UNA NUEVA ETAPA EN ITALIA

Un experiodista y canciller asume el gobierno en Italia

Paolo Gentiloni accede al poder tras una fallida apuesta de Matteo Renzi.

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Primer discurso: Paolo Gentiloni llega a Roma para una conferencia de prensa. Foto: AFP

El ex ministro italiano de Relaciones Exteriores, Paolo Gentiloni, fue designado ayer para reemplazar al primer ministro Matteo Renzi, quien renunció tras sufrir una severa derrota en el referéndum constitucional la semana pasada.

La decisión fue anunciada por el presidente de la República, Sergio Mattarella, único con el poder de designar al primer ministro en Italia según las normas de la Constitución.

Gentiloni, de 62 años, experiodista graduado en ciencias políticas, hombre moderado y leal a Renzi, deberá someter su equipo de gobierno al voto de confianza, lo que podría tener lugar el miércoles, según fuentes políticas.

"Trabajaré con dignidad y responsabilidad", anunció Gentiloni tras recibir el encargo oficialmente.

"No por mi voluntad sino por sentido de la responsabilidad trabajaré con las fuerzas políticas de la mayoría saliente", una coalición de centro-izquierda liderada por el Partido Democrático (PD), declaró.

El presidente Mattarella, árbitro de la situación, quiso resolver rápidamente la crisis que se abrió tras el rechazo masivo el domingo pasado con un referéndum de la reforma de la Constitución promovida por Renzi.

"Gentiloni es el avatar de Renzi", reaccionó Luigi Di Maio, entre los líderes de la formación antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S), quienes rechazaron su nombramiento y piden elecciones anticipadas.

"Es la marioneta de la marioneta Renzi", comentó Giorgia Melloni, líder del movimiento de extrema derecha Fratelli dItalia.

Por su parte, el primer ministro saliente, Matteo Renzi, cuya fuerte personalidad y estilo de gobernar dividió al país, se despidió de los italianos con la promesa de volver.

"Nos vemos pronto amigos", escribió en un tuit Renzi.

Un mediador.

El nuevo jefe de gobierno, que en 2014 remplazó a la entonces canciller Federica Mogherini, actual jefa de la diplomacia europea, cuenta con la experiencia política para lidiar con las profundas divisiones en el PD, mayoría en el parlamento, profundamente dividido tras la batalla del referéndum.

Gentiloni además maneja importantes temas internacionales, un elemento también a su favor, ya que Italia asume la presidencia el próximo año del G-7, el grupo de los siete países más ricos del mundo, y organiza una cumbre de sus líderes en mayo en Sicilia.

Italia también entra el próximo año el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y celebrará en marzo en Roma el 60 aniversario del Tratado de Roma, fecha de nacimiento de la Unión Europea, una oportunidad para relanzar el proyecto tras el Brexit, la salida de Reino Unido del bloque.

Gentiloni se comprometió a promover un acuerdo en el Parlamento para "armonizar" las leyes electorales, de lo contrario Italia correría el riesgo de una parálisis en caso de elecciones anticipadas.

Una ley aprobada en 2015 mayo, llamada Italicum, otorga un premio notable a la mayoría vencedora en la Cámara de Diputados, mientras que en el Senado el sistema se basa en la proporción, por lo que se complica contar con una coalición estable y el riesgo es que el país sea ingobernable.

Una vez que la ley electoral sea armonizada, las elecciones podrían tener lugar, una de las solicitudes del PD y del mismo Matteo Renzi.

"El objetivo es ir a las elecciones en poco tiempo", aseguró el sábado el portavoz en el Senado del PD.

El M5S anunció que no participará en el voto de confianza al nuevo gobierno, que considera "ilegítimo".

Reuniones.

El presidente Mattarella concluyó ayer cuatro días de consultas políticas y espera evitar también que se desate una crisis bancaria si se atrasa la recapitalización urgente del tercer banco del país, el Banco Monte dei Paschi di Siena, decisión que depende del Parlamento.

Ayer, Gentiloni conversó con miembros de Democrazia Solidale-Centro Democratico, Scelta Civica y Sinistra Italiana.

Antes de iniciar estos contactos, Gentiloni se reunió en el Ministerio de Exteriores con los ministros de Economía, Pier Carlo Padoan, de Políticas Agrícolas, Maurizio Martina, y de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, según medios locales.

Hoy será el turno del Partido Demócrata (PD), en el Gobierno; de la coalición conservadora Area Popolare; de Forza Italia, del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, y del ultraconservador "Fratelli dItalia", de Giorgia Meloni.

También están convocados el Movimiento Cinco Estrellas y la xenófoba Liga Norte, que han mostrado su rechazo a la formación de este Ejecutivo, el cuarto no elegido en las urnas.

Renzi augura un gobierno exitoso a su sucesor.

Matteo Renzi, que presentó su dimisión como ministro tras el fracaso en el referéndum sobre la reforma constitucional del 4 de diciembre, envió ayer sus mejores deseos al candidato que en las próximas horas le sustituirá al frente del Gobierno. En un mensaje publicado en Facebook, el político florentino agradece el apoyo recibido durante su legislatura y asegura que ahora se dedicará a estar con su familia. "A quien venga a la sede del Gobierno después de mí, le dejo mis mejores deseos y todo mi apoyo", señaló.

Llaman a una movilización popular tras el nombramiento.

Los partidos de la oposición como el populista Movimiento Cinco Estrellas (M5S), la xenófoba Liga Norte o la ultraconservadora "Fratelli dItalia" llamaron ayer a la movilización popular para pedir que se convoquen elecciones, tras el nombramiento de Paolo Gentiloni como primer ministro en Italia.

Gentiloni recibió ayer por parte del presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, el encargo de formar un nuevo Gobierno tras la dimisión de Matteo Renzi como primer ministro, luego del fracaso en el referéndum sobre la reforma constitucional.

"Gentiloni llega al Palacio Chigi (sede del Gobierno) como si nada, como si la solicitud de los ciudadanos de poder participar en las elecciones políticas no existiera. Gentiloni es el maniquí de Renzi", dijo el vicepresidente en la Cámara de los Diputados y miembro del M5S, Luigi Di Maio. Para Di Maio, "no cambia nada hasta que no se les dé la palabra a los ciudadanos con el voto".

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