LA MARCHA DE LA PANDEMIA

El uso de la mascarilla por el COVID-19, otra vez en debate en España y Francia

La mascarilla dejó de ser obligatoria en las calles, pero los españoles se aferran a ella ante la explosión de contagios por la aparición de la variante Delta.

Muchos españoles siguen usando mascarilla en la vía pública, pese a que el gobierno ya levantó su obligatoriedad. Foto: AFP
Muchos españoles siguen usando mascarilla en la vía pública, pese a que el gobierno ya levantó su obligatoriedad. Foto: AFP

El termómetro marca más de 35 grados pero bocas y narices siguen cubiertos en Madrid. La mascarilla dejó de ser obligatoria en las calles, pero los españoles se aferran a ella mientras algunas regiones buscan volverla a imponer al aire libre ante la explosión de contagios por la aparición de la variante Delta.

Un mes después de flexibilizarse el uso de la mascarilla en España, pocos la han abandonado, en momentos en que el Reino Unido renunció a ella y en Francia se baraja quitarla para los vacunados en algunos sitios cerrados.

“Nuestras calles y nuestros rostros recuperarán en los próximos días su aspecto normal”, auguró el presidente español, el socialista Pedro Sánchez, cuando anunció el fin de su uso obligatorio al aire libre, siempre y cuando se mantenga una distancia de 1,5 metros.

Actualmente, un poco más del 50% de los 47 millones de españoles están totalmente vacunados.

Las regiones más golpeadas por la nueva ola de contagios, como el País Vasco, Baleares, Andalucía y Cataluña, han pedido al gobierno que restablezca la obligatoriedad de la mascarilla. Sin éxito.

El miércoles, durante la votación en el Congreso de un texto apodado “el decreto de las sonrisas” que ratificó el fin del mandato de usar el tapabocas en todo momento, aliados clave del gobierno se abstuvieron y la oposición de derecha se pronunció en contra.

Óscar Zurriaga, vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología, considera que la mascarilla no debió nunca haber sido obligatoria al aire libre. “En exteriores bien ventilados, donde no haya acumulación de personas, donde se pueda mantener la distancia de seguridad, nunca ha sido necesario”, estima, considerando más bien que la población no ha tenido “conciencia” de las situaciones de riesgo, tanto al aire libre como en las terrazas de los restaurantes.

Teorías conspirativas.

En Francia, en tanto, las manifestaciones contra el pase sanitario se multiplican, como un reflejo de lo que se observa desde hace meses en las redes sociales, donde proliferan las cuentas antimascarillas, antivacunas o anticonfinamiento.

Los antimascarillas consiguieron organizar algunas protestas en los últimos meses pero aumentaron desde que el 12 de julio el presidente Emmanuel Macron anunció la vacunación obligatoria para el personal sanitario y la extensión del llamado pase sanitario para entrar en bares, restaurantes, cines, trenes o aviones, entre otros.

Para hoy sábado están convocadas manifestaciones después de que hace una semana reunieran a más de 110.000 personas, según la policía. Un único lema: la defensa de las “libertades”.

El conocido “chaleco amarillo” Jérôme Rodrigues convocó en Facebook a “todos los ciudadanos descontentos” a salir a las calles en una “unión en torno a la ira”.

Jóvenes observan la apertura de los Juegos Olímpicos en una pantalla colocada en las cercanías de la Torre Eiffel. Foto: AFP
Jóvenes observan la apertura de los Juegos Olímpicos en una pantalla colocada en las cercanías de la Torre Eiffel. Foto: AFP

Los “chalecos amarillos” no están solos. El movimiento cuenta con otros impulsores hiperactivos en internet.

Entre ellos destacan el que fuera número dos del partido de extrema derecha Frente Nacional y presidente de los Patriotas, Florian Philippot, o el soberanista Nicolas Dupont-Aignan, que cuentan cada uno con unos 250.000 suscriptores en Twitter, a quienes transmiten informaciones falsas sobre las vacunas y el covid.

