LA AMENAZA TERRORISTA

ISIS mantiene la capacidad letal

Pierde terreno en Irak y Siria, pero capta jóvenes para atacar a Occidente.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los restos de Lucasz Urban son despedidos por su esposa. Foto: AFP

En las últimas semanas, el Estado Islámico (EI o ISIS) ha sufrido una serie de derrotas militares: fue desalojado de su refugio en la costa de Libia, lucha por mantener su dominio de la ciudad iraquí de Mosul y está perdiendo terreno en Siria. Sin embargo, como el mortal ataque con un camión contra una feria de Navidad en Berlín dejó en claro, esas pérdidas no disminuyen el extraordinario poder del grupo para inspirar la devastación terrorista alrededor del mundo y quizás hasta ayude a alimentarlo.

Solo en el último año, pese a estar bajo casi contínuo bombardeo por la coalición liderada por Estados Unidos, ISIS ha reivindicado más de tres docenas de ataques a lo largo de 16 países, en cuatro continentes.

Esas cifras no incluyen el terreno que la organización tiene en Siria e Irak, donde ha perdido a 50.000 combatientes en los últimos dos años, de acuerdo con lo que indica el Pentágono. Es una cifra casi igual al número de bajas que Estados Unidos tuvo en la Guerra de Vietnam. Muchos de los ataques cometidos más allá de Medio Oriente fueron realizados por agresores que citaron su imposibilidad de llegar al refugio del grupo en Siria, donde está su autoproclamado Califato, como motivo para actuar en su lugar de residencia.

En el corazón del éxito global de ISIS —y en su vulnerabilidad— está la peculiar combinación de audacia y oportunismo criminal, que Al Qaeda, su antecesor y rival, nunca logró.

"La proclama de ISIS de que representa al Califato claramente ha sido su carta de triunfo", dijo Bernard Haykel, profesor de estudios del Cercano Oriente en la Universidad Princeton. "Mueve sentimientos profundos, hasta entre quienes no se han convertido a la causa, sobre un utópico y poderoso imperio musulmán, que durante un tiempo al menos pareció ser militarmente incontenible".

Simpleza.

Al mismo tiempo, ISIS sagazmente ha reducido las exigencias de lo que es un ataque. La embestida con un camión en Berlín —al igual que el ataque en Niza, Francia, en julio— son ejemplos. Los dos fueron realizados con la mayor simpleza: los atacantes condujeron camiones y arremetieron contra una multitud de peatones. No necesitaron armas, aunque se sospecha que el tunecino autor del ataque en Berlín, que fue abatido poco después en un tiroteo en Milán, se cree que usó un arma de fuego para robar el camión.

Al Qaeda comenzó a promover un ataque con un camión o un auto hace siete años, acompañado de ilustraciones, a través de una publicación en inglés en Internet denominada Inspirar. Pero, no tuvo a nadie que adhiriera.

"Durante años, este tipo de acción de baja tecnología estaba al alcance", dijo William McCants, un académico de la Brookings Institution. "Las autoridades de contraterrorismo de Estados Unidos estaban confundidas desde hace tiempo respecto de por qué esto no ocurría. Pero, ISIS tuvo éxito en hacer lo que Al Qaeda nunca pudo. Es una invitación extendida para generar el caos".

Inusual.

ISIS surgió justo cuando las redes sociales estaban en pleno crecimiento y se benefició de un flujo de militantes yihadistas occidentales que podían darle a su propaganda mayor alcance y brillo que a otros grupos insurgentes anteriores.

Asimismo, ISIS estuvo dotado de una combinación inusual de conocimiento militar —muchos de sus miembros fundamentales eran ex oficiales de las Fuerzas Armadas de Irak con amplia experiencia en el campo de batalla— y erudición religiosa. Al surgir cuando pareció que el mundo árabe colapsaba, canalizó las habilidades de un cuadro de fundamentalistas islámicos jóvenes e inteligentes como el académico religioso de Bahrain, Turki Al Binali, que ayudó a reclutar a muchos jóvenes frustrados y ansiosos por tener una nueva fuente radical de esperanza. Lo que para alguien de afuera parece nihilismo, resulta lo opuesto para muchos conversos jóvenes a ISIS. Se sienten realmente entusiasmados de formar parte de un emprendimiento que apunta a redibujar el mapa y revertir los polos morales de lo que ellos ven como un mundo en derrumbe.

"Venimos a degollarlos como cerdos", dijo el terrorista Amri.

El video póstumo grabado por el atacante tunecino Anis Amri, que atropelló con un camión a concurrentes a un mercado navideño de Berlín, matando a 12 personas e hiriendo a otras 48, es "verdadero", afirmó la Fiscalía General de Karlsruhe, a cargo de la investigación.

Pocas horas más tarde de su deceso en Milán, la agencia Amaq, vinculada al Estado Islámico, divulgó una filmación del autor del atentado donde aparecía jurando lealtad al grupo terrorista sobre un puente del río Spree en la capital alemana. En el testimonio que resultaría póstumo, Amri recita en árabe las tradicionales plegarias dirigidas a Dios y afirma: "Juro fidelidad al príncipe de los fieles Abu Bakr al Baghdadi al Huseini al Qurayshi", en referencia al líder del Estado Islámico. Tras pronunciar versículos sagrados, Amri afirmó: "Este es mi mensaje a los cruzados que bombardean cada día a los musulmanes... con permiso de Dios venimos a degollarlos como cerdos", afirmó. Piensan que esta sangre es derramada en vano? Nos vengaremos si Dios quiere", concluyó. Fuente: ANSA

ENTRE EL ISISY AL QAEDA.

Jóvenes en comandos suicidas.

El Califato ha surgido una y otra vez como factor clave de motivación de terroristas en Europa, incluyendo a Anis Amri, el tunecino que perpetró el ataque con el camión en Berlín. Varios agresores nacidos en Europa, incluyendo a algunos de los que atacaron en París un año antes, mencionaron —en sus mensajes de despedida en un video— su incapacidad de llegar al terreno de ISIS en Siria como fuente de profunda frustración y un motivo para optar por atacar en su propio territorio.

Lo mismo se aplica a los comandos suicidas de ISIS, cuyo número es una prueba extraordinaria del poder ideológio del grupo. ISIS indicó a comienzos de diciembre que sus combatiententes llevaron a cabo 1.043 ataques suicidas en 2016.

Formar el califato es un riesgo.

La dependencia de ISIS en el Califato que logró formar también es un riesgo. Resulta notable que el líder del grupo Ab Bakr Al Baghdadi, exhortara a sus seguidores en un mensaje grabado en noviembre, que no abandonaran la ciudad de Mosul, en Irak, que estaba bajo ataque el Ejército. Eso pareció apartarse de anteriores declaraciones del grupo, en las que había insinuado que ISIS puede retirarse y reagruparse en el desierto, si fuera necesario.

La advertencia de Al Baghdadi sugirió que temía que una derrota militar significara perder el cachet global del grupo y dejaría a Al Qaeda como heredero del legado yihadista.

"Una vez pierda su territorio, ISIS se convertirá en otra causa yihadista perdida", estimó Bernard Haykel de la Universidad Princeton. "Al Qaeda tiene la ventaja de ser una ideología que no está ligada a un territorio o una institución como el Califato".

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