FINANZAS

Argentina anunció que habrá más dólares para calmar la devaluación 

El ministro de Hacienda afirmó en conferencia de prensa que no se descartan cambios en las retenciones

Ministro Nicolás Dujovne. Foto: AFP
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Desde anoche, luego de que se reuniera con Mauricio Macri y parte de su equipo en la Quinta de Olivos para determinar la salida del entonces presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger, el ministro de Hacienda argentino y coordinador del equipo económico, Nicolás Dujovne, ya tenía decidido hablarles a los mercados para intentar tranquilizarlos luego de otra jornada caliente.

Esta mañana, Dujovne entró serio al microcine del quinto piso del Palacio de Hacienda con los papeles de su discurso en la mano. No había lugar para alguna espontaneidad, después de que ayer el dólar tocara los $ 28,43. Dujovne aseguró que el cambio de nombres en el BCRA tenía el apoyo del FMI, explicó que el Gobierno mantendrá el programa acordado con el organismo —que entre otras cosas prevé una serie de licitaciones de US$ 7500 millones desde la semana próxima, lo que sumará dólares a la plaza— y no cerró completamente la puerta a que, ante un cambio de escenario, se frene la baja de algunos beneficios impositivos, particularmente los impuestos de la soja. Aunque aclaró que eso no está contemplado por el momento.

"Esta semana volvió la turbulencia al mercado y sabemos que eso lleva preocupación a la gente", dijo el flamante ministro de Hacienda y Finanzas. "Ya está Luis Caputo trabajando en eso", señaló, sobre el nuevo presidente del BCRA desde ayer, que a estas horas sumaba a un viejo conocido suyo en el mercado como vicepresidente, Gustavo Cañonero. Ambos trabajaron juntos en el Deutsche Bank y también en otros emprendimientos.

Dujovne reafirmó que no era su tarea hablar de metas de inflación o del tipo de cambio. Según el memorándum del acuerdo con el Fondo conocido ayer, esas cuestiones dependen plenamente del Central. "Ese memorándum dice que el Banco Central tendrá más autonomía y estabilidad de sus funcionarios, pero ayer un miembro del Ejecutivo terminó como presidente de la entidad, ¿eso no lastima el acuerdo?", preguntó LA NACION. "Que entre un miembro de Ejecutivo no viola la independencia del BCRA. No hay atisbo de violación", ratificó el ministro.

Luego contó que anoche mantuvo conversaciones permanentes con la directora del FMI, Christine Lagarde, y que el cambio de nombres en el Central tuvo respaldo del Fondo. "La entrada de Caputo es un paso fundamental" para recuperar la confianza y traerá una "abrupta caída de la volatilidad", explicó el ministro. Ratificó luego que no es sólo un cambio figuritas, sino que el programa oficial para recuperar la confianza implica un stand-by de US$ 50.000 millones, de los que US$ 7500 millones llegarán la semana que viene y comenzarán a ser vendidos en licitaciones (desde el BCRA para gastos del Tesoro). A eso se suma, la decisión ya anunciada de cerrar el financiamiento del BCRA al Tesoro y el desarme de la bola de Lebacs.

"Es evidente que la volatilidad responde a varios factores y uno de ellos es la confianza", reconoció Dujovne, que evitó hablar de una supuesta mala praxis denunciada por el mercado en el BCRA de Federico Sturzenegger. "Esta liquidez que vamos a ir volcando al mercado va a contribuir a disminuir las turbulencias", dijo luego de citar el impacto de la subas de tasas en EE. UU., la suba del petróleo y la sequía, que le restó al Gobierno US$ 8000 millones.

"La Argentina tiene un tipo de cambio flotante", dijo, pero aclaró que el Banco Central tiene márgenes para hacer intervenciones, dando una señal de lo que ocurrirá. "Así lo acordamos con el Fondo", afirmó tras indicar que el nuevo equipo del banco tratará de "normalizar" el mercado cambiario con tipo de cambio flotante, cuyos cambios deben "suavizarse".

"¿Quién quedará en Finanzas?", preguntó LA NACION tras la salida de Caputo. En ese ministerio ayer confiaban con quedarse con Santiago Bausili, actual secretario. Sin embargo, Dujovne dijo que no había tenido tiempo de pensar en eso. "Me gustaría retener a la mayor parte pero me los voy a tener que disputar con Caputo". Los nombres iban y venían ayer sin confirmaciones claras de qué pasaría en las gerencias y en el directorio del Central, pero tampoco en el equipo que tenía Caputo en Finanzas.

"Todos los programas de reducción de impuestos quedan inalterados", confirmó serio el ministro cuando lo consultaron directamente por las retenciones. Esto, claro, si el escenario base con el que quiere llegarse a un déficit fiscal primario para el año que viene de 1,3% con relación al PBI se mantiene (o si, en principio, se logra estabilizar). Pero con el dólar volando, las cosas cambiarían. "Podríamos reconsiderar algún cronograma", dejó picando el ministro.

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