GRUPOS INDÍGENAS

Korubo versus Matis: el enfrentamiento entre tribus amazónicas que Brasil quiere evitar 

Un grupo de antropólogos está tras una tribu amazónica que tuvo poco o ningún contacto con otras civilizaciones para intentar alejarlos de un grupo indígena rival y evitar así un sangriento choque de garrotes contra flechas.

Miembros indígenas de Korubo en 2014. Foto: Reuters.
Miembros indígenas de Korubo en 2014. Foto: Reuters.

Antropólogos brasileños están buscando a miembros de una tribu amazónica que tuvo poco o ningún contacto con otras civilizaciones para alejarlos de un grupo indígena rival y evitar un sangriento choque de garrotes contra flechas.

FUNAI, la agencia de asuntos indígenas de Brasil, dijo que la expedición partió hacia la reserva del Valle Javari en el extremo oeste de Brasil, una región más grande que Austria y hogar de la mayor concentración mundial de tribus no contactadas.

La tribu Korubo se dispersó y separó en la selva, aparentemente debido a una creciente invasión de pescadores que cazan furtivamente en la reserva. Enfrentada a recursos mermados y pérdida de poder político, FUNAI luchó para evitar esto.

El grupo más aislado ahora se encuentra a 20 kilómetros de los Matis, que utilizan flechas, con quienes tuvieron una letal batalla en 2014, dijo el líder de la expedición de FUNAI, Bruno Pereira.

Vista aérea de una base de Funai. Foto: Reuters.
Vista aérea de una base de Funai. Foto: Reuters.

El objetivo de FUNAI es proteger al grupo alentándolos a reunirse y quedarse con otros Korubo menos aislados que viven al norte en el río Coari.

"El mejor escenario sería un encuentro donde puedan hablar con sus parientes tribales y decidan quedarse en la región de Coari", dijo Pereira.

"El peor de los casos sería una pelea con los Matis que resulte en muertes", agregó.

También podría ser devastador si los Korubo desaparecen en la selva tras el contacto con personas externas y contraen una enfermedad común a la que no son inmunes, explicó.

La expedición es la más grande montada por FUNAI en dos décadas desde que adoptó una política de solo contactar a las tribus aisladas en caso de emergencias. Esa política se adoptó tras el asesinato en 1995 de un pescador, que fue golpeado con garrotes por los Korubo hasta morir.

Miembros de FUNAI en contacto con un grupo de Korubo en 2015. Foto: Reuters.
Miembros de FUNAI en contacto con un grupo de Korubo en 2015. Foto: Reuters.

La partida, que podría durar meses, fue apoyada por el nuevo jefe de la agencia, el general retirado del ejército Franklimberg Ribeiro, quien ha defendido el trabajo de la agencia con tribus aisladas y sin contacto.

Esto contrasta con el enfoque del presidente Jair Bolsonaro que critica las vastas propiedades de las reservas indígenas de Brasil como un obstáculo para el desarrollo, una postura que fomente las invasiones de madereros y mineros ilegales. La reserva del Valle de Javari, la segunda más grande de Brasil después de la reserva Yanomami, se extiende a lo largo de 85.444 kilómetros cuadrados hasta la frontera peruana.

La labor de FUNAI protegiendo a las ocho tribus que viven allí, más otras 16 tribus no contactadas que se sabe están en la selva, es financiada en parte por ayuda extranjera.

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