ESTADOS UNIDOS

Jueza Amy Coney Barret agradece a Trump, pero afirma que actuará “sin favor”

"Haré el trabajo sin temor o favor y lo haré de manera independiente de las opciones políticas y de mis propias preferencias”, afirmó la nueva magistrada.

Trump y la jueza Barrett el lunes en un acto de celebración por la aprobación de la venia por parte del Senado. Foto: Reuters
Trump y la jueza Barrett el lunes en un acto de celebración por la aprobación de la venia por parte del Senado. Foto: Reuters

Amy Coney Barrett juró ayer martes como nueva integrante de la Corte Suprema de Estados Unidos, que con su incorporación consolidó una mayoría conservadora tras ser confirmada el lunes por el Senado, en la semana previa a las elecciones del 3 de noviembre. Nunca antes había sido nombrado un magistrado para la Corte Suprema tan cerca de una elección presidencial.

Con 48 años y católica, Barrett hizo su juramento ante el presidente del Supremo, John Roberts, en una ceremonia privada a la que también asistió su esposo, Jesse Barrett, quien sostuvo la biblia en la que ella posó su mano izquierda.

La nominación de Barrett sumó 52 votos a favor en el Senado -todos republicanos- y 48 en contra -todos demócratas y la republicana Susan Collins.

El lunes por la noche, una horas después de que el Senado votara su venia, Barrett tuvo su primera ceremonia de juramento en la Casa Blanca ante el magistrado Clarence Thomas, considerado el juez más conservador -al menos hasta ahora- en el Alto Tribunal.

La confirmación de Barrett llegó tras un apresurado y polémico proceso que se inició el 18 de septiembre pasado con la muerte de la magistrada progresista del Supremo Ruth Bader Ginsburg a los 87 años.

Barrett fue nominada por Donald Trump el 26 de septiembre, antes de que Ginsburg fuese incluso sepultada.

Con la llegada de Barrett, el Supremo queda con seis magistrados conservadores y tres progresistas.

Corte Suprema de EE.UU. Foto: AFP
Foto: AFP

Trump celebró el lunes la aprobación de la venia a Barrett en la ceremonia de la Casa Blanca.

El evento, realizado en los jardines de la residencia oficial en horario de máxima audiencia televisiva, fue similar al celebrado un mes atrás, cuando se anunció la nominación de Barrett, y que precedió a un brote de coronavirus en la Casa Blanca, incluido el mismo Trump, la primera dama Melania y su hijo menor.

“La familia Barrett ha capturado el corazón de Estados Unidos. Es ideal que la juez Barrett ocupe el asiento de una verdadera pionera para las mujeres, la juez Ruth Bader Ginsburg”, dijo Trump con una sonriente Barrett a su lado.

“Es un día trascendental para Estados Unidos, para la constitución estadounidense y para un estado de derecho justo e imparcial”, agregó Trump.

En una breve intervención, Barrett declaró su independencia de Trump. “El juramento que he tomado de forma solemne esta noche significa en su núcleo que haré el trabajo sin temor o favor y que lo haré de manera independiente de las opciones políticas y de mis propias preferencias”, afirmó.

Trump ha dicho que espera que la Corte decida el resultado de la elección.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que la mayoría republicana está “incendiando su credibilidad” al proceder con la votación tan cerca de los comicios, tras bloquear al nominado del presidente demócrata Barack Obama en el año electoral de 2016.

“Lo cierto es que esta nominación forma parte de un esfuerzo de varias décadas para girar a la justicia hacia la extrema derecha”, comentó.

Los demócratas advierten que Barrett podría votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y que tal vez ayudaría a anular la sentencia del caso Roe contra Wade de 1973 que permite el derecho al aborto.

Joe Biden planea reformar la Suprema Corte

La nueva jueza de la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, podría participar en su primera audiencia a partir del lunes 2 de noviembre, la víspera de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, teóricamente actuará en caso de que se examinen posibles apelaciones contra los resultados de la votación.

El nombramiento de Barrett congracia al presidente Donald Trump con los votantes de la derecha religiosa en un intento final por recuperar terreno frente a su rival demócrata Joe Biden. Pero más allá del resultado del 3 de noviembre, su legado será perdurable porque esos cargos son vitalicios y Trump ha elegido en general jueces jóvenes. Barrett tiene 48 años.

“Ella va a estar ahí mucho tiempo”, había dicho el mandatario antes de la nominación ante una multitud en Lititz, en uno de los tres mítines que realizó el lunes en Pensilvania, un estado clave en las elecciones.

La confirmación en medio de una elección “debe ser un duro recordatorio para todos los estadounidenses de que tu voto importa”, dijo por su parte Biden en un comunicado.

Durante el debate en el Senado antes de la votación, el jefe de la minoría demócrata, Chuck Schumer denunció la “hipocresía” de los republicanos y afirmó que la jueza no fue elegida por sus credenciales, sino por sus creencias “de derecha radical”. Poco después de la votación, la joven congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez tuiteó su apoyo a una idea que circula entre un grupo de demócratas: aumentar el número de magistrados de la Corte Suprema para contrabalancear la influencia de los jueces nombrados por Trump.

Biden, aunque no es un entusiasta de esa idea, no la descarta. Si es electo, planea crear una comisión bipartidaria para reformar la Corte Suprema.

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