UNA VISITA PARA LA HISTORIA: OBAMA EN CUBA

Gobierno cubano advirtió que no negocia cambios políticos

“Nadie puede pretender que renunciemos ni a un principio”, dijo el Canciller.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una pareja recorre La Habana en un auto de la década de los 50. Foto: Reuters.

Cuba descartó tajantemente negociar con Estados Unidos "cambios" en su política comunista por la visita que iniciará hoy domingo el presidente Barack Obama, quien cuestionó la falta de libertades en la isla, y advirtió sobre las diferencias que persisten con Estados Unidos.

"En nuestra relación con Estados Unidos no está de ninguna manera en la mesa de negociaciones la realización de cambios internos en Cuba, que son y serán de la exclusiva soberanía de nuestro pueblo", dijo el canciller Bruno Rodríguez en una declaración transmitida en vivo por la televisión.

En un pronunciamiento de más de media hora, Rodríguez echó por tierra cualquier expectativa en torno a eventuales reformas que pudiera emprender el gobierno comunista de la isla, dentro de su lento proceso de apertura, como consecuencia de la llegada de Obama.

"Nadie podría pretender que para avanzar hacia la normalización de relaciones entre ambos países, Cuba tenga que renunciar a uno solo de sus principios ni a su política exterior", sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores.

Obama prevé coronar con su viaje el proceso de reconciliación diplomática que inició a finales de 2014 tras más de medio siglo de enemistad entre los dos países.

Complicado.

El gobierno de Estados Unidos ya había dejado en claro que no hay negociaciones para cambiar la política y la ideología del gobierno que preside Raúl Castro.

Al referirse al discurso que hará el presidente Obama en el Gran Teatro Alicia Alonso, ante unas mil personas, la mayoría invitadas por el gobierno estadounidense, Obama "hablará de la complicada historia entre los dos países" y puntualizará a que Estados Unidos no va a promover "un cambio de régimen" en Cuba, de acuerdo con lo que explicó el asesor adjunto de Seguridad Nacional de Obama, Ben Rhodes.

"Eso debe decidirlo el pueblo cubano. Estados Unidos no va a dictar cambios en Cuba, pero confiamos mucho en la capacidad del pueblo cubano de lograr cosas extraordinarias", agregó.

Divergencias.

A su vez, el canciller Rodríguez recibió con prudencia el nuevo paquete de medidas de alivio del embargo estadounidense, anunciado la semana pasada por la Casa Blanca, y advirtió que persisten "grandes diferencias" entre los dos países, a pesar de que se restableció formalmente su relación con la reapertura de embajadas en julio de 2015.

"Debo, sin embargo, reconocer que persisten grandes diferencias entre el gobierno de Estados Unidos y el de Cuba en materia de sistemas políticos, democracia, derechos humanos, aplicación e interpretación del derecho internacional", enfatizó.

Asimismo —agregó— "hay grandes diferencias en relación con el concepto de la soberanía nacional, profundas diferencias en relación con la preservación de la paz, la seguridad internacional".

Obama, quien prevé reunirse con disidentes cubanos, se comprometió en una carta con las Damas de Blanco, una organización opositora e ilegal en la isla, a tratar directamente con Castro "los obstáculos" al ejercicio de los derechos humanos en la isla.

"Entiendo plenamente los obstáculos que los cubanos de a pie enfrentan para ejercer sus derechos. Estados Unidos cree que nadie, en Cuba o en cualquier otra parte, debe enfrentar amenazas, arresto o acoso físico simplemente por ejercer el derecho universal de que sus voces sean escuchadas", escribió.

El canciller cubano no se refirió a este punto en particular pero criticó que funcionarios estadounidenses hayan presentado las medidas de flexibilización del embargo como una forma de "empoderamiento del pueblo cubano".

"El pueblo cubano se empoderó a sí mismo hace décadas. Algo debe andar mal en la democracia estadounidense si se habla de empoderar a otros pueblos", criticó.

En ese sentido, agregó que si a Estados Unidos le interesa "beneficiar" o "ayudar al pueblo de Cuba" debería levantar de una vez el "bloqueo", tras insistir en que las medidas de alivio son "positivas pero limitadas".

