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La salida del Reino Unido de la UE: los desafíos que llegan con el acuerdo comercial

Michel Barnier y Ursula von der Leyen, explican los alcances del acuerdo para la salida británica. Foto: Reuters

EL DIVORCIO CON EUROPA

El acuerdo abre grandes desafíos para el Reino Unido y significa un nuevo tiempo para la UE que pierde a uno de sus grandes miembros.

La Unión Europea (UE) y el Reino Unido han alcanzado “in extremis” un acuerdo histórico de libre comercio a partir del 1 de enero de 2021, un pacto de unas 2.000 páginas que fija las bases de una asociación económica y social entre el club comunitario y el que ha sido su miembro durante 47 años.

El acuerdo abre grandes desafíos para el Reino Unido y significa un nuevo tiempo para la UE que pierde a uno de sus grandes miembros y por primera vez en su historia se contrae y queda con 27 países asociados.

Estos son los puntos principales acordados:

Sin cuotas ni tarifas.

El Reino Unido se arriesgaba a ver cómo sus productos y servicios pasaban a estar regulados por el marco general de la Organización Mundial del Comercio, que de media aplica un arancel del 3% pero que en la automoción se eleva al 10% y en algunos productos frescos supera el 30%. El acuerdo prevé el libre intercambio de bienes y servicios sin tarifas (aranceles) y sin cuotas (volumen máximo de cada producto), aunque el resultado implica más restricciones que las normas vigentes actualmente durante el llamado “período de transición”, que se concedieron ambos bloques.

Competencia y ambiente.

Uno de los puntos de mayor desacuerdo entre Londres y Bruselas es lo que en las negociaciones se ha llamado “campo de juego nivelado”, es decir, que se respeten los mismos estándares en aspectos como las reglas de competencia que deberán seguir las empresas británicas para garantizar que no reciben ayudas estatales que minen la competitividad de las firmas radicadas en la UE.

Por ello, el acuerdo tras el Brexit incluye un mecanismo de resolución de disputas para garantizar la competencia justa entre las dos partes, mediante el cual Bruselas podrá imponer sanciones en forma de aranceles a Londres si rebaja sus estándares en ámbitos como el medioambiente.

El Reino Unido podrá hacer lo mismo con los Veintisiete si es el club comunitario el que aprueba unos estándares más laxos.

Contrarios al Brexit hacen campaña para que el Reino Unido se mantenga en la Unión Europea. Foto: Reuters
Contrarios al Brexit hacen campaña para que el Reino Unido se mantenga en la Unión Europea. Foto: Reuters (archivo)

Ambas partes se han comprometido a garantizar unas condiciones de competencia equitativas y sólidas manteniendo unos niveles elevados de protección en ámbitos como la protección del medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y la fijación de los precios del carbono.

También incluye los derechos sociales y laborales, la transparencia fiscal y la ayuda estatal, con una aplicación efectiva a nivel nacional, un mecanismo vinculante de solución de controversias y la posibilidad de que ambas partes adopten medidas correctivas.

En cuanto a la energía, proporciona un nuevo modelo para el comercio y la interconectividad, con garantías para una competencia abierta y justa, incluyendo normas de seguridad para la producción de energía renovable en el extranjero.

Un capítulo dedicado a la gobernanza.

Para dar la máxima seguridad jurídica a las empresas, los consumidores y los ciudadanos, un capítulo dedicado a la gobernanza proporciona claridad sobre la forma en que se operará y controlará el acuerdo.

También establece un Consejo de Asociación Conjunta, que se asegurará de que el Acuerdo se aplique e interprete correctamente, y en el que se debatirán todas las cuestiones que surjan.

Los mecanismos vinculantes de aplicación y solución de controversias garantizarán el respeto de los derechos de las empresas, los consumidores y los individuos.

Esto significa que las empresas de la UE y el Reino Unido compiten en igualdad de condiciones y evitarán que cualquiera de las partes utilice su autonomía normativa para conceder subvenciones injustas o distorsionar la competencia. Ambas partes pueden tomar represalias intersectoriales en caso de violaciones del acuerdo.

Acuerdo para la pesca.

El Reino Unido abandona la Política Pesquera Común y pasa a ser un estado costero independiente, libre de decidir sobre el acceso a sus aguas.

El acuerdo logrado incluye nuevas disposiciones para asegurar una gestión sostenible de las reservas pesqueras compartidas.

