JERUSALÉN

Israel: Netanyahu y Gantz acuerdan un gobierno de unidad

Miles de israelíes, respetando el distanciamiento social, se habían manifestado el domingo en Tel Aviv con la esperanza de impedir esta alianza.

El pacto contempla 18 meses de gobierno de Netanyahu y los otros 18 de Gantz. Foto: Reuters
El pacto contempla 18 meses de gobierno de Netanyahu y los otros 18 de Gantz. Foto: Reuters

Más de año le llevó a Israel superar la mayor crisis política del país. El primer ministro Benjamin Netanyahu y su otrora rival en las urnas Benny Gantz acordaron finalmente ayer lunes formar un gobierno de unidad en plena pandemia de COVID-19.

Luego de tres elecciones legislativas en un año, con giros inesperados y a veces desesperantes para algunos israelíes, Netanyahu (70) y Gantz (60), se reunieron poco antes del inicio del Yom Hashoah, el Día del Holocausto que se realiza desde la puesta del sol del lunes a la caída de la noche del martes en Israel. El objetivo de la reunión era sellar la unión tras numerosos intentos frustrados.

Miles de israelíes, respetando el distanciamiento social, se habían manifestado el domingo en Tel Aviv con la esperanza de impedir esta alianza.

“Un acuerdo para la formación de un gobierno nacional de emergencia ha sido firmado” por Netanyahu, jefe del Likud, y Gantz, del partido Azul y Blanco, informaron ambas formaciones en un comunicado.

El pacto, de una duración de tres años, contempla la constitución de un gobierno “bipartito” con Netanyahu como primer ministro durante 18 meses y Gantz para los 18 siguientes, así como un número igual de ministros de los dos partidos y la posibilidad de que otros grupos políticos se sumen.

De esta forma, Gantz finalmente parece haber aceptado los hasta ahora inasumibles que impedían el acuerdo, como que Netanyahu tenga veto para nombrar al próximo fiscal general del Estado y a miembros de la Fiscalía, cuando está previsto que tenga que enfrentar un juicio por delitos de cohecho, fraude y abuso de confianza el próximo 24 de mayo.

El acuerdo también llevará a votación del Gabinete la iniciativa de paz con los palestinos propuesta por Estados Unidos, donde está incluida la anexión de partes de Cisjordania, y que Gantz quería que se hiciera en coordinación con la comunidad internacional.

Los palestinos no tardaron en reaccionar y condenaron el nuevo gobierno “proanexión” de Israel. “La formación de un gobierno israelí de anexión supone el fin de la solución de dos Estados y el desmantelamiento de los derechos del pueblo palestino”, reaccionó el primer ministro palestino Mohammed Shtayyeh en un tuit.

En las elecciones del 2 de marzo, el Likud de Netanyahu fue el vencedor con 36 escaños pero no logró la mayoría con sus aliados de la derecha radical y los partidos ultraortodoxos. En esta situación, los parlamentarios recomendaron entonces al presidente Reuven Rivlin que encargara formar gobierno a Gantz, ex jefe del Estado Mayor del ejército, al frente de la coalición centrista Blanco y Azul.

Incapaz de sumar una mayoría en este momento en que el país se enfrenta a la crisis del coronavirus, Gantz sorprendió a propios y extraños al abrir la puerta a un gobierno de “unidad y emergencia” con Netanyahu, acusado de corrupción en una serie de casos, dejando de lado su promesa de no compartir el poder con el primer ministro, mientras este no resolviera sus problemas con la justicia.

Muchos israelíes esperaban este acuerdo, pero otros, incluso dentro de su partido, reprocharon a Gantz que hubiera dado un giro de 180º a sus promesas de campaña.

Pero las negociaciones, que habían fracasado la semana pasada haciendo temer la convocatoria de unas cuartas elecciones, despejó finalmente el camino.

Según el acuerdo alcanzado, las dos partes pondrán en pie un gobierno de emergencia para combatir el coronavirus que ya ha dejado 13.000 infectados en el país y 170 muertos, y sus consecuencias en la economía con un desempleo que se ha disparado en las últimas semanas pese a la buena marcha que experimentaba antes de la crisis.

El negociador jefe de Netanyahu, Yariv Levin, dijo que este gobierno tiene también como objetivo ejecutar la “soberanía” de Israel en las colonias de “Judea y Samaria”, expresión utilizada para evocar la anexión de los territorios en Cisjordania desde 1967 por el Estado hebreo.

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