En Siria y en Irak

Bajo fuego el EI repliega y deja tendal de muertos

Al menos 23 personas murieron ayer, entre ellas varios menores, por bombardeos y disparo de cohetes por parte del grupo terrorista Estado Islámico (EI) contra distintas zonas de la ciudad nororiental siria de Deir al Zur.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos destacó que al menos doce personas fallecieron, entre ellas miembros de dos familias y una menor, en un ataque de aviones de guerra de identidad desconocida en el barrio de Hamidiya, en esa ciudad siria.

La ONG agregó que otras once personas, entre ellos nueve estudiantes, perdieron la vida por el impacto de proyectiles lanzados por el EI contra una escuela en el distrito de Harabesh, bajo el control de las fuerzas gubernamentales, en Deir al Zur.

La agencia de noticias estatal siria, Sana, rebajó el número de víctimas mortales en ese ataque a nueve y precisó que todas eran alumnas del colegio.

Esta fuente subrayó que también hubo quince estudiantes heridos por la caída de los cohetes.

Casi toda la provincia de Deir al Zur está en manos del EI menos algunas zonas de su capital homónima y el aeropuerto militar, que sigue en poder de las autoridades sirias.

Los barrios de la ciudad de Deir al Zur controlados por el régimen de Bachar al Asad están rodeados por los yihadistas, que suelen lanzar proyectiles contra ellos.

Por su parte, los territorios que dominan los radicales suelen ser blanco de aviones del Ejército nacional, así como de la fuerza aérea de Rusia, aliada del Gobierno de Damasco, y de la coalición internacional contra los extremistas liderada por EE.UU. El EI proclamó un califato a finales de junio de 2014 en Siria e Irak, donde ha tomado el control de partes del norte y el centro de ambos países. Al mes siguiente, el grupo yihadista avanzó por la provincia de Deir al Zur, fronteriza con el territorio iraquí, donde se hizo con casi su dominio total.

El Pentágono aseguró ayer que, con la intensificación de los combates por parte de las Fuerzas Armadas de Irak con el apoyo aéreo estadounidense, la salida de los yihadistas del Estado Islámico (EI) de la ciudad de Ramadi es "inevitable".

El portavoz de la misión estadounidense contra el EI, el coronel Steve Warren, dijo ayer en rueda de prensa desde Bagdad que "la suerte está cambiando" y, aunque será una batalla "muy dura", Ramadi volverá a control del Gobierno iraquí. La capital de Al Anbar, de mayoría suní, cayó en mayo pasado en manos de los yihadistas del EI. EFE

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