Establece un periodo transitorio de cinco años y medio en el que estará garantizado el acceso recíproco a las aguas respectivas, con un recorte gradual del 25 % de las cuotas de la UE en esas aguas. Ello se llevará a cabo teniendo en cuenta la necesidad de preservar los recursos marinos y las actividades de las comunidades pesqueras que faenan en esas aguas, precisó la CE en un comunicado. Una vez finalice ese periodo transitorio, el acceso a las aguas británicas dependerá de las negociaciones anuales entre ambas partes.

El sector del transporte.

El acuerdo prevé una conectividad continua y sostenible por aire, carretera, ferrocarril y mar, aunque el acceso al mercado está por debajo de lo que ofrece el Mercado Único.

Incluye disposiciones para garantizar que la competencia entre los operadores de la UE y del Reino Unido se lleve a cabo en igualdad de condiciones, de modo que los derechos de los pasajeros, los derechos de los trabajadores y la seguridad del transporte no se vean menoscabados.

Controles aduaneros.

A partir de 1 de enero de 2021, se impondrán controles aduaneros con el Reino Unido, con lo que se da por hecho que seguirán viéndose largas colas de camiones de mercancías en puertos como el francés de Calais y o el británico de Dover.

Brexit. Foto: Pixabay
Foto: Archivo

Servicios financieros.

Los servicios financieros londinenses estarán fuera del mercado único a partir del 1 de enero y quedarán sujetos a las decisiones que uno u otro bloque tomen sobre cada compañía en función de las normas de los reguladores de mercado del otro lado.

Derechos ciudadanos.

Garantizar los derechos de las ciudadanos británicos que residen en la UE y viceversa fue uno de los primeros puntos que Londres y Bruselas buscaron acordar tras el referéndum. Quienes antes del Brexit ya vivían al otro lado tienen sus derechos protegidos, incluyendo la seguridad social, en virtud del acuerdo de salida de 2019.

Esto concierne a los ciudadanos de la UE que trabajan, viajan o se trasladan al Reino Unido y a los nacionales del Reino Unido que trabajan, viajan o se trasladan a la UE después del 1º de enero de 2021.

Migración y movimientos.

A partir del 1 de enero, los británicos no podrán circular libremente, instalarse y trabajar o estudiar (tampoco como parte del programa Erasmus) en cualquier Estado miembro de la UE con los mismos derechos que un nacional del país, y viceversa con los europeos en el Reino Unido.

Líderes de la UE expresan apoyo: “Es nueva etapa”

“Confío en que se ha llegado a un buen resultado”, afirmó la canciller de Alemania, Angela Merkel. “Sentamos las bases de un nuevo capítulo en nuestras relaciones.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron consideró que “la unidad y la firmeza europeas dieron resultado”.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, opinó que el acuerdo es bienvenido y cobnsideró que deberán continuar el diálogo con Londres para lograr un acuerdo sobre Gibraltar.

Boris Johnson
“Regalito para la soporífera sobremesa navideña”
Boris Johnson tras lograr histórico acuerdo comercial posbrexit con la Unión Europea. Foto: @BorisJohnson

Tras el alivio de haber logrado un acuerdo comercial, el Reino Unido encara los retos de su nueva vida.

Los embajadores en la UE se reunirán el lunes para iniciar el proceso de firma del acuerdo, que debe entrar en vigor el 1 de enero y que será ratificado por el Parlamento Europeo a principios de 2021.

La firma de un compromiso histórico, tras largas y arduas negociaciones, evitó lo peor: una ruptura brutal que habría conllevado aranceles y cuotas, y el cierre de las aguas británicas a las flotas europeas a partir del 31 de diciembre. Sin embargo, la salida del mercado único y el final de la libre circulación será un giro colosal para los británicos, tras cuatro años y medio desde el referéndum del Brexit y casi medio siglo de integración europea.

El primer ministro Boris Johnson presentó el acuerdo como “un regalito para quienes buscaban algo que leer en la soporífera sobremesa de la comida de Navidad. Aquí está: noticias satisfactorias, esto es un acuerdo, un acuerdo para aportar seguridad a las empresas y a los viajeros y a todos los inversores en nuestro país a partir del 1 de enero”, se congratuló el dirigente.

El acuerdo sellado con Bruselas representa una victoria para Johnson, que tenía este año para preparar la salida del país del bloque. La pandemia, sin embargo, alteró todos sus planes.

Para el diario The Times, el acuerdo constituye “una fuente de alivio, más que celebración”. Aunque se trata de “un éxito notable”, “está lejos de ser el final de la historia para Johnson” (Con información de AFP).

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