LOS ACTOS DE SEMANA SANTA

Francisco a los jóvenes: "¡No se dejen silenciar!"

Alertó sobre los métodos para “trucar” la realidad y “anestesiar” ?a las nuevas generaciones.

Plaza de San Pedro. Francisco ayer domingo saludado por los fieles, y entre la gente en primera fila una bandera de Uruguay. Foto: Reuters
Plaza de San Pedro. Francisco ayer domingo saludado por los fieles, y entre la gente en primera fila una bandera de Uruguay. Foto: Reuters

El papa Francisco, en el comienzo de los servicios religiosos de Semana Santa, instó ayer domingo a los jóvenes a seguir gritando y no permitir que los mayores silencien sus voces o anestesien su idealismo.

El líder de la Iglesia Católica encabezó un largo y solemne servicio de Domingo de Ramos antes decenas de miles de personas congregadas en la Plaza San Pedro, muchas de ellas jóvenes que participaban de la Jornada Mundial de la Juventud.

Este vibrante llamado a los jóvenes para que se resistan ante aquellos que quieren "hacerles callar", llega un día después de las masivas manifestaciones contra las armas en Estados Unidos, convocada por estudiantes. El Papa no aludió sin embargo de forma directa a las manifestaciones contra las armas que congregaron a cientos de miles de personas el sábado en varias ciudades estadounidenses.

Portando una rama de palma entretejida conocida como "palmurello", Francisco lideró una procesión para conmemorar el día en que la Biblia dice que Jesús llegó a Jerusalén y fue saludado como un salvador, solo para ser crucificado cinco días después.

Trazando paralelismos bíblicos, Francisco alentó a los jóvenes a no dejarse manipular. "La tentación de silenciar a los jóvenes siempre ha existido", señaló durante la homilía.

El pontífice rememoró la entrada de Jesús en Jerusalén y explicó que la algarabía de sus fieles y discípulos despertó el "enojo e irritación" de algunos que, con el "relato" dominante, hicieron que la gente acabara por pedir su ejecución en la Cruz.

"Así nace el grito del que no le tiembla la voz para gritar: ¡Crucifícalo!. No es un grito espontáneo, sino el grito armado, producido, que se forma con el desprestigio, la calumnia, cuando se levanta falso testimonio", afirmó Francisco.

Estas acusaciones provienen "de quien manipula la realidad y crea un relato a su conveniencia y no tiene problema en manchar a otros para acomodarse, el grito del que no tiene problema en buscar los medios para hacerse más fuerte y silenciar las voces disonantes".

"Es el grito que nace de trucar la realidad y pintarla de manera tal que termina desfigurando el rostro de Jesús y lo convierte en un malhechor. Es la voz del que quiere defender la propia posición desacreditando especialmente a quien no puede defenderse", denunció el papa.

De este modo, subrayó, se acaba "derribando la esperanza, matando los sueños, suprimiendo la alegría; así se termina blindando el corazón, enfriando la caridad".

"Hay muchas maneras de silenciar a los jóvenes y hacerlos invisibles. Muchas maneras de anestesiarlos, hacer que se queden quietos, que no pregunten nada, que no cuestionen nada. Hay muchas maneras de adormecerlos, hacer que no se involucren, que sus sueños sean chatos y lúgubres, mezquinos y quejumbrosos", dijo.

"Queridos jóvenes, está en ustedes gritar", enfatizó el Papa, alentándolos a que sean como quienes recibieron a Jesús con palmas y no como aquellos que gritaron por su crucifixión pocos días después.

"Está en ustedes no quedarse callados. Si los demás callan, si nosotros los mayores y los dirigentes callamos, si el mundo calla y pierde alegría, les pregunto: ¿Ustedes gritarán?", desafió Francisco, recibiendo un masivo "¡sí!" de la multitud reunida en la Plaza San Pedro.

Precisamente el Papa ha otorgado este año a los jóvenes una atención especial y sobre ellos versará el Sínodo de Obispos del próximo mes de octubre. Como preparación de este evento, la pasada semana más de 300 jóvenes, principalmente católicos pero también de otras confesiones y no creyentes, se dieron cita en el Vaticano para elaborar un informe con recomendaciones a la Iglesia sobre ese tema.

El Papa recibió ayer este documento de un grupo de jóvenes con los que conversó brevemente y se tomó algunas fotos, y fue presentado por uno de Panamá, pues este país acogerá la Jornada Mundial de la Juventud en 2019.

El Domingo de Ramos marcó el comienzo de una semana ajetreada para el papa. El Jueves Santo presidirá dos servicios, y el Viernes Santo encabezará la procesión del Via Crucis al Coliseo romano. El sábado celebrará el servicio por la Vigilia Pascual, y el domingo de Pascua dará la tradicional bendición "Urbi et Orbi".

Jerusalén.

Ayer miles de católicos celebraron la tradicional procesión del Domingo de Ramos, y recorrieron a pie el camino que Jesucristo hizo desde el Monte de los Olivos hasta la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Al mediodía, después de la bendición de los ramos a primera hora de la mañana en el Santo Sepulcro y de los oficios religiosos, grupos de fieles católicos, palestinos y peregrinos extranjeros, se dieron cita en el santuario de Betfagé, en pleno Monte de los Olivos. Hace 2000 años, Betfagé era un pueblo entre Betania y Jerusalén y hoy está la iglesia de la Orden Franciscana, construida en 1883 sobre una capilla de los cruzados de siglo XII, y dentro la piedra que la tradición establece como el punto en el que Jesucristo se montó al burro que lo llevó hasta la Ciudad Santa.

Alerta por amenaza terrorista en Roma

Esta será una Pascua blindada y marcada por una alerta máxima ante posibles atentados terroristas en Roma, donde se han reforzado las medidas de seguridad y antiterroristas.

Según una carta anónima llegada a la embajada de Italia en Túnez, un ciudadano de ese país, Atef Mathlouthi, de 41 años y arrestado varias veces por la policía de Palermo por tráfico de droga, estaría listo para perpetrar un atentado en Roma.

Los carabineros estarían buscando a este tunecino no sólo en Roma, sino también en otras ciudades de Italia. La alerta es máxima. "Pero aún no hay nada seguro. Solo un señalamiento, que debe ser verificado", dijo la digital del diario La Repubblica.

En medio de una máxima reserva, comenzó una serie de controles para dar con el tunecino, que habría manifestado la intención de cumplir una serie de atentados en el centro de la capital, atacando bares, sitios turísticos, centros comerciales y la línea de subte.

La foto del sujeto, sospechado de ser un islamista radical, fue difundida a todas las oficinas y patrullas de la policía del territorio. No está aún claro si el traficante de droga se habría realmente radicalizado, quiénes son sus contactos en el mundo jihadista y si frecuenta sitios de culto islámico en Roma o en otras ciudades. Las fuerzas del orden intentan entender si se trata de alguien realmente peligroso. Y dijeron que hubo muchísimos señalamientos de este tipo en los últimos meses.

LA NACIÓN, GDA

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