Vigencia del texto constitucional

Gran fiesta de la democracia

España celebró el hito histórico que significa los 40 años de la Constitución.

El rey Felipe VI, la reina Letizia y la princesa Sofía saludan al salir del Congreso de los Diputados. Foto: AFP
El rey Felipe VI, la reina Letizia y la princesa Sofía saludan al salir del Congreso de los Diputados. Foto: AFP

La Constitución, "el pacto por la convivencia de los españoles" como lo definó ayer jueves el Rey Felipe VI en el acto celebrado en el Congreso de los Diputados, en Madrid, ha cumplido cuatro décadas —fue aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978— con los partidos bregando por su reforma sin consenso y en medio de una convulsión política con riesgo de secesión territorial y regresión. El jefe del Estado afirmó que, transcurridos 40 años, "la democracia está firme y plenamente consolidada", aunque "para avanzar", instó a "sumar ese inmenso patrimonio de libertades, derechos y bienestar" logrado con la Constitución a la voluntad de adaptar la manera de vivir los españoles "a la realidad de cada momento".

Las palabras del Rey no desentonaron en un contexto en el que varias formaciones demandan adaptar la Ley Fundamental a las nuevas circunstancias de España. Sin embargo, el Rey, centrado en el papel que le reserva la Constitución, no hizo ninguna alusión directa a esa posibilidad, aunque sí se refirió a las guías sobre las habría de transcurrir ese proceso, que no son distintas a las que propiciaron hace 40 años el texto que está vigente. Estima que la de 1978 "no es una Constitución más" en la historia de España, sino "la primera realmente fruto del acuerdo", "la primera que no divide a los españoles sino que los une".

Miró hacia el futuro y, remarcando la vigencia de esos pilares esenciales, apeló a mantener ese "espíritu de reconciliación" que propició el instrumento que "ha traído el mayor desarrollo de la historia de España".

"La Constitución es un mandato permanente de concordia entre los españoles; la voluntad de entendimiento, a través de la palabra y la razón y el derecho; la vocación de integración respetando nuestras diferencias y nuestra diversidad; y el ánimo, solidario y generoso, que edifica y cohesiona la fibra moral de nuestra sociedad", destacó en un acto que reunió a los poderes del Estado y a los actores de la Transición, así como a los representantes de la mayoría de los partidos.

En el largo discurso del Rey no hubo hueco para los problemas derivados del intento de secesión de Cataluña, aunque planearon en el contexto de su defensa de la Constitución como "la culminación de un proceso que supone el mayor éxito político de España". En ese sentido, resaltó el espíritu integrador de la sociedad española: "una vocación integradora que no supone uniformidad, ni significa olvidar o suprimir la diversidad territorial, ni negar la pluralidad, sino asumir y reconocer a todas ellas en una realidad nacional común en la que caben diferentes modos de pensar, de comprender y de sentir. Una España que es de todos, construida por todos y sentida y compartida por todos".

Felipe VI reconoció el trabajo de su padre, el Rey Juan Carlos I y de los ponentes de la Ley Fundamental, tuvo palabras de recuerdo para "los españoles que perdieron su vida por la sinrazón terrorista" y celebró que los valores constitucionales impregnen la vida diaria, personal y colectiva de los españoles. "El sentimiento constitucional, consciente o a veces inconscientemente, está hondamente asentado en nuestras actitudes porque la Constitución es el alma viva de nuestra democracia. Una democracia que no tiene vuelta atrás en el sentir y las conciencias de los españoles", defendió.

Al acto asistieron el Rey Juan Carlos y la Reina Sofía, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los ex presidentes Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, así como los ponentes de la Constitución, Miquel Roca, Miguel Herrero de Miñón y José Pedro Pérez Llorca.

Felipe VI, que terminó su discurso con un agradecimiento en las cuatro lenguas del Estado, afirmó que "la Corona está ya indisolublemente unida —en la vida de España— a la democracia y a la libertad".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)