INVESTIGACIÓN

Evalúan por “enfermedad” mental al arquero de Noruega

Entre los posibles móviles de la matanza, en un principio, la policía había barajado “la ira, la venganza, el impulso, la yihad, la enfermedad y la provocación”, explicó el inspector.

Espen Andersen Bråthen. Foto: AFP
Espen Andersen Bråthen. Foto: AFP

La investigación abierta tras el ataque con arco y flechas en Noruega refuerza la tesis de que se trató de un acto debido a “la enfermedad” mental del sospechoso, que fue puesto en detención en un centro médico, señaló ayer viernes la policía del país escandinavo.

“La hipótesis que más se afianza tras los primeros días de investigación es la de la enfermedad como telón de fondo”, declaró el inspector Per Thomas Omholt, dos días después del ataque que causó cinco muertos y tres heridos. “Pero dejamos la puerta abierta a otras hipótesis”, añadió.

Entre los posibles móviles de la matanza, en un principio, la policía había barajado “la ira, la venganza, el impulso, la yihad, la enfermedad y la provocación”, explicó el inspector.

Estas declaraciones refuerzan las dudas que existían sobre el estado psiquiátrico, y por ende de la responsabilidad penal de Espen Andersen Bråthen, que reconoció haber hecho el ataque en Kongsberg.

“Somos vulnerables. Podemos recibir ayuda por parte de la policía o de los servicios de inteligencia, pero en el fondo la resistencia se encuentra en las comunidades”, declaró a la AFP el nuevo primer ministro, Jonas Gahr Støre, durante un desplazamiento al lugar de los hechos.

Junto al ministro de Justicia, depositó flores y velas en los distintos puntos en que se produjeron las muertes.

Bråthen, danés de 37 años, sospechoso de radicalización islamista, fue puesto ayer viernes en prisión preventiva en una institución médica.

Allí permanecerá detenido durante cuatro semanas en aislamiento total.

“Fue confiado a los servicios médicos el jueves por la noche tras una evaluación de su estado de salud”, dijo la fiscal Ann Iren Svane Mathiassen.

La evaluación psiquiátrica tardará varios meses.

Si bien para las autoridades noruegas el ataque lleva la marca de un acto terrorista, no descartan tampoco la posibilidad de que el sospechoso padezca problemas mentales.

Vigilado en el pasado por radicalización, Bråthen, converso al islam desde hace unos años, admitió durante el interrogatorio haber cometido el ataque.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados