Buscan que inmigrantes ilegales abandonen eUROPA para ACOGER refugiados

Europa topea su solidaridad

Los gobiernos de la Unión Europea acordaron ayer incrementar las deportaciones de inmigrantes ilegales y discutieron la creación de una fuerza fronteriza, entre otras medidas para lidiar con una oleada de refugiados expulsados por las guerras de Oriente.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los migrantes corren desde Hungría hasta Austria en la frontera. Foto: Reuters.

"Las mayores tasas de devoluciones deberían actuar como un disuasivo para la inmigración ilegal", concluyeron ministros de Relaciones Exteriores en una reunión en Luxemburgo que incluyó la aprobación de "detenciones" para aquellos que pudieran fugarse ante una expulsión.

Ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea y delegaciones de los Balcanes, Turquía, Jordania y Líbano se sumaron luego al diálogo sobre los flujos de inmigrantes que han dividido a países miembros sobre cómo asegurar las fronteras externas del bloque y compartir la responsabilidad de albergar refugiados.

"Las devoluciones son siempre duras", expresó el ministro del Interior alemán, Thomas de Maiziere. "Pero (...) sólo podremos dar espacio y apoyo a los refugiados necesitados de protección si aquellos que no necesitan protección dejan de venir o son rápidamente devueltos", agregó.

A atacar.

Para atender esta crisis migratoria, los ministros adoptaron un documento en el que precisan las políticas a seguir.

En primer lugar, acordaron incentivos para las partidas voluntarias. En concreto, hablan de favorecer a los países africanos y a otras naciones pobres, a través de ayudas presupuestarias, para hacerlos aceptar el regreso de ciudadanos a quienes se les negó el ingreso a Europa.

A su vez, el documento señala de reforzar y precisar las condiciones para agilizar las expulsiones forzadas y utilizar si fuera necesario las detenciones "como medida de último recurso".

Las cifras oficiales dan cuenta de que el 40% de las personas a las que se les denegó en 2014 un permiso de estancia en Europa abandona efectivamente el territorio del viejo continente.

"La política de retorno es absolutamente imprescindible para que pueda funcionar el sistema de asilo", señaló el secretario de Estado español de Seguridad, Francisco Martínez.

En la declaración final los participantes constatan que las capacidades de acogida de esos países "están bajo presión". La Unión Europea se compromete a desbloquear más ayuda, pero reclama la apertura de nuevos centros de registro, "una gestión eficaz de las fronteras" y "luchar contra el tráfico de migrantes y de seres humanos".

Comienza el reparto.

Hoy tendrá lugar el primer reparto de refugiados dentro de la Unión Europea entre Italia y Suecia, con el traslado de unos 20 eritreos necesitados de protección desde un país a otro, en el marco de la reubicación de 160.000 demandantes de asilo acordada recientemente entre los países comunitarios.

"La intención es hacer estos trasladados sistemática y periódicamente", con vuelos saliendo desde Italia y Grecia hacia otros países del bloque, señaló ayer la portavoz comunitaria de Migración, Interior y Ciudadanía, Natasha Bertaud, en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.

El comisario europeo de Migración, Interior y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos, y los ministros de Asuntos Exteriores y Europeos y de Inmigración y Asilo de Luxemburgo, Jean Asselborn, y del Interior de Italia, Angelino Alfano, se reunirán hoy en Roma con ese primer grupo de refugiados, que partirá por la mañana en un vuelo del aeropuerto de Roma Ciampino.

Las solicitudes de asilo de los eritreos que subirán a ese vuelo serán procesadas a su llegada a Suecia.

Ya están registrados en Italia, es decir han sido identificados y se les ha tomado las huellas dactilares. Para Avramopoulos, se trata de "un día histórico para Europa", porque ese primer reparto "es una gran expresión de la solidaridad europea, tanto con aquellos que necesitan protección, como entre nuestros propios Estados miembros".

El rol alemán.

Desde principios de año, unas 600.000 personas llegaron ilegalmente a Europa, la mayoría huyendo de conflictos como el de Siria. Según Naciones Unidas más de 3.000 personas murieron en el intento de alcanzar las costas europeas cruzando el Mediterráneo.

Alemania ha sido uno de los países que más refugiados ha recibido en lo que va del año. Entre enero y septiembre han sido 577.000. Y, para fin de año, estiman que serán 800.000.

Para la canciller alemana, Angela Merkel, la asignación de cuotas constituye "un primer paso" para Europa, pero dijo que esto "no es suficiente" y que será preciso dar más pasos en materia de coordinación y protección de las fronteras exteriores.

"Tenemos una situación que tiene que ser resuelta políticamente porque nuestras fronteras no están protegidas", señaló.

Con respecto a las críticas sobre su supuesto populismo al propugnar una política de puertas abiertas y visitar centros de refugiados, Merkel se mostró contundente y aseguró no querer "entrar en una competición a ver quién los recibe peor", concluyó.

"Europa ha tardado en darse cuenta"

Europa "ha tardado en darse cuenta de que las tragedias en Oriente Medio o en África no podían no tener consecuencias para ella", señaló el presidente francés François Hollande. A su vez, el mandatario galo se refirió al conflicto sirio y aseguró que, si la Unión Europea no actúa, "podrá afectar también a nuestro propio territorio".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)