LAS CUMBRES DENTRO DE LA CUMBRE

Malestar demócrata por broma de Trump al presidente ruso

El presidente le sacó una sonrisa a Putin al señalarlo con el índice y decirle “nada de injerencias”.

Trump saluda a Putin en la reunión que ambos mantuvieron en la cumbre del G20. Foto: AFP
Trump saluda a Putin en la reunión que ambos mantuvieron en la cumbre del G20. Foto: AFP

Donald Trump demostró ayer viernes toda su camaradería en las reuniones que mantuvo con el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman y los presidentes Jair Bolsonaro de Brasil y Vladimir Putin de Rusia, con quien hasta se permitió una broma que fue el comentario del día en la cumbre del G20 de Osaka, Japón.

La de ayer fue la primera reunión formal cara a cara de Trump y Putin desde la polémica cumbre en Helsinki en julio y de la divulgación a mediados de abril del informe del fiscal especial de Estados Unidos Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Antes de la tradicional foto de familia del G20, Trump subió al estrado junto a Putin, hablando con él y dándole palmaditas en la espalda. Poco después, hizo una broma que dio que hablar.

Trump y Putin posaban ante los periodistas antes de que se iniciase su reunión bilateral. En medio del bullicio, le preguntaron a Trump si iba a pedirle a su homólogo ruso que no se entrometiese en la próxima presidencial de 2020, a la que ya es oficialmente candidato a la reelección. Trump se volvió entonces hacia Putin, con una sonrisa burlona, y le dijo: “Nada de injerencias en las elecciones, presidente”. Luego repitió: “Nada de injerencias”, señalándolo con el índice. Putin, atento a la traducción, sonrió.

Otro video fue difundido más tarde, antes de que entraran los periodistas en el lugar. “Las ‘fake news’ (noticias falsas): no tienen ese problema en Rusia”, declaró Trump, dirigiéndose a Putin. “Sí, sí, tenemos ese problema. Es igual”, responde Putin en inglés.

La broma de Trump no causó ninguna gracia entre los demócratas en Estados Unidos.

“Rusia atacó nuestra democracia mediante un complot para poner artificialmente a Trump en el Salón Oval. Eso no es un tema para la risa”, escribió en Twitter el congresista demócrata Hakeem Jeffries. “¿Qué tendrá que decir Bob Mueller sobre esto?”, se preguntó Jef-fries. Mueller tiene previsto declarar públicamente sobre la investigación ante dos comisiones del Congreso el 17 de julio.

Putin y Trump reunidos en el marco de la cumbre del G20. Foto: AFP
Putin y Trump reunidos en el marco de la cumbre del G20. Foto: AFP

Michael McFaul, exembajador de Estados Unidos en Rusia bajo el gobierno de Barack Obama, aseguró que la deferencia de Trump a Putin fue “decepcionante”.

Trump ha sido criticado por los demócratas por no haber confrontado públicamente a Putin en Helsinki, después de que los servicios de inteligencia concluyeran que agentes rusos realizaron ataques informáticos al Partido Demócrata y usaron cuentas falsas en redes sociales para atacar a su rival en la elección de 2016, la demócrata Hillary Clinton.

Ayer Trump también se mostró muy cordial en Osaka con el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman.

El presidente estadounidense, durante la foto de familia, habló largamente con el príncipe. Pocos días antes, un informe de una experta de la ONU había implicado a Bin Salman en la muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi. Trump y el príncipe saudí, que hoy sábado desayunaron juntos, coinciden en ejercer una máxima presión contra Irán.

El presidente estadounidense también mantuvo ayer una reunión bilateral con Bolsonaro, en la que se intercambiaron numerosas amabilidades. “Es alguien realmente especial”, dijo Trump refiriéndose al presidente brasileño. “Es muy bueno, realmente muy querido por el pueblo brasileño”, añadió.

“Soy uno de sus mayores admiradores desde hace mucho tiempo, incluso antes de su elección”, respondió el presidente brasileño. Bolsonaro publicó en Twitter una foto en la que se ve a los dos presidentes sonriendo victoriosos y con los pulgares alzados.

Trump también se reunió con el presidente Bolsonaro. Foto: AFP
Trump también se reunió con el presidente Bolsonaro. Foto: AFP

Trump también se deshizo en elogios hacia la canciller alemana Angela Merkel durante su entrevista a solas, calificándola de “mujer fantástica”. Pero la canciller permaneció impávida, incluso cuando Trump intentó crear con ella un momento de complicidad al citar a sus rivales demócratas: “Prefiero estar con usted que ante mi televisión” siguiendo el debate entre los aspirantes demócratas en Estados Unidos, dijo.

No hubo ninguna reacción de Merkel, quizá aún molesta por los recientes comentarios de Trump sobre una Alemania “deficiente”, que se aprovecha de la protección militar de Estados Unidos.

La reunión bilateral más esperada en el G20, entre Trump y el presidente chino Xi Jinping, tuvo lugar esta madrugada uruguaya. Trump dijo ayer que no prometería a Xi Jinping aliviar la subida de los aranceles en la guerra comercial que les tiene enfrentados, aunque indicó que tiene la sensación de que las negociaciones serán productivas.

China y Estados Unidos están enfrascados en una prolongada disputa comercial y han disminuido las expectativas de que Trump y Xi puedan aliviar la tensión.

“Como poco, será productiva. Veremos qué pasa y qué sale de todo esto”, comentó Trump ayer viernes.

La guerra comercial.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó ayer viernes de una gran venta de soja a China, un negocio que sorprendió antes de la reunión en la cumbre del G20 entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping.

El USDA dijo que importadores chinos compraron 544.000 toneladas de soja estadounidense para su envío en la campaña comercial 2018/19 que termina el 31 de agosto.

Comparación entre Estados Unidos y China. Foto: AFP
Comparación entre Estados Unidos y China. Foto: AFP

La compra es la mayor de China desde marzo, según las cifras oficiales. Los futuros de la soja en Chicago subieron a máximos de sesión tras el anuncio del USDA, antes de recortar ganancias, mientras el mercado esperaba datos del gobierno sobre superficie plantada y existencias trimestrales.

Trump y Xi tienen previsto reunirse hoy sábado por primera vez en siete meses, mientras la guerra comercial entre Estados Unidos y China entra en su segundo año. Trump no ha querido adelantar si suspenderá los aranceles a China.

La llamativa “taza de té” de Putin en el brindis

¿Miedo a un envenenamiento o un nuevo golpe de efecto? El presidente ruso Vladimir Putin se trajo su propio termo a la cena oficial de ayer viernes en el G20, desatando toda clase de rumores.

Putin fue fotografiado y filmado mientras bebía sorbos de un vaso isotérmico blanco, en lugar de las habituales copas.

Las imágenes televisivas mostraron a Putin brindando a distancia con Donald Trump, ambos a cada lado del anfitrión de la cumbre, el primer ministro japonés Shinzo Abe.

“Si ustedes hubieran visto lo que yo he visto, también hubieran traído su propia taza” comentó en Twitter la cuenta satírica en inglés @DarthPutinKGB, una referencia sarcástica a los envenenamientos que han sufrido exagentes u opositores rusos. Sin embargo, la taza blanca con el emblema de la Federación Rusa ya ha aparecido en otras imágenes anteriores: Putin la tenía a su lado la semana pasada, durante su emisión anual Línea directa en la televisión rusa.

El Kremlin quiso desactivar rápidamente la polémica. “Lo que sucede es que él bebe té constantemente con ese termo” explicó su portavoz, Dmitri Peskov.

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