Gestión sobre crisis le dio fuerza a Bachelet en Chile

Popularidad. Presidenta cuenta con el 58,5% de aceptación

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SANTIAGO DE CHILE | AFP

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, vive una paradoja: mientras su popularidad llega al máximo y deja atrás años en que su imagen caía en picada, la crisis económica golpea fuerte y amenaza con poner fin a una época de bonanza.

Bachelet recuperó la popularidad que tenía a inicios de su mandato, en abril de 2006, con un respaldo que en febrero llegó a un 58,5%; cinco puntos por encima del apoyo que tenía en enero, según un sondeo de la firma Adimark.

"Es el mejor regalo que puede recibir la presidenta Bachelet y el gobierno en su tercer cumpleaños el próximo miércoles", comentó el vocero oficial, Francisco Vidal.

La encuesta mensual se conoció el mismo día en que el Banco Central informó que la actividad económica cayó en enero un 1,4%, la mayor contracción en una década, por un desplome de la actividad industrial y el comercio.

En tanto, la popularidad de Bachelet no para de subir desde que a mediados de septiembre comenzó la crisis financiera mundial, que le permitió demostrar que fue acertada su decisión de ahorrar en época de "vacas gordas", cuando estaba por las nubes el precio del cobre, del cual Chile es su principal productor mundial.

Es claro que la calidez y estilo de liderazgo que profesa Bachelet son más reconocidos en época de crisis. "No es difícil de entender la paradoja en que está envuelta y que tiene que ver con las características personales de su liderazgo", dijo el analista Rafael Israel. "Ella es vista como una madre ahorrativa, que prometió apoyar a los más pobres", agregó.

"Hay un rasgo característico del carácter femenino que es más cauto y tiende en los momentos de crisis a ser mucho más sensible a los problemas y a las dificultades de la gente común y corriente", coincidió el sociólogo Eugenio Tironi.

Al comienzo de su gobierno y resistiendo las presiones -que incluyeron masivas huelgas de estudiantes, empleados fiscales y trabajadores mineros- la mandataria escuchó a su ministro de Hacienda, Andrés Velasco, y creó un fondo de estabilización social, donde se acumularon casi 25.000 millones de dólares en excedentes del cobre.

No fue una decisión fácil. Hubo llamados, incluso de parlamentarios oficialistas, a gastar más para aprovechar una bonanza fiscal sin precedentes en la historia de Chile justo cuando la popularidad de Bachelet caía en picada, alcanzando en octubre de 2007 su peor registro: 35,3%. Pero antes de lo previsto concluyó el ciclo de alza del cobre, y en ese escenario Bachelet y el ministro Velasco pasaron de villanos a héroes.

Los recursos ahorrados le permiten a Chile hacer frente con holgura la crisis financiera. De hecho, desde septiembre se anunciaron varios paquetes de ayuda, el último de ellos a inicios de enero por US$ 4.000 millones, que incluye la entrega de un bono único de US$ 66 para 3,4 millones de personas.

El fortalecimiento de Bachelet puede ayudar al oficialismo en las elecciones presidenciales de diciembre, en las que hasta ahora aparece como favorito el opositor empresario derechista Sebastián Piñera. La coalición gobernante postula al ex presidente Eduardo Frei (1994-2002) y al senador José Antonio Gómez, quienes se enfrentarán en comicios internos.

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