LÍDER DE IZQUIERDA ACUSADO

Lula enfrenta un juicio crucial

En un clima de agitación por movilizaciones en su apoyo, hoy va ante el Tribunal; el fallo amenaza su candidatura presidencial.

Una gran bandera uruguaya se destaca en el escenario del acto de grupos femeninos en apoyo a Lula. Foto: AFP
Una gran bandera uruguaya se destaca en el escenario del acto de grupos femeninos en apoyo a Lula. Foto: AFP

Luiz Inácio Lula da Silva afronta hoy miércoles el dictamen de tres férreos jueces de segunda instancia que decidirán si ratifican, modifican o anulan la condena a nueve años y medio de prisión que recibió por corrupción pasiva y lavado de dinero.

El decisivo juicio tendrá lugar en la ciudad de Porto Alegre, sede del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF4), que se ha blindado para la ocasión con un amplio dispositivo de seguridad que envuelve a unas 4.000 personas.

Lula, que fue presidente de Brasil entre 2003 y 2010, fue condenado en julio a 9 años y medio de cárcel en el marco de la Operación Lava Jato, que investiga una red de sobornos en Petrobras, pero recurre esa sentencia en libertad.

Fue condenado como beneficiario de un apartamento en el balneario de Guarujá, ofrendado por la consultora OAS a cambio de contratos en la empresa estatal Petrobras.

Si el TRF4 confirma esta condena, Lula podría ver su candidatura a la presidencia, en las elecciones de octubre, rechazada por la justicia electoral y hasta ser encarcelado una vez que haya agotado los recursos.

Francotiradores en azoteas, casi 150 cámaras de seguridad, unos 300 periodistas acreditados y miles de simpatizantes y contrarios al exmandatario apostados en la calles de la capital del sureño estado de Río Grande do Sul, son solo algunos de los datos de un pleito que ha traspasado las fronteras de Brasil.

La decisión que marcará el futuro político de Lula estará en manos de los tres magistrados que integran la octava sala del tribunal: Leandro Paulsen, Víctor Luiz dos Santos Laus y Joao Pedro Gebran Neto, instructor del caso relacionado con la trama corrupta destapada en la petrolera estatal Petrobras.

El trío realiza el análisis del recurso de apelación contra la sentencia que dictó en julio el juez Sergio Moro, de primera instancia, y que de ratificarse, podría anular su eventual candidatura para las elecciones presidenciales del próximo octubre.

La octava sala ha seguido una línea dura contra los sospechosos por corrupción, pues apenas ha absuelto a cinco de los 77 condenados por Moro y en la mayoría de los procesos ha confirmado la pena y, en ocasiones, hasta la ha aumentado.

Paulsen es el más joven de todos (Porto Alegre, 1970), considerado un prodigio dentro del mundo del Derecho, pues ya era un juez federal cuando tan solo tenía 23 años.

Pese a que su carrera iba encaminada hacia el derecho tributario, su ingreso en el TRF4 le hizo cambiar de tercio y especializarse en materia penal, un conocimiento que ha plasmado en su libro "Crimes Federais", de 456 páginas, publicado el año pasado.

Laus es el más veterano (Joaçaba, 1963) y antes de ingresar en 2003 en el tribunal fue procurador del Ministerio Público Federal durante cerca de veinte años.

De acuerdo con medios especializados, no aplica decisiones muy severas, pero en la profesión es visto como bastante rígido y silencioso.

Gebran Neto (Curitiba, 1964) es a priori el más duro de todos. Trabajó como fiscal en el Ministerio Público estatal y ejerció la abogacía antes de elegir la carrera de magistratura federal.

Doctor en Derecho Constitucional, entró en el TRF4 en 2013 y su supuesta amistad con el juez Moro ha sido criticada por la defensa de Lula, a la que también le ha extrañado el tiempo récord, apenas siete meses, para tramitar el recurso.

Por si la tensión no fuera ya elevada, el presidente del TRF4, Carlos Eduardo Thompson, expuso ante diferentes autoridades las amenazas publicadas en Internet que han recibido en las últimas semanas los tres magistrados de la octava sala.

