El líder opositor es el favorito para disputar un balotaje a Scioli

Macri confía en ganar el voto de los descontentos

El candidato opositor por Cambiemos, Mauricio Macri, dialogó con los medios extranjeros en el tramo final de su campaña. Estuvo acompañado por gran parte de su equipo de trabajo, entre ellos su jefe de campaña y principal asesor, Marcos Peña. El candidato respondió a la mayoría de las preguntas, pero algunas respuestas se las dejó a su asesor.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El candidato opositor Mauricio Macri en un acto hace pocos días. Foto: Reuters

Macri se mostró confiado en las relaciones con los demás integrantes de la alianza que hoy lo lleva a pelear la presidencia de la nación. "Seguimos trabajando juntos, crecieron las confianzas, estamos integrando los equipos, y vamos a ser el mejor equipo en donde mi compromiso es con la gente. Más allá de las buenas relaciones de Cambiemos, convocaré a los mejores en cada lugar, para lograr lo que dijimos antes: pobreza cero, derrotar al narcotráfico y unir a la Argentina", respondió el presidenciable.

Un gran desafío que se le plantea a Macri es la hipótesis de un gobernante no peronista, extremo que muchos tienen como una alternativa prácticamente imposible. "Nuestro gobierno no es peronista pero si justicialista —dijo Macri, refiriéndose a su gobierno en la capital porteña—. Nosotros lo que queremos es una justicia social, creemos en los valores que representaba el ideario de la justicia social, como creemos en los valores republicanos que ha impulsado siempre el radicalismo y todas las defensas de las libertades las sentimos representadas dentro del PRO".

"En los términos del peronismo, nosotros tenemos dirigentes del peronismo que no se sienten conformes con el peronismo y ya están trabajando con nosotros y estamos listos para asumir la representación a partir del 25 de octubre y de la segunda vuelta. Y también de aquellos peronistas que hasta ahora no nos votaron y votaron a otras alternativas y a los que realmente quieren un cambio", señaló. Este punto ha sido, precisamente, en el que Macri ha puesto mayor énfasis en el tramo final de campaña.

Su asesor indicó, asimismo, el cambio de escenario que se ha producido en la socidad argentina respecto a elecciones anteriores. "Es un panorama muy distinto al de 1999 que era un contexto donde había un peronismo más fuerte", dijo Peña.

El jefe de campaña también opinó que va a haber una segunda vuelta y que ésta será entre Scioli y Macri. "En ese balotaje claramente hay una vocación mayoritaria de los argentinos de un cambio y no de una continuidad con respecto al kirchnerismo y estamos muy confiados de que el resultado nos va a acompañar a nosotros", aseguró.

Países vecinos.

Desde la oposición se ha cuestionado con firmeza las alianzas comerciales internacional que ha buscado el kirchnerismo en su administración. Macri puso especial énfasis en la región al ser consultado sobre este punto.

"La prioridad para nuestro gobierno va a ser restablecer, dinamizar, volver a poner activo el Mercosur. Mi primera visita como presidente va a ser a Brasil, que es el socio estratégico más importante que tiene la Argentina. Desde ese lugar, como Mercosur, cuando eso vuelva a funcionar tenemos que acelerar las conversaciones con Europa, hay que darle la máxima prioridad, Brasil está más avanzado en ese diálogo y la Argentina por ahora está ausente", indicó Macri.

En particular el candidato se mostró confiado en una normalización de las relaciones con Uruguay, con el que dijo sentirse muy hermanado. En ese sentido dijo aspirar a una buena relación con el presidente uruguayo.

"No lo conozco personalmente al presidente Tabaré Vázquez, pero estoy seguro de que nos vamos a llevar fantástico. Me siento hermano del pueblo uruguayo, tengo un profundo respeto por Uruguay y es como una segunda casa para mí. Me dolió mucho los años del conflicto con las pasteras. He hablado con (José) Mújica más de una vez, con el cual sí tuve una relación y fue invitado de honor en la apertura del Teatro Colón. Así que estoy convencido de que ahí no va a haber ningún problema y todo lo que podamos hacer para integrarnos y eso le lleve mayores oportunidades a nuestra gente, lo vamos a hacer", indicó.

Durante la campaña, Macri había anunciado que en caso de llegar a la presidencia hará su primera visita oficial a Brasil. Sin embargo se mostró muy cauteloso cuando se le pidió una opinión acerca de la crisis política que vive el país, golpeado por un escándalo de corrupción que golpea a toda la primera línea del partido gobernante y algunos aliados. "Espero que Brasil supere esa serie de conflictos que está teniendo, que crezca lo más rápido posible porque si a los socios les va bien, a nosotros nos va a ir bien también", señaló.