Otros menos conocidos de la opinión pública poseen muchos seguidores, como la diputada Martine Wonner, psiquiatra de formación, con decenas de miles de suscriptores en Twitter y Facebook. Desde hace más de un año difunde informaciones falsas sobre mascarillas o vacunas, incluso en la Asamblea Nacional.

El movimiento también se alimenta de “garantes científicos”, como el médico Louis Fouché o la genetista Alexandra Henrion-Caude. Esta última ha conseguido en los últimos meses 100.000 suscriptores en Twitter y YouTube donde multiplica las informaciones falsas contra las vacunas.

El científico Luc Montagnier, premio Nobel de Medicina en 2008, es otra controveritda voz con peso. (En base a AFP).

Brasil: 53% de las ciudades no reportaron muertes por COVID

El 53,1% de las ciudades de Brasil, uno de los países del mundo más castigados por la pandemia, no registró ninguna muerte relacionada con el COVID-19 en la última semana, según un sondeo divulgado este viernes.

La encuesta, realizada por la Confederación Nacional de Municipios (CNM) de Brasil, indicó que en un 19,1% de las ciudades del país el número de decesos se mantuvo estable, mientras que en otro 16,6% disminuyó. Tan solo en un 9,7% hubo un aumento de las muertes por COVID-19, enfermedad que ya deja en todo Brasil cerca de 550.000 óbitos desde el inicio de la crisis sanitaria en 2020. Por otro lado, tan solo un 6,3% de las ciudades no reportaron ningún caso de coronavirus durante la última semana. En el 41,2% disminuyeron y en el 34,4% continuó estable, mientras que en el 16,7% crecieron.

Los datos corresponden a una encuesta elaborada entre el 19 y el 22 de julio en la que fueron consultados 3.181 gestores locales, lo que supone cerca del 60% de todos los municipios del país, y reflejan una desaceleración de la pandemia.

Chile, 20 días con positividad menor a 5%
Test serológico. Foto: AFP

Chile lleva veinte días consecutivos con una tasa de positividad en las pruebas PCR inferior al 5%, tras registrar ayer viernes un índice del 2,6%, al tiempo que sumó 1.656 nuevos infectados de COVID-19 y 83 fallecidos.

Una tasa de positividad -el número de contagios detectados por cada 100 test PCR realizados- inferior al 5% durante dos semanas seguidas es uno de los criterios epidemiológicos que establece la OMS para dar por controlada la pandemia.

El balance de la crisis sanitaria asciende a más de 1,6 millones de casos y 34.875 muertes totales desde que se registró el primer caso en marzo de 2020.

La pandemia cede en Chile, donde desde hace un mes se registra una drástica caída de contagios nuevos y una disminución en los ingresos en unidades de cuidados intensivos.

Las autoridades sanitarias reportaron además menos de diez mil casos activos (personas que pueden contagiar) por tercer día consecutivo (9.970).

Después de tres meses de una grave segunda ola que puso contra las cuerdas al sistema hospitalario, Chile recupera parcialmente la normalidad y la capital inicia el sábado su primer fin de semana sin cuarentena desde el pasado marzo.

Decenas de municipios dejaron atrás el confinamiento total en los últimos días y los cines, teatros, centros deportivos y los interiores de bares y restaurantes también volvieron a abrir sus puestas después de meses clausurados.

La mejoría se da en paralelo a uno de los procesos de vacunación contra el covid más exitosos del mundo, que a día de hoy alcanza a más del 85% de la población objetivo con una dosis y al 78% con dos inyecciones, la mayor parte con Coronavac, y en menor medida con Pfizer, AstraZeneca y Cansino.

Chile abrirá sus fronteras el 26 de julio, tras casi cuatro meses cerradas, aunque solo se permitirá la salida a los nacionales y residentes extranjeros que hayan completado su vacunación. Se mantiene el toque de queda de 22.00 horas a 5.00 horas en la mayor parte del país -en algunas zonas comienza a las 00.00 horas- y el estado de excepción hasta octubre.

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