EL PERFIL DE UN ÍDOLO

Kobe Bryant hizo del básquetbol una filosofía de vida: ganar siempre

“Lo más importante es intentar inspirar a las personas, para que ellos puedan ser grandes en lo que sea que quieran hacer”, decía el artista sobre la Mamba Mentality.

Su apodo más conocido era Mamba Negra precisamente por su voluntad ganadora que no tenía límites. Foto: Reuters
Su apodo más conocido era Mamba Negra precisamente por su voluntad ganadora que no tenía límites. Foto: Reuters

Kobe Bryant hizo del basquetbol una filosofía de vida. Amó ese deporte, y lo utilizó para demostrar que no hay obstáculos para quienes se proponen una meta y trabajan duro para alcanzarla.

Esa filosofía tiene nombre: Mamba Mentality, y el propio Bryant la definía así: “Lo más importante es intentar inspirar a las personas, para que ellos puedan ser grandes en lo que sea que quieran hacer”. Y cuando en el camino le tocaba caer, él lo veía como “una oportunidad para levantarme”.

“Haré todo lo que tenga que hacer para ganar partidos, sea sentarme en el banquillo agitando la toalla, darle un vaso de agua a un compañero o anotar el tiro definitivo”, indicó en una ocasión.

Su apodo más conocido era Mamba Negra precisamente por su voluntad ganadora que no tenía límites.

Hijo de Joe Bryant, también jugador de la NBA, se mudó con su familia a los seis años a Italia donde su padre jugó entre 1984 y 1991.

Aprendió a hablar con fluidez el italiano y desarrolló una pasión por el fútbol, que mantendría el resto de su vida como seguidor del FC Barcelona y admirador del brasileño Ronaldinho Gaucho.

Tras regresar a Estados Unidos en 1991, comenzó a jugar en el equipo de su colegio en Filadelfia (Pensilvania) donde se consolidó como una de las jóvenes estrellas en ascenso.

Tradicionalmente los jugadores joven pasaban por la liga universitaria donde buscan consolidar su talento y experiencia, pero Bryant saltó de manera directa a la NBA en 1996 con apenas 18 años.

“Si tienes miedo al fracaso, entonces probablemente vas a fracasar”, solía asegurar.

Conquistó cinco anillos de campeón de la NBA con Los Angeles Lakers, los tres primeros junto a Shaquille O’Neal.

Cuando el español Pau Gasol dejó Los Ángeles para proseguir su carrera con los Chicago Bulls extrañó a Bryant. “Echo de menos su actitud. No hay muchos jugadores que lo tengan”, dijo de su excompañero.

En 2018 ganó un Óscar al mejor cortometraje animado con Dear Basketball, basado en un poema que escribió a su amado deporte. El corto es una pieza creada junto al veterano animador Glen Keane y bajo la música de otra leyenda: John Williams.

La carrera de Kobe Bryant. Foto: AFP
La carrera de Kobe Bryant. Foto: AFP

Bryant estaba casado con Vanessa y tenía cuatro hijas: Gianna, Natalia, Bianca y la recién nacida Capri. Gianna, de 13 años, falleció junto a su padre en el accidente de helicóptero del domingo en Calabasas.

Kobe está considerado como uno de los mejores jugadores de la NBA de todos los tiempos, ya que ha formado parte 18 veces del equipo de las estrellas durante sus 20 años de carrera. Los Lakers retiraron las dos camisetas de Kobe, la número 8 y la 24. Es el único jugador en la historia del equipo angelino que ha recibido ese honor.

Obtuvo, además, dos medallas de oro con la selección de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres en 2012.

Como todas las gran estrellas, Kobe Bryant generó amores y odios, pero con su trayectoria profesional, al final se ganó el respeto de deportistas, artistas y políticos.

De ahí, que tras su muerte a los 41 años, se recuerde ahora a la “Mamba Negra” como un símbolo de superación, lucha, excelencia y hacer mejor a sus compañeros.

La misma filosofía que observó en Michael Jordan, su referente, del que siempre admitió que quería, no solo imitar, sino superarlo

Bryant se retiró a los 37 años. Fue el 13 de abril de 2016. Una despedida de la NBA por la puerta grande. A pesar de un cuerpo cansado, ante de miles de fanáticos en el Staples Center, anotó la friolera de 60 puntos para vencer a Utah (101-96). Una actuación “a la Kobe” en resumen.

Nicolás Mazzarino y Kobe Bryant en el duelo entre Uruguay y Estados Unidos en el Preolímpico para Beijing 2008. Foto: Archivo.
Nicolás Mazzarino y Kobe Bryant en el duelo entre Uruguay y Estados Unidos en el Preolímpico para Beijing 2008. Foto: Archivo.

Kobe Bryant acumuló una fortuna gracias a su talento y a algunas buenas decisiones económicas, pero un escándalo en 2003 y una personalidad compleja le impidieron llegar tan alto en los negocios como su ídolo, Michael Jordan.

En total, recaudó 323 millones de dólares en 20 temporadas, el segundo mayor promedio de ingresos en la historia de la NBA, por detrás de Kevin Garnett (334).

Fuera de la cancha, lo hizo aún mejor, con cerca de 356 millones de dólares en contratos publicitarios y asociaciones durante su carrera como jugador (hasta 2016), según Forbes.

Fue uno de los primeros en captar el potencial del mercado chino a principios del 2000. Sus camisetas, zapatos y los productos que promovió allí se agotaban en días.

En 2014, compró el 10% de las acciones del grupo de bebidas BodyArmor por 6 millones de dólares. Cuatro años después, estas mismas acciones se valoraron en 200 millones de dólares después de la entrada en el capital de Coca-Cola.

A través de su empresa de inversión, Bryant Stibel, Kobe Bryant también adquirió participaciones en la plataforma deportiva The Players Tribune y en el editor de juegos de vídeo Epic Games. (En base a AFP, EFE y Reuters)

Denuncia de violación y el juicio que nunca se hizo

¿Qué sucedió en la habitación 35 del Lodge & Spa de Cordillera, Colorado, el 1 de julio de 2003? Esa noche marcó a Kobe Bryant. Fue acusado de violación, un señalamiento que él siempre negó.

El asunto terminó en 2004, sin juicio, con las disculpas de la leyenda del basquetbol -que sí admitió una relación adúltera con una recepcionista del hotel- y un supuesto pago civil de más de dos millones de dólares a la joven.

El 1 de julio de 2003, la estrella de Los Angeles Lakers llegó a Colorado para someterse a una artroscopia de la rodilla derecha. Estaba en la cima de su juego, pero los Lakers, ganadores de los tres títulos anteriores del campeonato, habían sido eliminados en la segunda ronda de play-offs. Su relación con la otra estrella del equipo, Shaquille O’Neal, comenzaba a ser muy mala y, para empeorar las cosas, su rodilla lo hacía sufrir de tendinitis repetidamente.

Antes de su operación, pasó una noche en un lujoso complejo hotelero donde conoció a una joven de 19 años, empleada del hotel, que le acusó al día siguiente de violación.

Bryant, entonces de 24 años, respondió preguntas de la policía, que lo sometió a una prueba de detección de mentiras.

Liberado bajo fianza, aseguró en una conferencia de prensa bajo la mirada de su esposa Vanessa -a quien ofreció un anillo de cuatro millones de dólares como disculpa- que no violó a la joven y que tuvo con ella una relación consensuada.

Pero el tan esperado juicio no tuvo lugar: la joven renunció a testimoniar. Bryant supuestamente le pagó después más de dos millones de dólares en daños e intereses a la joven.

El procedimiento terminó el 1 de septiembre de 2004. El mismo día, Bryant se disculpó con la joven en un comunicado de prensa y reiteró que la relación fue consensuada.

En la cancha, Bryant tardará casi seis años en reencontrarse con el éxito, ganando un cuarto título de la NBA con los Lakers en 2009, seguido de un quinto y final en la siguiente temporada.

Cuando recibió el Óscar al mejor cortometraje de animación en 2018 por Dear Basketball, que adapta una carta de amor a su deporte a la pantalla grande, fue objeto de críticas por parte de asociaciones feministas, en medio del movimiento #MeToo. (En base a AFP)

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