El litigio en los tribunales se traslada también a las calles pues miles de simpatizantes y contrarios a Lula han programado actividades para defender sus posiciones, con campamento y vigilia incluidos.

Lula aparece como líder indiscutible en todas las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales publicados hasta la fecha, pero al mismo tiempo es uno de los dirigentes políticos con un mayor porcentaje de rechazo porque algunos ectores de la sociedad ven con miedo la posibilidad de su vuelta al poder.

El expresidente tiene previsto regresar a São Paulo, su cuna política, después del juicio y estará respaldado por miles de simpatizantes.

Escenarios.

En el Tribunal se abren hoy estas posibilidades:

1. Aplazamiento del juicio. Si bien se realiza ho, en caso de que algún magistrado pida más tiempo para analizar el caso, el proceso puede ser suspendido y retomado en una nueva sesión, cuya fecha sería fijada posteriormente. 2. Absolución. El tribunal puede declarar la absolución de Lula por 3 votos a favor o 2 a 1. En ese caso, el Ministerio Público podría recurrir la decisión.

3. Condena. El expresidente puede ser condenado en segunda instancia por 3 votos o 2 votos a 1. Si así fuera, la defensa puede intentar dos tipos de recursos:

—"Embargos de declaración": Consiste en un esclarecimiento de una decisión judicial, independientemente del número de votos y sería analizado por los tres magistrados de la octava sala del TRF4.

—"Embargos infringentes": Puede ser empleado si es condenado por 2 votos a 1 y sería analizado conjuntamente por la séptima y octava sala del TRF4.

Si los recursos fueran desestimados, puede apelar al Superior Tribunal de Justicia (STJ) y al Supremo Tribunal Federal (STF).

La defensa de Lula y la mayoría de los juristas descartan una "prisión automática" en caso de condena en segunda instancia, aunque la ley lo contempla. De esa forma, lo más probable es que un eventual pedido de prisión en caso de condena sólo ocurra después del análisis de todos los recursos.

—Elecciones presidenciales: Independientemente de la decisión judicial, Lula, quien ha expresado su deseo de aspirar a la Presidencia, puede registrar su candidatura en el Tribunal Superior Electoral (TSE) hasta el 15 de agosto.

Si la candidatura fuera eventualmente impugnada, se abrirá un juicio en el TSE, pero Lula podría hacer campaña hasta la decisión final del tribunal.

Los partidos pueden cambiar su abanderado hasta 20 días antes de las elecciones, previstas para el 7 de octubre, pero el Partido de los Trabajadores (PT) ha admitido que su "único" candidato es Lula.

Militancia.

Porto Alegre vivió ayer una jornada de movilización del Partido de los Trabajadores y del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra, así como de delegaciones extranjeras, en apoyo de Lula.

"Dudo que en este país haya un magistrado más honesto que yo", aseveró Lula en un acto al que asistieron miles de sus simpatizantes en la capital de Río Grande do Sul. Si bien acumula un total de siete causas abiertas en la Justicia, la mayoría por sospechas de corrupción, y una condena, Lula afirmó que está tranquilo con el juicio que enfrentará hoy porque no ha cometido ningún delito. "Cualquiera que sea el resultado, continuaré luchando en este país para que las personas tengan respeto y dignidad", proclamó.

"Estabilidad de brasil no es afectada", estima Temer.

"No creo que vaya a generar algún malestar. Se trata de un evento natural", dijo el presidente Michel Temer sobre el juicio a Lula y descartó que pueda afectar la estabilidad política e institucional de Brasil. Hizo las declaraciones a periodistas brasileños al desembarcar en Zúrich y antes de dirigirse hacia Davos para participar en el Foro Económico Mundial.

Por su parte, la ex presidenta Dilma Rousseff consideró que "si Lula resulta condenado es porque quieren ir hasta el fondo del golpe de Estado. La primera fase fue mi destitución (en 2016)".

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