ELECCIONES

Groenlandia: la isla del Polo Norte define su futuro

En la reunión con las autoridades locales sobrevuela la cuestión de la independencia de esta isla, hoy un territorio autónomo que es parte de Dinamarca

Groenlandia: en 2019 Donald Trump propuso comprar la isla. Foto: AFP
Groenlandia: en 2019 Donald Trump propuso comprar la isla. Foto: AFP

En la serie Borgen, hay un capítulo en el que la primera ministra danesa Birgitte Nyborg visita Groenlandia. En la reunión con las autoridades locales sobrevuela la cuestión de la independencia de esta isla, hoy un territorio autónomo que es parte de Dinamarca. En el mundo real, Donald Trump hizo una movida en 2019 para que Estados Unidos comprara la isla, y tuvo un cruce con el gobierno danés por este asunto.

¿Qué tiene Groenlandia que despierta tanto interés? Además de su posición estratégica en el Polo Norte, sus riquezas mineras son el principal capital de esta isla de 2 millones de kilómetros cuadrados y poco más de 56.000 habitantes.

Groenlandia tiene elecciones hoy martes 6, luego de una campaña que se centró en un polémico proyecto minero que podría sentar las bases para una futura independencia. Precisamente, la polémica por este proyecto provocó una crisis política que dio lugar a la convocatoria anticipada a las elecciones de hoy para renovar los 31 escaños del Parlamento local, el Intsisartut.

La isla obtuvo su autonomía en 1979, y desde entonces el partido socialdemócrata Siumut ha gobernado, salvo en la legislatura 2009-2013 en la que lo hizo el partido Inuit (IA), al que las encuestas sitúan ahora claramente primero con el 36% de intención de votos.

El IA se opone al proyecto de Kuannersuit, una mina de tierras raras y de uranio en el sur de la isla, que quiere explotar una empresa australiana con capital chino y que podría reportar grandes ingresos a las arcas públicas, aunque plantea dudas medioambientales y divide a los groenlandeses.

El Siumut -que tiene un 23,2% de intención de voto- y el liberal Demokratiit, tercera fuerza, están a favor, pero si los pronósticos se cumplen, el IA podría formar gobierno con otro partido pequeño y paralizar el proyecto.

Este plan minero ha sido el eje central de una campaña en la que también han tenido peso el reparto de las cuotas de pesca (principal fuente de ingreso de Groenlandia) y el plan de reforma de aeropuertos, la mayor obra pública de su historia impulsada por Dinamarca para frenar la entrada de capitales chinos.

La posibilidad de una independencia exprés basada en los ingresos del rico subsuelo de la isla (mineros y petroleros) ha perdido fuerza en la última década, después de que la crisis económica, la caída de precio de materias primeras y el elevado coste por falta de infraestructura congelaran la mayoría de los proyectos extractivos.

De todos modos, una hipotética independencia sigue estando en el horizonte: la gran mayoría de la población y de los partidos está a favor, aunque difieren en los plazos y la forma de asegurar los ingresos necesarios.

Aunque el proyecto de la mina podría reportar cerca de 235 millones de dólares de recursos presupuestarios, según Greenland Minerales, también haría que Dinamarca redujera su subvención anual a la mitad, pues los ingresos se compartirían con el Estado danés, explicó Birger Poppel, profesor de la Universidad de Groenlandia.

Emanciparse totalmente privaría a Groenlandia de los generosos subsidios daneses, más de 611 millones de dólares, es decir, un tercio de su presupuesto. Sin embargo, Groenlandia podría optar por otros proyectos para impulsar su desarrollo económico, como la exportación de arena o de abonos naturales, el turismo o la agricultura en el sur, planteó Mikaa Mered, especialista en los polos de SciencesPo Paris.

La pesca, que actualmente representa el grueso del PIB local, y el 90% de sus exportaciones, continúa creciendo. El sector, próspero, parece beneficiarse del cambio climático, gracias a una diversificación de las capturas.

Desde los años 1990, el cambio climático es dos veces más rápido en el polo Norte que en otras partes del globo. Sin embargo, el territorio no firmó el acuerdo de París sobre el clima, algo que el partido Inuit prometió hacer si llega al poder.

Todas estas cuestiones comenzarán a despejarse hoy, cuando a las 19 horas de Uruguay cierren las mesas de votación y comience el escrutinio de las elecciones. (Con información de AFP y EFE)

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