EFECTO DE LAS MUNICIPALES FRANCESAS

Francia: Macron nombró a un nuevo primer ministro, Jean Castex

"Castex tiene un perfil polivalente, que corresponde a la necesidad de comenzar un diálogo tranquilo”, dijeron fuentes políticas.

Jean Castex, el nuevo primer ministro francés que asumió ayer. Foto: Reuters
Jean Castex, el nuevo primer ministro francés que asumió ayer. Foto: Reuters

El presidente francés, Emmanuel Macron, optó por la continuidad al designar ayer viernes como nuevo primer ministro a Jean Castex, un tecnócrata conservador que guarda evidentes similitudes con su antecesor, Édouard Philippe.

“No hay un cambio de rumbo, sino nuevos métodos y nuevas prioridades. Castex tiene un perfil polivalente, que corresponde a la necesidad de comenzar un diálogo tranquilo”, explicaron a EFE fuentes del Elíseo para justificar el nombramiento.

Castex, de 55 años, cobró relevancia tras haber sido elegido para pilotar la desescalada, por lo que se le conoce en Francia como “Monsieur Desconfinamiento”.

El nuevo gobierno tendrá que “poner en marcha la nueva fase del quinquenio, un proyecto de reconstrucción social, económica, medioambiental y local”, que Macron quiere abrir tras la pandemia de COVID-19, indicó el Palacio del Elíseo.

Este cambio de gobierno era inminente tras del duro revés que sufrió el joven partido gubernamental, La República en Marcha (LREM), en las elecciones municipales hace una semana, marcadas por el avance de los ecologistas.

El ejecutivo francés ha atravesado un período complicado, con la inédita movilización de los “chalecos amarillos”, la huelga contra la reforma de las jubilaciones y el descontento del personal sanitario. A esto se suman las consecuencias de la pandemia de COVID-19, que además de haber dejado ya cerca de 30.000 muertos en el país tuvo un impacto devastador en la economía francesa.

El Banco de Francia estimó en junio que el desempleo llegará al 10% a finales de 2020, y al 11,5% a mediados del año que viene, un nivel “por encima de precedentes históricos” de recesiones económicas.

Jean Castex, que trabajó junto al expresidente Nicolas Sarkozy (2007-2012), dirige desde 2008 Prades, una pequeña ciudad de 6.000 habitantes al pie de los Pirineos.

En abril, el presidente le encargó trazar la estrategia del desconfinamiento de los 67 millones de franceses, a fin de reactivar la economía sin exponer a la población a un nuevo brote de contagios.

Con Castex, Macron opta por “una forma de continuidad”, analiza Bruno Cautrès, investigador del instituto de estudios políticos parisino Sciences Po. “Es un representante local y viene de la derecha moderada, como Edouard Philippe”.

“Habrá que esperar la composición completa del nuevo gobierno para comprender el mensaje que Emmanuel Macron quiso transmitir”, añadió Cautrès. Esta se dará a conocer antes del miércoles.

Philippe, con quien Macron dijo el jueves que mantiene una “relación de confianza única”, regresará a la ciudad portuaria de Le Havre, su feudo electoral, donde fue elegido alcalde. Pero, seguirá en relación estrecha con el jefe del Estado, ya que aceptó “ayudar al presidente” a “consolidar la mayoría” con miras a las presidenciales de 2022.

El vacío político que deja Philippe es grande. Si en los principios no hay grandes diferencias con su sucesor, los estilos de ambos divergen, como demostraron sus intervenciones tras realizar el traspaso en el Palacio de Matignon, en un ambiente de gran complicidad.

Para Castex, “la crisis económica y social ya esta aquí, y las prioridades y los métodos deben evolucionar”. E insistió en la necesidad “más que nunca de reunir a la nación para luchar contra esta crisis que se instala”.

Su discurso fue recibido con aplausos por los funcionarios reunidos en el patio de Matignon. Pero todas las miradas se dirigían a Philippe, que abandonaba la sede en medio de una ovación estruendosa.

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