DANDO LA CARA

Francisco pide perdón por los abusos de curas a niños

Dijo que siente “dolor y vergüenza” por el “daño irreparable” a las víctimas.

Parque O'Higgins: unas 400.000 personas se congregaron para escuchar la primera misa. Foto: EFE
Video. Foto: EFE

"Dolor" y "vergüenza". Estas fueron las palabras que usó el papa Francisco para expresar lo que sentía por los casos de abusos sexuales contra niños por parte de sacerdotes. E inmediatamente pidió "perdón" en nombre de la Iglesia católica. De todos modos, Francisco evitó emplear la palabra "abusos".

Estas fueron las primeras declaraciones de Francisco ayer martes en Chile, buscando acallar temprano los reclamos que se habían lanzado en los días previos para que se actuara con energía contra los curas pederastas.

"No puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia", dijo el papa en el palacio de La Moneda, donde fue recibido por la presidenta saliente, la socialista Michelle Bachelet.

Su declaración fue seguida de un cerrado aplauso de los presentes.

El presidente electo Sebastián Piñera, que asumirá el 11 de marzo, calificó de "valientes" las declaraciones del pontífice. "Durante mucho tiempo se cometieron demasiados abusos, y la Iglesia no reaccionó con la fuerza que debía", recordó Piñera. "Todos podemos cometer errores, lo importante es saber reconocerlos, arrepentirse y enmendar el rumbo. Ese es el mensaje que el papa nos ha dejado", agregó.

En Chile, casi 80 religiosos abusaron de menores desde el año 2000, según una lista distribuida la semana pasada por la ONG estadounidense Bishop Accountability. Uno de los casos más emblemáticos es el del sacerdote Fernando Karadima, denunciado en 2010 por varias víctimas. El Vaticano lo condenó a retirarse "a una vida de oración y penitencia", y actualmente vive en Roma.

"Es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir", dijo el papa en La Moneda.

Poco después, en un acto con integrantes del clero y laicos consagrados, Francisco los exhortó a enfrentar la realidad en tiempos de turbulencias y a tener el valor de pedir disculpas. "Sé que a veces han sufrido insultos en el metro o caminando por la calle; que ir vestido de cura en muchos lados se está pagando caro", dijo en la Catedral de Santiago.

Pero para las víctimas, pedir perdón no fue suficiente. "Necesitamos actos concretos que el Papa no toma en la Iglesia chilena contra los abusadores", dijo Juan Carlos Claret, vocero de la asociación de laicos de Osorno, que lucha para que se expulse al obispo Juan Barros, señalado como encubridor del caso Karadima.

Barros coofició la misa con Francisco ayer en el Parque OHiggins de Santiago, desatando la ira en las redes sociales.

El pedido de perdón "es un gesto de titulares para la prensa (...) cuando a nosotros ni nos ha querido recibir", dijo el periodista Juan Carlos Cruz, una de las víctimas del caso Karadima.

"Barros participa de la ceremonia en el parque OHiggins. ¡Qué vergüenza! ¿De qué pide disculpas el Papa? No le creo nada, dice una cosa y hace otra", tuiteó Marta Larraechea, esposa del expresidente democristiano Eduardo Frei Ruiz.

"Se han dicho muchas mentiras respecto de lo mío", respondió el obispo Barros a los periodistas que le abordaron cuando abandonaba el recinto donde se celebró la misa.

"Si el Papa se va de Chile sin el compromiso de investigar la complicidad de los líderes de la Iglesia, la desconfianza en la Iglesia se va a agudizar", señaló Anne Barrett Doyle, codirectora de Bishop Accountability.

La Araucania: en esa zona del sur de Chile ayer se quemaron dos iglesias. Foto: AFP
La Araucanía: en esa zona del sur de Chile ayer se quemaron dos iglesias. Foto: AFP

Protestas y ataques.

Cerca de medio centenar de personas, según la prensa local, fueron detenidas en las protestas realizadas a la entrada del Parque OHiggins contra el gasto que está generando para el Estado la visita del Papa y contra los abusos de curas pederastas.

Las manifestaciones se dieron durante la misa de la paz que reunió a 400.000 personas en el parque OHiggins.

Además, en la madrugada del martes se registraron tres nuevos ataques contra iglesias, en una comuna de Santiago y en La Araucanía (sur), que se suman a otros cinco que se produjeron el fin de semana pasado en la capital chilena.

La tensión en la calle por esta situación se reflejó por un segundo con un incidente que no pasó a mayores. Un periódico golpeó al Papa entre el cuello y el hombro mientras iba en el papamóvil hacia el parque OHiggins para celebrar la misa.

En las imágenes de video de algunos medios se ve que el diario impacta contra el pontífice de manera ligera, y este se vuelve para ver qué ha sido, pero continúa impertérrito saludando a la gente.

En Chile, los católicos son poco más de la mitad de la población frente a los tres cuartos de hace dos décadas, según un sondeo de Latinobarómetro.

En su primer discurso en Chile, donde permanecerá hasta mañana jueves para luego proseguir su visita en Perú, el Papa abogó por los indígenas, los migrantes, los jóvenes, los niños y el medio ambiente.

Sobre los pueblos originarios, con los que se reunirá hoy miércoles en Temuco, Francisco pidió que se les "escuche" y se respeten sus derechos y su cultura. En un Chile convertido en los últimos años en receptor de migración, sobre todo de Venezuela, Haití, Colombia o Bolivia, el Papa recordó que los migrantes quieren "construir un futuro mejor para todos". Sobre los "graves problemas ecológicos y ambientales" ocasionados por la supremacía del poder económico sobre los ecosistemas naturales, pidió que se tenga en cuenta la "sabiduría" de los pueblos originarios para "aprender que no hay verdadero desarrollo en un pueblo que dé la espalda a la Tierra".

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