tiene previsto entrar en huelga de hambre en las próximas horas, luego de una reunión con el Comité Cívico regional, cuyo titular, Germán Antelo, también se propone ayunar.
Manfred Reyes Villa, gobernador de Cochabamba, donde el viernes y sábado próximos se celebrará la II Cumbre Suramericana, dijo hoy que no iniciará la huelga de hambre pero sí otras medidas que no especificó, para respaldar a sus colegas de Beni y de Santa Cruz.
EFE