G20 hace “frente común” para enfrentar el coronavirus

Este anuncio llega entre críticas de que el G20 ha sido lento en enfrentar las consecuencias de la pandemia, que ha dejado casi 22.000 muertos.

El presidente de Brasil siguiendo ayer la conferencia virtual de los líderes del G20 convocada por Arabia Saudita. Foto: Reuters
El presidente de Brasil siguiendo ayer la conferencia virtual de los líderes del G20 convocada por Arabia Saudita. Foto: Reuters

El COVID-19 es un “enemigo de la humanidad”, según lo definió la ONU. Y así lo asumieron ayer jueves los 20 países más industrializados del planeta, que acordaron inyectar más de 5 billones de dólares en la economía y hacer “frente unido” para limitar los efectos de la pandemia y el riesgo de recesión.

Este anuncio llega entre críticas de que el G20 ha sido lento en enfrentar las consecuencias de la pandemia, que ha dejado casi 22.000 muertos y obliga a 3.000 millones de personas en el mundo a quedarse confinadas en sus casas.

Bajo la presidencia del rey Salmán de Arabia Saudita, los líderes del G20 se unieron a una reunión de urgencia por videoconferencia.

Frente a un virus “que no conoce fronteras”, los miembros del G20 también pidieron “solidaridad”, “transparencia” y la cooperación con las instituciones internacionales para “restablecer la confianza, preservar la estabilidad financiera y reavivar el crecimiento”, según una declaración conjunta.

“Estamos inyectando más de 5 billones de dólares en la economía mundial (...) para contrarrestar los impactos social, económico y financiero de la pandemia”, señalaron.

El texto no aclara si se refiere a los planes de algunos países, como los 2 billones de dólares del paquete fiscal de Donald Trump para Estados Unidos, y otras medidas adoptadas por distintos países, o se trata de fondos adicionales. Según una fuente china, de los 5 billones, China, de donde surgió la epidemia, “comunicó” la cifra de 344.000 millones de dólares, principalmente en medidas fiscales. Durante la reunión, el presidente chino Xi Jinping pidió a los países del G20 reducir sus tasas aduaneras para dar una señal de confianza a la economía mundial, un tema espinoso entre Pekín y Washington.

La agencia Moody’s estimó que el PIB del conjunto del G20 se contraerá un 0,5% este año, con una caída del 2% de la economía estadounidense y de 2,2% en la eurozona.

Las grandes economías, como Estados Unidos, aprobaron enormes planes de apoyo pero la gran preocupación se cierne en torno a los países más pobres, cuyas estructuras sanitarias no pueden encarar una crisis como la que se avecina.

El G20 instó en su comunicado a las instituciones internacionales, entre ellas la OMS y el FMI, a “ayudar a los países emergentes y en desarrollo a hacer frente a estos choques sanitarios, económicos y sociales del COVID-19”.

FMI: una misión del organismo estuvo en Uruguay a mediados de diciembre y mantuvo reuniones. Foto: AFP
FMI. Foto: AFP

En ese sentido, el FMI y el Banco Mundial habían pedido el miércoles al G20 que convenzan a los países para aplazar el pago de la deuda de las naciones más pobres.

Por su parte el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, también pidió al G20 que apoye a “los países con ingresos débiles o medios”, en particular a los del África subsahariana.

De los países de América Latina, forman parte del G20 Argentina, que decretó un confinamiento de dos semanas, y México y Brasil, que por el momento adoptaron una política menos drástica.

Debaten “coronabonos” para la Unión Europea

En paralelo a la reunión virtual de ayer jueves del G20, se realiza esta semana un Consejo Europeo por videoconferencia, cuyo único tema es la crisis y las medidas que habrá que tomar por el coronavirus. En su intervención ante el Consejo, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, abogó por la emisión de “coronabonos”, deuda respaldada por el conjunto de la Unión Europea (UE), para financiar la respuesta de los países del bloque frente al coronavirus, posibilidad que suscita suspicacias entre algunos de los líderes comunitarios. Un grupo de nueve países, entre los que se encuentran España, Italia, Francia, Portugal y Grecia, se muestran partidarios de esta iniciativa, mientras que otros, como Alemania, Holanda y Austria, se oponen. Los “coronabonos” serían deuda respaldada por el conjunto de la UE y emitida por una institución comunitaria. La financiación obtenida en el mercado, así como los costes de servicio de la deuda, se repartirían después entre los países.

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