El paquete de disposiciones que anunció Washington el martes incluye nuevas facilidades para que los estadounidenses viajen a Cuba, la importación de algunos productos cubanos y mayor acceso al sistema financiero estadounidense.

Al respecto, Rodríguez indicó que el gobierno está evaluando el alcance de estos anuncios, principalmente el relacionado con la autorización para que Cuba use el dólar en sus transacciones internacionales.

Solo cuando se compruebe que la banca internacional le permite a la isla el uso efectivo del dólar, las autoridades eliminarán el gravamen del 10% que aplica a la divisa estadounidense que entra al país, anunció el canciller.

Dicho impuesto implica que por cada dólar en efectivo el gobierno cubano paga 90 centavos de pesos convertibles cubanos (CUC), la moneda "fuerte" que circula en paralelo con el tradicional peso cubano.

Pese a remarcar las diferencias, Rodríguez informó que el discurso que Obama pronunciará el martes, será trasmitido a toda la isla por la televisión cubana. "Todos podrán ver su discurso y cada quién podrá formarse su opinió sobre lo que diga", señaló Rodriguez. "Obama tendrá la oportunidad de dirigirse al pueblo cubano como ha sido el caso de otras visitas de dignatarios extranjeros". Agregó que el gobierno escuchará con "profunda atención y respeto" las palabras del mandatario.

"Seguramente se expresarán algunas diferencias, que escucharemos también con todo respeto, sin renunciar a nuestras posiciones", anticipó el canciller.

De acuerdo con el programa anunciado en Washington, Obama se reunirá con un grupo de opositores en la embajada de su país. En contraposición Rodríguez señaló que Obama sostendrá otro encuentro "con nuestro pueblo, un encuentro con la amplia, diversa sociedad civil", en referencia a los asistentes al acto, simpatizantes del gobierno".

En diciembre pasado, el presidente Raúl Castro dijo que "el pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que generaciones de cubanos lucharon durante medio siglo".

ESCENARIO.

Condecoran a Maduro y ratifican la alianza.

Cuba y Venezuela reafirmaron, el viernes, la vigencia de su "indestructible" alianza durante la visita del presidente Nicolás Maduro a la isla. En un acto solemne en el Palacio de la Revolución, el presidente Raúl Castro, impuso a Maduro la Orden José Martí, concedida por el "valor, inteligencia y fe inquebrantable en la victoria" con que el mandatario de Venezuela enfrenta "incesantes acciones desestabilizadoras y violentas de la oposición, incluyendo la brutal guerra económica y mediática apoyada desde el exterior".

El decreto del Consejo de Estado de Cuba donde se aprueba la distinción se refiere también a las "muy adversas" circunstancias económicas internacionales que afronta Venezuela y los "actos de injerencia en sus asuntos internos" como la "arbitraria e injustificada" orden ejecutiva de Estados Unidos que considera a ese país como una amenaza para su seguridad nacional.

A pesar de la nueva etapa en las relaciones con Estados Unidos, el gobierno de Raúl Castro ratificó su apoyo incondicional de Venezuela y criticó los intentos de desestabilizar a Maduro. Venezuela es el principal aliado económico y político de Cuba. (Fuente: EFE)

Invitación por carta para tomar un café.

La carta que empezó esta semana su periplo desde una oficina postal de Washington y que llegó a su destinataria, una residente en La Habana, tiene historia por muchos motivos, no solo porque está firmada de puño y letra por el presidente de Estados Unidos. El sobre, con membrete de la Casa Blanca y un llamativo sello —"USA-Cuba, correo directo"— entró en la primera saca de correo directo que existe entre Estados Unidos y Cuba en 50 años, y que llegó el miércoles a La Habana, según reveló la Casa Blanca.

Ileana Yarza, una cubana de 76 años del barrio habanero del Vedado, le escribió a Obama el 18 de febrero, manifestándole su alegría por esta visita. "Le invito a tomar una taza de café cubano en mi casa en Vedado, cuando venga. Por favor, venga a visitarme. Dele a esta cubana de 76 años el regalo de conocerle personalmente". le escribió.

Obama le respondió agradeciédnole el apoyo y expresó: "Espero poder tener tiempo de disfrutar de una taza de café cubano". (Fuente: EL PAÍS DE MADRID).

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