JUGADA OLÍMPICA

"Maracanazo", el caso de corrupción que golpea a Río

Cayó preso el exgobernador Cabral y tiembla todo el gobierno de Temer

El eterno femenino de una imaginativa pintora
En 2010, Lula y Rousseff junto al gobernador, entonces aliados. Foto: Reuters

El estadio Maracaná, escenario de los Juegos Olímpicos y las finales de los mundiales de fútbol de 1950 y 2014, es el motivo de un nuevo escándalo de corrupción en Brasil, por el que ya marchó preso un exgobernador de Río de Janeiro.

Sergio Cabral, exgobernador de Río entre 2007 y 2014, quedó detenido ayer jueves acusado de desviar unos 66 millones de dólares en contratos con empresas constructoras.

Conocido por su temperamento algo explosivo y su apego a las fiestas, tiempo atrás fue fotografiado en uno de los restaurantes más caros de París bailando junto a un empresario de la construcción.

Esa fotografía parisina reapareció ayer en el sitio del diario O Globo junto a un artículo sobre los cargos que se le imputan a Cabral, quien sigue siendo un hombre influyente en el Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mismo del presidente Michel Temer.

Según las investigaciones de la Policía Federal y la Procuraduría, Cabral hizo de las obras públicas su fuente de recursos ilegales.

Por un lado cobraba lo que su gavilla denominaba el "oxígeno", es decir, una propina básica del orden del 1% a todas las empresas constructoras.

La segunda vía de ingresos ilegales estaba en la manipulación de los montos de los contratos acordados.

En la remodelación del Maracaná se firmó un contrato inicial por 202 millones de dólares que más tarde subieron a 340 millones dólares.

Los empresarios supieron recompensarlo en exceso: además de pagarle sobornos le obsequiaron joyas, viajes, ropas de marca mundial, informaron los investigadores.

Cabral, según la investigación, recibió al menos 66 millones de dólares en comisiones ilegales de grandes constructoras vinculadas a la monumental trama de corrupción en la estatal Petrobras, destapada por la operación Lava Jato. Por este caso ya fueron procesados varios funcionarios de los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula Da Silva y Dilma Rousseff.

Parte del dinero se desvió de contratos que incluyeron la reforma del estadio Maracaná, el parque Acuático Maria Lenk, mejoras en favelas de Río, el llamado Arco Metropolitano y otros proyectos vinculados con eventos internacionales.

El fiscal Athayde Ribeiro Costa denunció que la trama descubierta con la detención de Cabral "muestra el daño que la corrupción ha hecho a Río de Janeiro y a todo Brasil".

La red se destapó gracias a un acuerdo de cooperación judicial con ejecutivos de las empresas Andrade Gutiérrez y Carioca Ingeniería, a cambio de una futura reducción de pena.

La Policía Federal detuvo también a varios de los colaboradores de Cabral, incluido Hudson Braga, uno de los hombres de confianza del actual gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao.

Pezao, quien a su vez fue vicegobernador de Cabral, está en el ojo del huracán por las masivas protestas de empleados públicos contra los recortes salariales y del gasto social que pretende imponer para equilibrar las cuentas del estado.

Un día antes de que la Policía Federal arrestara a Cabral, fue preso el también exgobernador carioca Anthony Garotinho (1999-2002).

Estas dos detenciones ilustran la situación de un estado que está a la deriva además de conmocionado por las multitudinarias protestas por el recorte de los salarios de los empleados públicos.

El actual gobernador Pezao, admitió que la situación es "ingobernable" y es muy difícil aplicar las medidas de austeridad ordenadas por Temer.

Pezao también es del PMDB, el partido de Temer y Cabral.

Este "Maracanazo" —como sinónimo de hecatombe, pues así se recuerda la derrota de Brasil 2-1 ante Uruguay en 1950 vivida como una tragedia en su época—, que llevó a la cárcel a Cabral y a varios de sus colaboradores, tiene un impacto político que retumba a nivel nacional. Según fuentes del gobierno, el presidente Temer está preocupado ante el riesgo de que la debacle del importante estado de Río de Janeiro contagie a otras provincias y esto le impida aplicar su plan de reformas estructurales, publicó el diario Folha de San Pablo.

En la noche del miércoles Temer reconoció durante una cena en el Palacio de Alvorada que es necesario adoptar decisiones "amargas" e impopulares, y reiteró que no renunciará al "compromiso" de aplicar el plan de ajuste fiscal.

El comentarista político Merval Pereira, del canal Globonews, dijo que las derivaciones de esta crisis pueden hacer temblar al Palacio del Planalto, sede de la Presidencia.

Liberan al "garganta profunda" del Lava Jato

El hombre que entregó la punta del ovillo de la red de corrupción de Petrobras, Alberto Youssef, salió de la cárcel ayer jueves para cumplir cuatro meses de prisión domiciliaria antes de quedar en libertad, como "recompensa" por su colaboración con la Justicia brasileña.

Youssef, de 49 años, fue detenido en marzo de 2014 y condenado a más de 120 años de cárcel (aunque las penas máximas sean de 30 años en Brasil) por su participación clave en el esquema que drenó miles de millones de dólares de la petrolera estatal.

Pero gracias al régimen de "delación premiada" habrá pasado un total de tres años en reclusión: dos años y ocho meses tras las rejas en Curitiba y cuatro meses en su domicilio de São Paulo, con una tobillera electrónica. Su salida de prisión se produce en momentos en que la Operación Lava Jato podría dar un salto gracias a una confesión masiva de ejecutivos de la constructora Odebrecht.

"Vayan nuestras maldiciones a los corruptos"

Indígenas que revindican tierras de sus ancestros junto al estadio Maracaná celebraron ayer la prisión del exgobernador carioca, Sergio Cabral.

La Policía Federal detuvo a Cabral acusado de cobrar millones de dólares de las empresas que remodelaron el Maracaná, para lo cual expulsaron a las comunidades establecidas en terrenos aledaños.

Un grupo de descendientes de los primeros habitantes de esa región, ubicada en el norte de la capital carioca, realizó ayer una ceremonia frente a la sede policial donde se encontraba alojado el exgobernador de Río entre 2007 y 2014.

"La prisión de Cabral nos causa regocijo, vayan nuestras maldiciones contra él, contra todos los corruptos, contra todos los corruptores", dijo el indígena Michael Baré-Maué, acompañado por otros miembros de su colectividad.

Varios vecinos de Río de Janeiro se reunieron espontáneamente frente a la Policía Federal para festejar la prisión de Cabral, ocurrida este jueves cerca de las 6 de la mañana.

Algunos manifestantes mostraron carteles con frases contrarias a Cabral y un grupo lanzó fuegos artificiales.

El contrato inicial para la reforma, que en rigor fue casi la reconstrucción del Maracaná para la Copa de 2014, fijó un presupuesto de 705 millones de reales (unos 202 millones de dólares).

Pero posteriormente Cabral autorizó la "revisión" del contrato con las empresas constructoras y su monto ascendió a 1,2 mil millones de reales ( 340 millones de dólares). (ANSA)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados