SITUACIÓN EN AFGANISTÁN

Kabul, envuelta por el caos, sin servicios ni dinero para alimentos

Talibanes buscan dar imagen de paz y culpan a EEUU por desastre humanitario en aeropuerto, donde miles de afganos se agolpan tratando ser admitidos a un vuelo para escapar de los islamistas. 

Fuerzas talibanas en Afganistán. Foto: AFP
Fuerzas talibanas en Afganistán. Foto: AFP

Los talibanes han responsabilizado ayer domingo a Estados Unidos del caos que impera en el aeropuerto de Kabul, la capital de Afganistán, donde miles de afganos se agolpan tratando ser admitidos a un vuelo para escapar de los islamistas. Suman 20 los fallecidos desde que empezó la estampida con la entrada de la milicia en la capital de Afganistán hace una semana.

“Estados Unidos, con toda su potencia y sus medios (…) ha fracasado en poner orden en el aeropuerto. Hay paz y tranquilidad en todo el país, pero sólo caos en el aeropuerto de Kabul. (…) Esto debe acabar lo antes posible”, afirma Amir Khan Muttaqi, el responsable talibán de la Comisión de Guía Islámica, en un vídeo difundido a través del aparato de propaganda del grupo.

Los militares estadounidenses tomaron el control del aeropuerto internacional de Kabul el domingo 15, poco después de la entrada de los talibanes en la capital, para asegurar la evacuación de sus nacionales, aliados y colaboradores. De inmediato, suspendieron los vuelos comerciales, lo que dejó en tierra a miles de afganos y extranjeros que disponían de los billetes y documentos necesarios para viajar. A ellos se han sumado desde entonces miles más que, incluso sin documentación alguna, han creído rumores de que podrán salir del país. Tal es la desesperación.

Tener un pasaporte y un salvoconducto no garantiza el acceso al recinto. La aglomeración dificulta llegar a puertas de acceso, cuellos de botella ante los que se suceden los empujones. En ese clima ocurrió el incidente del sábado en el que siete personas murieron aplastadas, según el Ministerio de Defensa británico.

Los talibanes que patrullan el exterior del aeródromo intentan organizar a la multitud en filas, disparando al aire y con palos.

Enojados

La alarma por la situación se ha visto agravada por el temor a un atentado del Estado Islámico (EI). Los militares de Estados Unidos están buscando “rutas alternativas” para llegar al aeropuerto porque sus servicios secretos sospechan que ese grupo terrorista planea un ataque, informan varios medios norteamericanos sin especificar más. Desde que en 2014 la franquicia local del EI empezó a echar raíces en Afganistán, se convirtió en un rival de los talibanes con los que se disputa territorio en el noreste del país. A diferencia de Al Qaeda, el EI no ha celebrado su entrada en Kabul.

Los talibanes están molestos porque las imágenes del caos en el aeropuerto están desviando la atención mundial de su campaña para mostrar que han logrado mantener la calma y la estabilidad en el país. “A los medios: Si realmente son profesionales y no matones, salgan del aeropuerto de Kabul un poco, Afganistán tiene 650.000 kilómetros cuadrados. Miren más allá”, insta Ahmadullah Muttaqi. Se presenta como jefe de la rama multimedia del Emirato Islámico, y tuitea sin parar fotos de distintas ciudades con el mensaje de que la vida sigue con normalidad. “La brecha de 20 años entre la gente y las autoridades debe seguir reduciéndose. Los muros de hormigón que rodeaban la comisaría de Khost se han retirado, las calles se han abierto y eso acabará con los atascos”, anuncia.

Este vocero también informa de las reuniones que diferentes responsables talibanes mantienen desde con líderes religiosos en Herat hasta con el equipo nacional de cricquet (“para tratar de sus planes y cómo mejorar”). El mensaje subyacente es que no se oponen al deporte, como ocurrió durante su dictadura (1996-2001). Está por ver si eso incluye también a las mujeres y cuáles van a ser las limitaciones, ya que en aquel quinquenio las confinaron en casa y les prohibieron trabajar.

Los hospitales son de los pocos centros públicos que permanecen abiertos en todo el país, aunque con servicios reducidos, ya que muchas de sus empleadas (médicas, enfermeras, auxiliares y administrativas) se han quedado preventivamente en casa. Algo similar sucede respecto a los centros educativos. Reuters cita a una fuente talibana que asegura que “escuelas y las facultades pueden abrir en todo el país”. Sin embargo, en Kabul aún permanecen cerradas, según precisa un periodista afgano.

Los responsables talibanes han iniciado reuniones con gobernadores provinciales y otros altos funcionarios para convencerles de que permanezcan en sus puestos y colaboren con la nueva Administración. Pero en la capital, parecen estar encontrando obstáculos.

Muchos habitantes esperaban que oficinas del Gobierno y negocios privados abrieran el sábado, primer día laborable tras el fin de semana (jueves y viernes en Afganistán). Pero a diferencia de otras provincias, los servicios no se han reanudado, informa la cadena de noticias ToloNews. Aunque las tiendas de alimentación están abiertas, mucha gente no puede comprar porque se ha quedado sin dinero y los bancos siguen cerrados.

Depender de EE.UU. no sirve a la UE.afiante

El alto representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, el español Josep Borrell, pidió la creación de una fuerza militar de la UE para lograr una “autonomía estratégica” y dejar de ser “subsidiarios de los americanos”.

“Seguimos teniendo más de 200 miembros del personal afgano esperando a entrar en el aeropuerto (de Kabul), y no está siendo fácil. Primero hay que pasar los controles talibanes y después el de los americanos, que son muy restrictivos”, dijo Borrell al diario español El Confidencial. “Entiendo que deben controlar por motivos de seguridad, pero está haciendo el acceso muy complicado”, explica Borrell, que ya ha hablado sobre ese asunto con Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos.

Borrell ve necesario apostar por la llamada “autonomía estratégica” de la UE. “Ya quisiéramos ahora -señala- tener capacidad de actuar por nuestra cuenta, tener una fuerza militar capaz de movilizarse como los americanos movilizan la suya, es lo que plantea a ‘brújula estratégica’, una ‘una fuerza para actuar de emergencia. No solo para misiones de entrenamiento, sino también para cosas más complicadas, como en este escenario”.

Crítica: sin consultar a los aliados

“Debemos mantener conversaciones claras con Estados Unidos sobre que no pueden tomar decisiones unilaterales”, afirmó el primer ministro de Bélgica, Alexander De Croo a la cadena flamenca, VRT, al recriminar a Estados Unidos la decisión de retirar sus tropas de Afganistán sin haber acordado con sus aliados de la OTAN.

Donald Trump acordó en febrero de 2020 con los talibanes la retirada de sus tropas de Afganistán.

Pero De Croo reprochó que, después de haber ido los países de la OTAN juntos a Afganistán hace 20 años, en apoyo de Estados Unidos para combatir a los terroristas de Al Qaeda, no se haya tomado la decisión conjunta de terminar la misión “para no enfrentarnos a hechos consumados”, lo que “ha ocurrido en los últimos meses”.

Los miembros de la OTAN, entre ellos Bélgica, decidieron salir de Afganistán tras la decisión de Estados Unidos, al considerar inviable permanecer allí sin la seguridad que proporcionaba el Ejército estadounidense.

Sostuvo que deben “encontrar el equilibrio entre llevar a las personas adecuadas al aeropuerto y solo llevar a las personas que tienen derecho a recibir asistencia”.

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