ESTADOS UNIDOS VS. CHINA

Joe Biden y Xi Jinping, la primera pulseada entre los presidentes

“Ayer pasé dos horas al teléfono sin interrupción con Xi Jinping”, contó Biden a senadores demócratas y republicanos. Y advirtió: “Si no nos movemos, se van a comer nuestro almuerzo”.

Biden y Xi Jinping mantuvieron varios encuentros cuando el actual presidente de EE.UU. era el vice de Obama. Foto: AFP
Biden y Xi Jinping mantuvieron varios encuentros cuando el actual presidente de EE.UU. era el vice de Obama. Foto: AFP

Su primera conversación era muy esperada: el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su homólogo chino, Xi Jinping, arrancaron su nueva relación con una extensa llamada telefónica en la que cada uno quiso marcar su territorio.

“Ayer (miércoles) por la noche, pasé dos horas al teléfono sin interrupción con Xi Jinping”, contó Biden a un grupo de senadores demócratas y republicanos en el Salón Oval de la Casa Blanca. Y advirtió: “Si no nos movemos, se van a comer nuestro almuerzo”.

“Están invirtiendo miles de millones de dólares en toda una serie de cuestiones relacionadas con el transporte, el medio ambiente y otras cosas. Tenemos que dar un paso adelante”, agregó.

Hong Kong, Taiwán, la minoría musulmana uigur fueron algunos de los temas que analizaron, según la Casa Blanca, que informó que Biden expresó sus “profundas inquietudes” sobre la cuestión de los derechos humanos en China.

Según los medios estatales chinos, Xi le dijo a Biden que se mantenga alejado de las cuestiones que recaen sobre la “soberanía de China y su integridad territorial”.

Estados Unidos debe respetar los intereses fundamentales de China y actuar con prudencia”, subrayaron.

“Un enfrentamiento entre China y Estados Unidos será sin duda una catástrofe para los dos países y para el mundo”, aseguró Xi, citado por la agencia estatal de noticias Xinhua.

Las colisiones entre ambas potencias en temas como el comercial o el tecnológico fueron frecuentes durante el gobierno de Donald Trump. Ahora China quiere evitar un agravamiento de la situación, entre otras razones porque la guerra comercial durante la era Trump dañó a varias de sus empresas, como el gigante tecnológico Huawei o la fabricante de semiconductores SMIC.

Aranceles, sin cambio.

Ya en una retórica similar a la que tenía Donald Trump, Biden denunció también en la llamada con Xi las prácticas económicas “injustas y coercitivas” de China, según la Casa Blanca.

Aunque el nuevo mandatario ha mostrado claramente su voluntad de distanciarse de la política exterior de Trump, la relación comercial con China es uno de los pocos asuntos en los que podría promover una cierta continuidad respecto a su predecesor.

El presidente Joe Biden marca un nuevo rumbo para Estados Unidos y deroga las políticas que impulsó Donald Trump. Foto: AFP
El presidente Joe Biden marca un nuevo rumbo para Estados Unidos y deroga las políticas que impulsó Donald Trump. Foto: AFP

Por ejemplo, el gobierno de Biden mantendrá de momento los aranceles impuestos por la administración Trump a los productos chinos, a la espera de una revisión global de la estrategia comercial estadounidense.

“No hemos tomado una decisión sobre ese asunto”, aseguró un funcionario del actual gobierno. “Habrá cambios en nuestra política comercial frente a China pero no serán inmediatos y, en el intervalo, no eliminaremos los aranceles”, añadió, destacando la voluntad de la Casa Blanca de elaborar esa estrategia “en línea con sus aliados”.

En una entrevista emitida el domingo en CBS, Biden advirtió que la rivalidad entre China y Estados Unidos se transformará en una “competencia extrema”, aunque al mismo tiempo aseguró que quiere evitar un “conflicto” entre los dos países.

Consultado sobre su homólogo chino, Biden señaló: “No tiene, y no lo digo como una crítica, sino que es una realidad, un solo hueso democrático en su cuerpo”.

“No lo voy a hacer de la forma en que Trump lo hizo. Vamos a centrarnos en las reglas internacionales”, añadió también sobre la relación, destacando conocer bien a Xi por haber tenido largas entrevistas privadas con él cuando fue vicepresidente de Barack Obama entre 2009 y 2017.

Donald Trump y Xi Jinping. Foto: Reuters
Donald Trump y Xi Jinping. Foto: Reuters

Desde su llegada a la Casa Blanca el 20 de enero, Biden y su equipo han multiplicado las advertencias sobre la cuestión de los uigures en China.

Más de un millón de personas de esta minoría musulmana se encuentran detenidos en campos de reeducación política en Xinjiang.

Esta vasta región semidesértica, fronteriza con Pakistán y Afganistán, está sometida a una férrea vigilancia policial.

China prohibió a la cadena británica BBC

China prohibió ayer jueves el Servicio Mundial de la BBC, acusándolo de violar directivas oficiales en una investigación sobre la minoría uigur, días después de que el Reino Unido retirara la licencia a la cadena china CGTN. La Administración Nacional de Radio y Televisión china “no permite que la BBC continúe retransmitiendo en China, y no acepta la renovación de su permiso anual”, indicó en un comunicado el regulador del régimen comunista. La BBC emitió el 3 de febrero un informe con testimonios desgarradores de tortura y violencia sexual contra uigures en campos de detención chinos. La BBC expresó su decepción con la medida que se aplica en China continental, donde el canal ya está censurado y limitado a los hoteles internacionales.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados