Brasil

Haddad y D’Avila, los elegidos si vetan candidatura de Lula

El PT y comunistas renovaron su alianza para octubre.

Luiz Inácio “Lula” Da Silva. Foto: EFE
Foto: EFE

Fernando Haddad, exalcalde de San Pablo, es el elegido por Luiz Inácio Lula da Silva para ser su compañero de fórmula como vicepresidente para las elecciones del 7 de octubre. Haddad se transforma así en el "plan B" del Partido de los Trabajadores (PT) en caso de que Lula sea impedido de presentarse por su condena a doce años de prisión por corrupción.

El bloque pro Lula se fortaleció además ayer con la renovación de la alianza entre el PT y el Partido Comunista de Brasil (PCB). Manuela DÁvila retiró su candidatura por los comunistas y anuncio su apoyo a Lula. DÁvila podría ser la vice de Haddad en caso de un veto judicial a Lula.

Lula está en prisión desde el pasado 7 de abril, condenado a doce años por corrupción, pero aún así el PT formalizó el sábado su candidatura.

"Es la actitud más desafiante que hemos tenido contra un sistema podrido", dijo la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, al proclamar la candidatura de Lula.

La justicia electoral solo puede pronunciarse una vez que la candidatura de Lula sea registrada, lo cual está previsto para el 15 de agosto.

Haddad, coordinador del programa de gobierno del PT, fue ministro de Educación entre 2005 y 2012 con Lula y en 2013 fue elegido alcalde de San Pablo, cargo que no logró retener en las municipales de 2016, en las que fue derrotado por el socialdemócrata João Doria.

Hoffmann dijo que fue el propio Lula quien sugirió a Haddad como compañero de fórmula, pero que también pidió contemplar a la comunista DÁvila.

Según admitieron fuentes del PT, existe una clara percepción de que Lula está virtualmente fuera del pleito, con lo que, si eso se confirma, Haddad asumiría la candidatura con DÁvila como vice.

Fuentes del PCB afirmaron que la intención de DÁvila, de 36 años, es ser candidata a la vicepresidencia "en cualquier circunstancia", ya sea en la postulación de Lula o en la de Haddad.

Tras el retiro de la candidatura de DÁvila, 13 candidatos quedaron en carrera para reemplazar a Michel Temer en el Palacio de Planalto en las elecciones del 7 de octubre (con una eventual segunda vuelta el 28), consideradas como las más inciertas de la historia reciente de Brasil.

Los principales son, además de Lula, el exgobernador del estado de San Pablo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB); el exministro Henrique Meirelles, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB, el partido de Temer), y el ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL). También figuran el centroizquierdista Ciro Gomes, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), y la ambientalista Marina Silva, de Rede Sustentabilidade.

Hasta ahora, los sondeos que incluyeron a Haddad y DÁvila entre los posibles abanderados presidenciales les atribuyeron un 1% de intención de voto a cada uno. Lula lidera la intención de voto con un 30% y vencería en una segunda vuelta a cualquiera de sus adversarios.

La clave del PT estaría entonces en la posibilidad de que Lula "transfiera" el respaldo que tiene a sus candidatos, sea desde la cárcel o en libertad, si prospera alguna de las apelaciones que intenta para salir de prisión, una de las cuales puede ser juzgada por el Tribunal Supremo esta misma semana.

Según las últimas encuestas, si Lula fuera vetado, el favorito es el ultraderechista Jair Bolsonaro, con un 17% de intención de voto, en un escenario atomizado y con casi un 50% de indecisos.

La siguen la ecologista Marina Silva (13%), el laborista Ciro Gomes (8%), el socialdemócrata Geraldo Alckmin (6%) y una decena de candidatos que incluye a Haddad y DÁvila y que, en conjunto, no suman un 4%.

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