eLECCIONES EN ESTADOS UNIDOS

Hillary se despega en la previa al último debate

La estrategia de Trump pasa por denunciar fraude electoral.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
ONU prevé construir once campos para 120.000 refugiados. Foto: AFP

Hillary Clinton se acerca a la Casa Blanca, mientras Donald Trump se juega al todo o nada a la estrategia de denunciar un complot para que pierda las elecciones del 8 de noviembre.

La candidata demócrata está ocho puntos arriba del republicano, según un sondeo divulgada ayer por CNN. Clinton tiene una intención de voto del 47% contra el 39% de Trump.

El relevamiento de CNN tiene presente el promedio de los cuatro últimos sondeos de NBC News/Wall Street Journal, Washington Post/ABC News, Fox News y G.W. Battleground. Los sondeos fueron realizados después del 7 de octubre, o sea, luego que se difundiera el video con comentarios obscenos de Trump contra las mujeres.

Hace exactamente cuatro años, Barack Obama sólo contaba con una ventaja de 0,4 puntos porcentuales sobre su rival republicano Mitt Romney.

Pero Trump se muestra desafiante e insiste con su denuncia de fraude, cuando faltan tan solo tres semanas para las elecciones. Y no está solo.

El 41% de los electores estadounidenses sospecha que los comicios le pueden ser “robados”, según un sondeo de Político/Morning Consult.

Este sondeo, según Político digital, demuestra que las repetidas advertencias de Trump sobre posibles fraudes están haciendo efecto. El 73% de los republicanos piensa que le podría ser robada la elección, un porcentaje que baja al 17% en caso de los demócratas.

“¿Por qué los líderes republicanos niegan lo que está ocurriendo? ¡Qué ingenuos!”, lanzó Trump en su cuenta de Twitter.

Acorralado por múltiples acusaciones de abuso sexual, el candidato republicano, que mañana miércoles vuelve a enfrentar a Clinton en el último debate, alimenta posibles protestas pos-electorales.

Además, Trump no cesa de repetir que los medios conspiran en favor de Clinton, al dedicar espacio a las acusaciones en su contra sobre abuso sexual que él rechaza.

Su compañero de fórmula, Mike Pence, se sumó a este discurso al declarar el domingo que los medios “constantemente intentan cambiar de tema e ignorar deliberadamente la corrupción y tráfico de influencias de los Clinton”.

“Irresponsable”.

El secretario de Estado de Ohio, el republicano Jon Husted, insistió ayer lunes que Trump es “irresponsable” al hacer acusaciones de fraude.
“Si hay un problema sistémico, por favor, identifíquelo. No haga solo acusaciones en Twitter. Dígame”, dijo Husted a CNN.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, quien la semana pasada tomó distancia de Trump tras la divulgación del video en el que hace vulgares declaraciones sobre las mujeres, también descartó las acusaciones de fraude.

En tanto, el director de la campaña de Clinton, Robby Mook, dijo que Trump “está intentando desesperadamente cambiar el foco de su propia campaña desastrosa”.

“Sabe que está perdiendo y está intentando culpar al sistema. Eso es lo que hacen los perdedores”, aseveró.

El propio sistema electoral estadounidense no es propicio a un fraude electoral a gran escala debido su naturaleza descentralizada.

Los comicios son responsabilidad de cada uno de los 50 estados del país y el Partido Republicano tiene el poder en la mayoría de ellos.

“Cada vez más circunscripciones abandonan sistemas de voto que no se pueden verificar”, explicó a la AFP Pamela Smith, presidenta de la organización Verified Voting.

Varios estudios muestran que el fraude electoral en Estados Unidos es muy poco frecuente, según el Centro Brennan para la Justicia de la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York. Un estudio del instituto calculó que la tasa de incidentes de fraude está entre el 0,00004% y el 0,0009%, y otros estudios avalan esos porcentajes.

Trump y China, negociando con el “enemigo”


Donald Trump ha convertido a China en “enemigo” en su campaña electoral, acusando a este país de “robar” empleos estadounidenses. Pero ello no impidió a una de sus empresas negociar una lucrativa alianza con el Estado chino.

En sus discursos, Trump acusa al gigante asiático, “enemigo” de Estados Unidos, de manipular su divisa. Trump ha prometido una guerra comercial contra Pekín.

Pese a ello, su grupo Trump Hotel Collection (THC) buscó cerrar un acuerdo con la sociedad energética State Grid Corporation -el mayor grupo estatal chino- para gestionar un colosal proyecto inmobiliario, con hotel de lujo incluido, en el este de Pekín, según fuentes informadas de estas negociaciones.

Los contactos iniciados en 2014 con State Grid condujeron a un protocolo de acuerdo para un contrato de 100 a 150 millones de dólares en 15 años, indicó a la AFP Robby Qiu, exdirector de las oficinas de Trump en China.

THC, que administra la cartera en el sector inmobiliario de lujo del empresario, es operador de los hoteles “Trump” y de campos de golf en varios países, desde Panamá a Azerbaiyán, pasando por Indonesia. Por su parte, State Grid, segunda empresa mundial en volumen de negocios según Forbes Global 500, alimenta de electricidad a 1.100 millones de chinos. Está directamente administrada por el gobierno central y sus directivos proceden de las altas esferas del Partido comunista chino.

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