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Quince años después de dejar de ser el líder de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, 75 años, se mantiene como una incansable voz en las relaciones internacionales. Además de continuar con sus esfuerzos para reducir la amenaza de armas nucleares en el mudo (lo que le dio el Premio Nobel de la Paz en 1990), es parte de muchas otras actividades, incluyendo el grupo ambientalista Cruz Verde Internacional. Esta semana estuvo de visita en Nueva York.
-En su opinión, cuán amenazante para Estados Unidos y el mundo es el programa nuclear de Corea del Norte?
-Pienso que la actual amenaza está siendo de alguna manera exagerada. Sin embargo, el régimen norcoreano se está comportando de manera irresponsable. La resolución que fue adoptada (el 14 de octubre) en el Consejo de Seguridad es una resolución balanceada. Espero que la implementación de esa resolución no signifique un bloqueo a Corea del Norte, porque eso sería un error. Hay que tener en cuenta los intereses de Corea del Norte. Si no, se la arrincona. Un animal que es arrinconado puede hacer cualquier cosa. Este es un buen momento para desarrollar algunas garantías de seguridad para Corea del Norte y ayudarla a atender todos los problemas que debe encarar.
-Sus iniciativas para el desarme nuclear en la década de 1980 ayudaron a terminar con la carrera armamentista de Estados Unidos y la Unión Soviética, y crearon un modelo de inspecciones en el lugar. ¿Qué piensa que habría que hacer para prevenir una confrontación entre Estados Unidos y los crecientes poderes nucleares de Corea del Norte e Irán?
-Hay que empezar con pasos simples: una reunión. Así fue que nos reunimos en Ginebra, en noviembre de 1985. Dos días después firmamos una declaración muy importante que fue el resultado de nuestro diálogo, de mirarnos a los ojos. Yo dije, "una guerra nuclear no puede ser ganada y nunca debe ser peleada". Ese fue un logro asombroso. Cubrimos la distancia de 10 años en sólo dos días. Del diálogo se obtiene confianza. Desde la confianza se dan pasos específicos. En lugar de dar vueltas, se conforma una política. Pero hoy, un país no puede hacerse cargo de su seguridad por sí mismo. Debemos reenfocar la atención en las armas nucleares dentro del marco del Tratado de No Proliferación Nuclear, bajo los auspicios del Consejo de Seguridad de la ONU. Esto es algo que nos afecta a todos. Los países que no integran el club nuclear ven a los miembros de ese club, y les dan ganas de adquirir ellos sus propias armas nucleares. Estados Unidos debe asociarse con otros países y trabajar con ellos. Pensar que algún país puede, solo, imponer sus conceptos sobre los otros basado exclusivamente en sus propios intereses es totalmente erróneo.
-Durante muchos años, la Unión Soviética estuvo en guerra con Afganistán, y al final no trajo muchas ventajas reales para ninguno de los dos países. ¿Qué clase de consejo daría a Estados Unidos en su trato con Afganistán?
-A mí me parece que en Afganistán deberíamos asegurarnos que el gobierno pueda unir a varios sectores de la sociedad. No se debe intentar imponer un modelo de democracia estadounidense en Afganistán. La democracia estadounidense funciona bien para Estados Unidos, pero no para la clase de país que tiene la estructura y la historia y la manera de pensar de Afganistán.
-En la década de 1980 se avanzó hacia la democracia en todo el mundo. ¿Cuál es su valoración del potencial para la expansión de la democracia y la utilidad de la democracia hoy?
-En las últimas décadas del siglo XX, en más de 100 países, fueron probados regímenes dictatoriales y autoritarios. El proceso democrático se dispersó en todos los continentes. Pero la fiesta se terminó demasiado pronto. Puede proclamar las instituciones democráticas, pero no es sencillo aprender a vivir en democracia. Vimos un retroceso democrático porque los temas socioeconómicos no fueron atendidos correctamente. La gente no vio una mejora y en muchos países dijeron: "no necesitamos tanta democracia, necesitamos alimentar a nuestros hijos. No estoy de acuerdo con eso, pero lo entiendo. Si no se atiende la pobreza, la democracia no tiene sentido. No se puede imponer la democracia con tanques y misiles. La democracia no es un paquete instantáneo. La democracia debe crecer en suelo nacional. Nuestros amigos estadounidenses aún no lo entienden.
-En sus negociaciones con la primera ministra Margaret Thatcher para la reducción de armas nucleares, ella le dijo que su idea de un mundo libre de energía nuclear era una "fantasía utópica". En el contexto de los asuntos del mundo hoy, ¿ha llegado a estar de acuerdo con ella?
-Yo le contesté: "Me sorprende que la primera ministra de un país democrático, un país en el que surgió por primera vez la democracia, esté tan cómoda sentada sobre un alijo de poder nuclear que le podría explotar en cualquier momento". Ese fue un debate constante entre Thatcher y yo. ¿Por qué debería estar de acuerdo con una caracterización de que mis ideas son utópicas, ahora que se ha hecho tanto para reducir las armas nucleares, que se ha avanzado para su eliminación? Ronald Reagan estaba de acuerdo conmigo. Así que en esa, creo que Margaret Thatcher se equivocó.