REINO UNIDO

Johnson: intensos contactos para conquistar cada voto que le faltan para el Brexit

La decisión que debe tomar el Parlamento es consecuencia del referéndum realizado en 2016, en el que el 51,9% de los ciudadanos votó a favor de salir de la Unión Europea.

Merkel, Johnson y Macron durante una cumbre de líderes europeos. Foto: AFP
Merkel, Johnson y Macron durante una cumbre de líderes europeos. Foto: AFP

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, inició una campaña de persuasión para convencer a los diputados más recalcitrantes de que apoyen el nuevo acuerdo sobre el Brexit antes de un voto histórico en el Parlamento hoy sábado.

La decisión que debe tomar el Parlamento es consecuencia del referéndum realizado en 2016, en el que el 51,9% de los ciudadanos votó a favor de salir de la Unión Europea (UE) y el 48,1% por permanecer.

Decidido a sacar a su país de la UE el 31 de octubre, Johnson se mostró “confiado” en que este “excelente acuerdo” sea aprobado durante una sesión excepcional en Westminster, la primera que tiene lugar un sábado desde la guerra de las Malvinas hace 37 años.

“No hay mejor acuerdo que el que defenderé mañana (hoy sábado). Es un acuerdo fantástico para todo el Reino Unido”, afirmó Johnson a la emisora televisiva BBC.

En rueda de prensa en Bruselas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó que “los que no lo tomaban en serio (a Johnson) se equivocaron”.

La tarea se anuncia difícil y el dirigente deberá pelear cada voto, en una votación que se anuncia ajustada. Johnson está multiplicando las llamadas de teléfono a los diputados, según Downing Street, y ayer viernes reunió a sus ministros para evaluar la situación.

El gobierno conservador solo cuenta con 288 diputados, frente a una mayoría absoluta de 320 escaños en la Cámara de los Comunes, donde la ex primera ministra Theresa May fracasó en tres ocasiones en su intento de adoptar su acuerdo de divorcio, antes de tirar la toalla.

Rechazo.

Los partidos de la oposición ya advirtieron que votarían en contra del acuerdo. El Partido Laborista, liderado por Jeremy Corbin, argumenta un posible deterioro de los derechos de los trabajadores y de las leyes medioambientales tras el Brexit.

El partido unionista norirlandés DUP, aliado clave del ejecutivo en Westminster, se opone al acuerdo, que en su opinión rompe la integridad del Reino Unido, al prever un tratamiento diferente para Irlanda del Norte.

El diputado del DUP para el Brexit, Sammy Wilson, insistió el viernes en su negativa a cambiar: “Puedo darle la total garantía de que no votaremos por este acuerdo”, declaró en la BBC.

EL DUP cuenta solo con 10 escaños en los Comunes, pero su luz verde habría permitido convencer a las pocas docenas de partidarios de un Brexit más duro del Partido Conservador, cuya posición se desconoce.

Es un acuerdo “ganador” para el Reino Unido porque “recuperamos el control de nuestras leyes, nuestras fronteras, nuestro dinero”, defendió el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, en la BBC.

En la línea de mira de Johnson se encuentran los partidarios de un Brexit más duro así como los diputados laboristas que representan circunscripciones favorables a la salida.

La prensa británica les dedicaba el viernes sus titulares. “Sean realistas, tomen el acuerdo”, titulaba el tabloide euroescéptico The Sun, mientras que The Times estimaba que sería “estúpido” que rechacen el acuerdo.

El responsable de los asuntos económicos del Partido Laborista, John McDonnell, advirtió que habría “consecuencias”, sin dar más precisiones, para aquellos que desafíen la consigna de voto del partido.

Incertidumbre.

Un fracaso Johnson en el Parlamento prolongaría la gran incertidumbre en la que está sumida el Reino Unido desde la aprobación del Brexit en el referéndum de junio de 2016.

Johnson, que llegó al poder con la promesa de sacar al Reino Unido de la UE a cualquier precio el 31 de octubre excluye categóricamente aplazar la salida, ya pospuesta dos veces, sin explicar en cambio cómo lo haría.

Los sectores de la oposición consideran que la mejor solución sería volver a consultar a los británicos en un referéndum.

El compromiso alcanzado el jueves establece normas aduaneras especiales para los productos que lleguen a Irlanda del Norte -que queda bajo jurisdicción aduanera británica- en el caso de que pasen a Irlanda, parte del mercado único europeo.

Se trata de evitar el regreso de una frontera física entre Irlanda del Norte británica y la República de Irlanda, que seguirá siendo miembro de la UE.

En términos más generales, el texto establece las condiciones de divorcio, en particular en lo que respecta a los derechos de los ciudadanos y a los compromisos financieros, e introduce un periodo de transición hasta diciembre de 2020.

Los 27 miembros

Los dirigentes de la Unión Euroepa (UE) abordaron ayer viernes, un día después del regreso de Boris Johnson a Londres con un acuerdo de divorcio bajo el brazo, su propio futuro, marcado por la división. Si el Reino Unido se va, la UE quedará con 27 miembros.

Presupuesto del bloque para 2021-2027, lucha contra el cambio climático y las prioridades de la futura Comisión Europea liderada por Ursula von der Leyen, son los retos que se acumulan sobre la mesa en Bruselas.

Los europeos no lograron dar el visto bueno unánime al inicio de las negociaciones de adhesión con Macedonia del Norte y Albania, por la oposición especialmente de Francia.

La cuestión más divisiva en la segunda jornada de cumbre fue el futuro Marco Financiero Plurianual (MFP) 2021-2027. “La discusión mostró que todavía estamos lejos de un acuerdo”, explicó la canciller Angela Merkel.

El próximo presupuesto de la UE deberá enfrentar el vacío dejado por la marcha del Reino Unido, un contribuyente neto, que la Comisión cifra en una pérdida de 12.000 millones de euros el primer año y de 84.000 millones para todo el período.

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