Sostiene diálogos con Netanyahu, Abbas y el Rey de Jordania

Intensa gestión de Kerry para frenar violencia

La espiral de violencia en que se vive en la zona desde el pasado 1 de octubre se ha cobrado hasta la fecha la vida de 52 palestinos, nueve israelíes, un eritreo y un palestino con nacionalidad israelí, fallecidos en ataques y violentos enfrentamientos.

En este período se han producido alrededor de 50 ataques palestinos contra blancos israelíes, la mitad de ellos apuñalamientos con epicentro en Jerusalén, según fuentes oficiales israelíes.

Los palestinos denuncian desde principios de este mes agresiones israelíes, entre ellas detenciones, ataques de colonos a palestinos o sus propiedades y disparos contra manifestantes en disturbios que han provocado más de un millar de heridos.

Israel considera que la violencia es resultado de la instigación por parte de grupos como Hamás o el Movimiento Islámico además de las autoridades palestinas, mientras que altos cargos palestinos sostienen que es fruto de la frustración ante décadas de ocupación israelí.

Mientras la violencia continúa sobre el terreno, los esfuerzos diplomáticos se concentraron el jueves en Berlín, donde el secretario de Estado, John Kerry, se vio con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien trasladó la necesidad de dejar a un lado la búsqueda de culpables y trabajar para rebajar la violencia, y en el fin de semana en Amman, Jordania, donde Kerry dialoga con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas y el rey Abdalá II.

"Si las partes lo quieren, y creo que lo quieren, podemos avanzar en una dirección para rebajar" la violencia, manifestó Kerry, que consideró que "hay opciones".

Netanyahu dijo que "es hora de que la comunidad internacional diga claramente al presidente Abbas: Deja de diseminar mentiras. Mentiras como que Israel quiere cambiar el statu quo en el Monte del Templo".

Abbas dijo al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon que las acciones israelíes "contra (la mezquita de) Al Aqsa abren la puerta al conflicto religioso, que desafortunadamente ha comenzado".

Las intensas gestiones diplomáticas se topan con una ardua labor, debido a que las partes están más enfrentadas que nunca.

En esta situación, Estados Unidos y Jordania podrían ejercer de mediadores para reducir la fractura. Fuente: EFE

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