PANDEMIA

Marcha por la salud de Bolsonaro reunió a cientos en Brasilia

Los manifestantes fueron convocados en las redes sociales por líderes evangélicos; el presidente acusó a los gobernadores de “degollar la economía”.

Brasilia: manifestación en apoyo a Jair Bolsonaro. Foto: Reuters.
Brasilia: manifestación en apoyo a Jair Bolsonaro. Foto: Reuters.

Centenas de simpatizantes de Jair Bolsonaro se reunieron ayer domingo en Brasilia para manifestar su apoyo al presidente, que se recupera del COVID-19.

Los manifestantes desfilaron por la Explanada de los Ministerios, en el corazón de la capital, portando símbolos patrióticos, cruces e imágenes del presidente. A diferencia de otras manifestaciones a favor de Bolsonaro, en las que sus seguidores pedían el cierre del Congreso y de la Corte Suprema, la de ayer domingo se centró más en el apoyo al convaleciente gobernante y a las protestas contra los gobernadores por su gestión frente a la pandemia.

Los manifestantes fueron convocados en las redes sociales por líderes evangélicos.

“Hago cualquier cosa para apoyar a Bolsonaro, porque estoy cansada de ver cómo lo boicotean con mentiras”, dijo a la agencia AFP Sonia Delfine, profesora de Derecho que dice haber viajado más de 400 kilómetros en moto desde Uberlandia, en Minas Gerais, para participar del acto, que reunió personas de diferentes estados.

Los manifestantes se aglomeraron en varios puntos de la amplia avenida, y si bien la mayoría vestía mascarillas de protección, muchos las llevaban en el cuello o directamente iban con la cara descubierta.

En sus redes sociales, Bolsonaro señaló que no podía ir a la manifestación de ayer domingo para “no dar mal ejemplo”, y acusó a los gobernadores, facultados por una decisión de la Corte Suprema para ser gestores en la crisis, de “degollar la economía”.

Bolsonaro anunció el 7 de julio que contrajo el nuevo coronavirus y desde entonces cumple una agenda remota desde el Palacio de Alvorada, la residencia oficial en Brasilia.

El sábado por la noche, volvió a desafiar los protocolos al acudir al encuentro de simpatizantes en los alrededores del palacio. Usando máscara y separado de los manifestantes por un estanque de agua (a una distancia aproximada de dos metros), Bolsonaro conversó con sus seguidores, de quienes escuchó elogios y canciones de apoyo.

El mandatario ha sido duramente criticado por su gestión de la crisis sanitaria, que se ha cobrado casi 80.000 vidas y ha contagiado a más de 2 millones de personas en el país.

Además de participar en actos públicos sin máscara, en medio de aglomeraciones, el presidente despidió en plena crisis a dos ministros de Salud y ha promovido la cloroquina e hidroxicloroquina como tratamiento contra el COVID-19, pese a que no existen evidencias científicas que comprueben su eficacia.

Contrariando la opinión de numerosos especialistas, el Ministerio de Salud de Brasil orienta a los médicos su prescripción desde las fases tempranas de la enfermedad y el propio Bolsonaro afirma haber tomado el remedio.

Bolsonaro cuenta con un 32% de aprobación entre los brasileños, pero también cosecha un rechazo de 44%, según una encuesta de la consultora Datafolha realizada a fines de junio.

Las protestas anteriores de simpatizantes de Bolsonaro, convocadas contra el Congreso y la Corte Suprema y en las que el presidente llegó a participar, son objeto de investigaciones en la Cámara de Diputados y en el Supremo Tribunal Federal (STF), que las consideran como actos antidemocráticos. La oposición, incluso, ha presentado ante los poderes Legislativo y Judicial varios pedidos de juicio político con fines de destitución contra Bolsonaro por apoyar ese tipo de manifestaciones.

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