La izquierda israelí quiere poner fin a las reclamaciones con un acuerdo

Laborismo israelí propone el reconocimiento de Palestina

El Partido Laborista israelí presentó ayer un nuevo borrador que contiene una serie de iniciativas destinadas a solucionar el conflicto con los palestinos, entre ellas, que el Gobierno de Israel reconozca al Estado Palestino.

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Incidentes: la Policía israelí detuvo a protagonistas de los hechos. Foto: Reuters

El plan fue presentado en la Knesset (parlamento israelí) por el presidente del comité parlamentario para la resolución del conflicto árabe-israelí y secretario general del Partido Laborista, Hilik Bar, ante 450 participantes, entre los que figuraba el líder de la formación y jefe de la oposición, Isaac Herzog.

"Mi borrador es una base sólida para un acuerdo definitivo y el fin de todas las reclamaciones entre nosotros y los palestinos", defendió Hilik Bar al dar a conocer una iniciativa que ofrece una serie de medidas destinadas a "dar forma a una realidad de dos estados".

Todos los puntos.

El diputado laborista y vicepresidente del Parlamento, agregó que "protege los intereses de seguridad vitales de Israel, mantiene Jerusalén unida, resuelve el problema de los refugiados fuera de las fronteras de Israel, deja a la mayor parte de los colonos en sus hogares, refuerza la posición de Israel en el mundo e impulsa la lucha contra el terrorismo".

Entre las medidas contenidas figura el reconocimiento por parte del Ejecutivo israelí del Estado de Palestina bajo ciertas condiciones, con énfasis en que la medida beneficiará a Israel, así como la erradicación de la mesa de negociaciones de una vez y para siempre de la agenda binacional.

Aboga al mismo tiempo porque Israel responda por primera vez a la Iniciativa de Paz Árabe, aprobada en 2002 en una conferencia de la Liga Árabe y promovida por Arabia Saudí.

Dicha iniciativa proponía un plan de paz global e integral de los 22 países árabes y la normalización de relaciones con el Estado judío a cambio de que este se retirara de los territorios ocupados en la Guerra de los seis días 1967.

Otro de los puntos novedosos del borrador laborista otorga la opción en un eventual acuerdo final de paz, de que israelíes permanezcan en el futuro estado palestino, tanto como residentes como ciudadanos de ese estado y que su seguridad quede garantizada.

Propone un diálogo regional paralelo al desarrollo de negociaciones bilaterales entre las partes en conflicto, el reconocimiento por ambas partes de dos estados nacionales y garantías mutuas de "acceso privilegiado" a ciudadanos del otro país para fines de culto, turismo, negocio o académicos. Herzog dijo que iniciativas como la presentada ayer en el legislativo "han desaparecido del discurso israelí" y en este sentido subrayó que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, "prefiere enterrarlas, darles carpetazo, desacreditarlas, alimentar a la opinión pública constantemente con eslóganes del miedo".

"Debemos estar del lado de aquellos que toman acciones históricas", indicó el dirigente del Partido Laborista, que concurrió a las últimas elecciones de marzo en la coalición Unión Sionista, junto con el partido centrista Hatnuá, de la exministra de Justicia y anterior responsable de las negociaciones con los palestinos, Tzipi Livni, quien también estuvo presente en el acto.

Esto ocurre luego que el ministro Silvan Shalom, designado por el primer ministro Benjamin Netanyahu para las conversaciones de paz, se reuniera en secreto con el responsable palestino de las negociaciones, Saeb Erakat en la capital jordana de Ammán. Se cree que el encuentro tuvo por objeto sondear la reanudación del diálogo de paz.

Israel quiere separar la liberación de exespía del acuerdo con Irán


Israel trata de separar la posible liberación del exespía Jonathan Pollard, que podría producirse este mismo año, de su tajante oposición al acuerdo nuclear con Irán, dos espinosos asuntos que se interponen en sus relaciones con EE.UU.

El Gobierno israelí no quiere que la posible liberación del espía sea presentada como una "compensación" y, con ello, se caigan las esperanzas de que los republicanos voten contra el acuerdo. "Ciertamente no hay ninguna conexión entre la liberación de Pollard, que es una cuestión de misericordia y justicia, y el mal acuerdo con Irán, que es un asunto existencial y de seguridad", dijo el diputado del partido centrista Kulanu, Michael Oren, quien también fue embajador israelí en Washington.

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INCIDENTES ENTRE JUDÍOS Y PALESTINOS EN JERUSALÉN

La Policía israelí ingresó en la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar sagrado para el islam situado en Jerusalén, para detener los enfrentamientos desatados tras la llegada de judíos ultraortodoxos. "Varios amotinados enmascarados entraron en la mezquita y empezaron a lanzar piedras y adoquines desde dentro", indicó un comunicado explicando que hubo varios agentes heridos. La Policía cerró la mezquita para evitar más desbordes y detuvo a ultraortodoxos. AFP

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