ELECCIONES

Honduras va a las urnas con los ecos del golpe a Zelaya

En noviembre del mismo año que fue derrocado Zelaya, se celebraron nuevas elecciones generales, las que ganó Porfirio Lobo, del Partido Nacional.

Funcionario lleva una urna para la votación del domingo en Honduras. Foto: AFP
Funcionario lleva una urna para la votación del domingo en Honduras. Foto: AFP

Mañana domingo habrá elecciones presidenciales en Honduras, un país que vive una crisis política y social que se originó a raíz del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente del país, Manuel Zelaya.

Zelaya fue derrocado por promover reformas constitucionales que le ley le impedía, lo que no justificaba su derrocamiento, que fue maquillado por el Parlamento como una “sucesión constitucional”.

El golpe de Estado dividió a los hondureños, incluso a nivel de familias enteras, entre “golpistas” y “golpeados”.

En noviembre del mismo año que fue derrocado Zelaya, se celebraron nuevas elecciones generales, las que ganó Porfirio Lobo, del Partido Nacional.

Para saber qué ocurrió en 2009, Lobo creó una Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). En sus “Hallazgos y recomendaciones para que los hechos no se repitan”, la CVR determinó que no hubo una sucesión constitucional, sino golpe de Estado, desde el poder civil, apoyado por militares y otros sectores, y señaló irregularidades cometidas por Zelaya.

Al asumir el poder, en enero de 2010, Lobo facilitó la salida de Zelaya, que llevaba varios meses refugiado en la Embajada de Brasil, hacia República Dominicana, pero eso no frenó la protesta en las calles de un nuevo movimiento social, el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), apoyando al mandatario derrocado.

Después de un exilio forzado con su familia en República Dominicana y la firma de un acuerdo con la mediación de Colombia y Venezuela, en mayo de 2011 Zelaya regresó a Honduras. A pocos días de su regreso se constituyó el Partido Libertad y Refundación (Libre, de izquierda).

Libre comenzó a buscar el poder en las elecciones de noviembre de 2013 con Xiomara Castro, esposa de Zelaya, como candidata presidencial, apoyada además por muchos del Partido Liberal que habían abandonado esa institución después del golpe de Estado.

Esas elecciones las volvió a ganar el Partido Nacional, esta vez con Juan Orlando Hernández a la cabeza. Castro adujo que le hicieron “fraude”, lo mismo que Salvador Nasralla, candidato del Partido Anticorrupción (Pac), fundado en 2011.

No todo fue pérdida para Libre en las elecciones de 2013, ya que con una treintena de diputados puso fin a un centenario bipartidismo marcado por los partidos Nacional y Liberal, este último relegado desde entonces a segunda fuerza de oposición.

En su segundo intento por llegar al poder, Castro terminó cediendo su candidatura por Libre a Nasralla, en una Alianza de Oposición contra la Dictadura, solo para la fórmula presidencial, en las elecciones generales de noviembre de 2017.

Pero otra vez ganó el Partido Nacional, además con la reelección de Hernández. Castro y Nasralla volvieron a decir que les “robaron” las elecciones con “fraude”, y la crisis también subió de temperatura, con muertos, lesionados y detenidos.

Este domingo el Partido Nacional busca un cuarto período ahora con Nasry Asfura como candidato.

Castro vuelve a presentarse, encabezando otra alianza con Nasralla.

El Partido Liberal, tercero en intención de voto, lleva como candidato a Yani Rosenthal. (Con información de EFE)

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