Tanto o más espinoso es el tema de Venezuela, país con el que el gobierno kirchnerista ha estrechado lazos políticos y económicos. De hecho, el gobierno de Cristina Kirchner surge junto a los gobiernos de Bolivia y Ecuador como uno de los aliados más firmes que tiene el presidente Nicolás Maduro en la región.

Macri mostró una posición muy clara en este punto.

"Inmediatamente asumida la presidencia vamos a exigir la liberación de Leopoldo López. Y si Maduro y Venezuela no aceptan, vamos a pedir y reunir a los países del Mercosur y pedir que se les aplique la cláusula democrática. En esto no hay otra alternativa. Maduro y su gobierno tienen que respetar las libertades respetando el rol de los opositores".

Por último, Macri respondió acerca de uno de los temas más urticantes del panorama económico y que puede tener grave impacto en el futuro del país: la pelea con los fondos especulativos.

Concretamente se le preguntó si su sector ha iniciado algún contacto con los fondos que están litigando. "No, no hemos iniciado ningún tipo de conversación. Mantenemos todavía una leve esperanza de que el gobierno va a resolver este problema que ellos crearon por incapacidad en el manejo de la emisión de la deuda antes de irse. Estamos en esa expectativa", señaló.

Perfil.

Desde 2007 es jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (fue reelecto), tiene 56 años. De profesión ingeniero civil y proviene de una familia de amplia tradición empresaria como es el Grupo Macri.

Fue diputado nacional por la capital argentina entre 2005 y 2007 y se desempeñó como presidente del Club Atlético Boca Juniors entre 1995 y 2008. Su alianza electoral Propuesta Republicana (PRO) ha forjado su bastión en un distrito electoral de importancia como es la Ciudad de Buenos Aires que seguirá conservando con la elección de Horacio Rodríguez Larreta el pasado 19 de julio. Desde inicios de 2015 la mayoría de las encuestas y analistas políticos le planteaban a Mauricio Macri de Cambiemos un escenario de balotaje con Daniel Scioli del Oficialista Frente para la Victoria, dejando en un tercer lugar al candidato de Una Nueva Alternativa (UNA) Sergio Massa.

Tras las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del pasado 9 de agosto el actual jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se impuso en su frente sacando el 80,75% de los votos y el podio de los tres candidatos más votados se confirmó. Sin embargo a menos de una semana de las elecciones, la mayoría de las encuestas dejan margen para la incertidumbre, y Macri pelea por el balotaje. Su principal contrincante es paradójicamente, Massa; con quien se frustró una posible alianza en el pasado.

Gabriela Michetti: "Scioli no llega al 40% ni soñando"


La compañera de fórmula de Mauricio Macri por el frente Cambiemos, Gabriela Michetti, está confiada en que el postulante del oficialismo a la presidencia, Daniel Scioli, no alcance el porcentaje necesario para evitar un balotaje en las elecciones del próximo domingo.

"El 60 por ciento de los argentinos ya decidieron en las PASO que las políticas que hoy se llevan adelante no le son satisfactorias", dijo Michetti en alusión a las elecciones primarias. "Si existe ese 60 por ciento que dice yo voto a dirigentes que son críticos del Gobierno, entonces es una picardía que queriendo un cambio no apostemos sinceramente por un cambio", sostuvo a Radio Uno.

"El domingo va a haber definitivamente balotaje. Scioli no llega al 40 por ciento ni soñando porque no pudo sacar un voto más de las PASO", agregó.

Por otro lado, la senadora nacional por la Ciudad de Buenos Aires indicó que el candidato presidencial de Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), Sergio Massa, "es el dirigente que tiene el voto más anti k". Y confió en que ese electorado "va a preferir que Cambiemos (el bloque de Mauricio Macri) sea el próximo gobierno" al ver que "Massa no llega".

"Las encuestas que manejamos nos dicen que no tenemos problemas para ganarle a Scioli en el balotaje. Algunas personas que trabajan cerca de Massa están tratando de instalarlo contrario como estrategia para ver si pueden crecer algo", dijo. [LA NACIÓN / GDA]

SABER MÁS

Dos viejos amigos que se alejan y rivalizan


El columnista de La Nación y uno de los principales analistas del escenario político argentino, Joaquín Morales Solá, enfocó la contienda electoral desde un ángulo distinto. El enfrentamiento entre dos viejos amigos de la política: Daniel Scioli y Mauricio Macri. "Estos viejos amigos han hecho un paréntesis en su relación. Ninguno nació para ser un príncipe de la política. Pero ahí están.

Son los dos principales candidatos presidenciales para las elecciones del próximo domingo y los dos que competirán el 22 de noviembre si hubiera segunda vuelta. Ninguno de los dos se detiene demasiado en hablar mal del otro, pero ambos subrayan los riesgos de un gobierno de su principal adversario. La irremediable dependencia cristinista de Scioli, según Macri. Los eventuales problemas de gobernabilidad de Macri, según Scioli", reflexionó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados