PANDEMIA

La historia de un paciente con COVID-19 en Brasil que fue internado en su casa por falta de camas

Además, en Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, hay deficiencia de oxígeno. la escasez ha provocado la muerte de al menos 51 personas en la región, según el Ministerio Público.

Osmar, internado en su casa por COVID-19. Foto: Reuters
Osmar, internado en su casa por COVID-19. Foto: Reuters

En la ciudad selvática brasileña de Manaos, cuyos hospitales están abarrotados y hay escasez de oxígeno en el sistema de salud pública, un hombre logró sobrevivir al COVID-19 en una sala improvisada en su casa, gracias a los tanques de aire que pudo conseguir su familia.

Hace una semana no había camas de cuidados intensivos disponibles para Osmar Magalhães y tampoco había oxígeno para nuevos pacientes cuando su hija lo llevó a varios hospitales.

Así que se llevó a casa al extrabajador fabril de 68 años mientras su hijo salía a comprar un tanque de oxígeno al mercado negro. Con la ayuda de dos terapeutas, han logrado mantenerlo con vida mientras lo ayudan a recuperar la respiración.

"Gracias a Dios estoy mejor", dijo a Reuters. "Comencé a sentirme mejor tan pronto como llegué a casa".

Osmar comenzó a mostrar síntomas de COVID-19 el 2 de enero, dijo su hija Karoline, justo cuando una segunda ola de infecciones puso de rodillas al sistema hospitalario de la ciudad. Los médicos lucharon para evitar que los pacientes murieran asfixiados cuando se acababa el oxígeno.

"Los hospitales no podían ingresarlo. Sus pasillos estaban abarrotados y los pacientes compartían cilindros de oxígeno", dijo. "Nos rechazaron en la puerta".

En el caos de la crisis hospitalaria, los médicos abrumados no están dando información sobre los pacientes a los angustiados familiares. "Aún no sé si mi madre está viva o muerta", dijo.

Karoline y su hermano no tuvieron más alternativa que intentar salvar a su padre en casa.

Dos terapeutas le controlan el pulso y la saturación de oxígeno, le dan masajes en la espalda y le ayudan a hacer ejercicios diarios. El tratamiento lo ha puesto fuera de peligro y ha reducido su dependencia del tanque de oxígeno.

"Ahora solo necesita 30 minutos al día de oxígeno", dijo la terapeuta Karinna Fernandes, mientras Osmar se relaja en una hamaca, feliz de estar vivo y en casa.

Además, en Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, hay deficiencia de oxígeno. La ciudad confía en que la llegada de unos 136.000 metros cúbicos de oxígeno donados por Venezuela ayude a frenar el colapso sanitario, ya que la escasez ha provocado la muerte de al menos 51 personas en la región, según el Ministerio Público.

Oxígeno en Amazonas. Foto: AFP
Oxígeno en Amazonas. Foto: AFP

Con 6.450 muertos y casi 235.000 casos confirmados de covid-19, Amazonas atraviesa una grave crisis sanitaria, cuya falta de camas hospitalarias, oxígeno y otros equipamientos obligaron la transferencia de decenas de pacientes a otros estados brasileños.
 
Según los datos de la propia Gobernación regional, como consecuencia del alto número de pacientes de coronavirus internados, el consumo diario de oxígeno en Amazonas saltó a 76.000 metros cúbicos diarios, casi tres veces superior al registrado en marzo de 2020, cuando Manaos también vivió una crisis sanitaria por la primera ola de la pandemia.


Amazonas, con casi 240.000 casos y más de 6.500 muertos, es el segundo de los 27 estados brasileños con mayor proporción de muertos (159/100.000). A nivel nacional, Brasil ronda los 213.000 fallecidos por COVID-19, con un promedio de 101 decesos por 100.000 habitantes.

La virulencia de la segunda ola de la pandemia en Amazonas podría deberse a una variante del virus, más contagiosa, surgida en la región.

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