GUERRA COMERCIAL

Europa le hace frente al proteccionismo de Trump

El bloque gravaría productos icono de EE.UU. y prepara denuncia a OMC.

Foto: Reuters
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Estados Unidos ha dejado claro que mantiene su plan de adoptar esta semana pesados aranceles al acero y el aluminio. Las medidas se anunciarán esta misma tarde y ponen a Donald Trump en una clara ruta de colisión con la Unión Europea, cuyos dirigentes advirtieron sobre los riesgos de una guerra comercial.

Esta guerra comercial se veía venir, solo faltaba un detonante y Trump lo dio al anunciar que tiene previsto adoptar aranceles por hasta 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio.

Ayer miércoles, el bloque europeo mostró los dientes y presentó un detallado plan que incluye aranceles a productos emblemáticos de Estados Unidos, la adopción de medidas de salvaguardia y una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, dijo tener la esperanza de que se pueda evitar una escalada de tensiones comerciales que "perjudicaría a las relaciones transatlánticas", pero desplegó el abanico de opciones para responder a Washington: tasas al whisky, el jugo de naranja, la manteca de maní, y los pantalones vaqueros, entre otros productos emblemáticos estadounidenses. En tanto, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, apuntó que las "guerras comerciales son malas y fáciles de perder", en una referencia directa a Trump, quien el viernes había afirmado que esas disputas son "buenas y fáciles de ganar".

Pero como ni en las guerras todo es blanco o negro, Estados Unidos dijo ayer que las medidas de Trump podrían incluir "potenciales excepciones para México y Canadá", basadas en la "seguridad nacional". Incluso esas excepciones podrían extenderse "potencialmente a otros países".

Ante la escalada de tensiones, el secretario de Comercio de Trump, Wilbur Ross, justificó ayer la adopción de esos aranceles alegando que Estados Unidos desea aumentar su producción de acero.

"Nosotros no buscamos una guerra comercial. No será una gran guerra comercial. El presidente no habría exteriorizado su voluntad de ser flexible ante Canadá y México si sólo buscara medidas extremas", dijo Ross.

Los europeos exportan cada año a Estados Unidos acero por unos 5.000 millones de euros (6.200 millones de dólares) y aluminio por 1.000 millones de euros. Las medidas estadounidenses podrían implicar pérdidas por al menos 2.800 millones de euros.

La estrategia de la Comisión Europea pasa por tres tipos de respuestas diferentes: imponer fuertes aranceles a las exportaciones de productos emblemáticos de Estados Unidos, adoptar medidas de salvaguardia y una demanda ante la OMC.

Respecto a la "lista provisional" de productos estadounidenses, que buscaría compensar el perjuicio causado por los aranceles, Malmström indicó que hay "algunos tipos de bourbon (...), así como artículos como la manteca de maní, arándanos y jugo de naranja". Otros productos como pantalones vaqueros, algunos tipos de acero, maquillaje, vehículos como motocicletas o yates, pilas, baterías, arroz y maíz, así como puros y cigarrillos, también formarían parte de la lista de la UE.

El objetivo de estas medidas es también maximizar el impacto político en Estados Unidos, al apuntar a productos procedentes de los territorios que más apoyan a Trump, minimizando también sus efectos en los consumidores europeos.

A preguntas de un periodista sobre las medidas de represalia de la UE, el presidente estadounidense amenazó con imponer "una gran tasa del 25%" sobre los autos europeos. "Créanme, no seguirán haciéndolo durante mucho tiempo", agregó.

Estas medidas de Trump precipitaron la renuncia de Gary Cohn, su principal asesor económico. Su salida despeja la vía a una mayor influencia de asesores de línea dura en temas comerciales, como Peter Navarro y el secretario de Comercio, Wilbur Ross.

La mayor probabilidad de que se apliquen represalias comerciales y su impacto sobre el crecimiento global golpearon ayer a las acciones, al petróleo y al dólar.

A las tensiones sobre las tarifas se sumaron las demandas de Trump a China, a la que acusa de aplicar prácticas comerciales injustas. "Se le ha pedido a China que desarrolle un plan para el año de una reducción de 1.000 millones de dólares en su enorme déficit comercial con Estados Unidos", escribió Trump en un tuit en el que por error se refirió a un déficit cuando en realidad China tiene superávit comercial con Washington.

En su primer tuit del miércoles, Trump no mostró señales de ceder y afirmó que, desde el primer gobierno de Bush, Estados Unidos ha perdido más de 55.000 fábricas y seis millones de empleos en el sector manufacturero, además de permitir que su déficit comercial se dispare. "Malas políticas & liderazgo. ¡Debemos ganar nuevamente!", publicó en Twitter un día después de que afirmó que no tiene miedo a una guerra comercial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a que Trump se aleje del borde de una guerra comercial.

REACCIONES.

Wall Street
La alta volatilidad en los precios de las acciones provocó ventas y caída de ellas. Foto: AFP

Wall Street cerró apenas a la baja. El Dow Jones de Industriales perdió un 0,33% tras una sesión centrada en los aranceles propuestos por Donald Trump y la renuncia de su principal asesor económico, Gary Cohn. Al cierre de la sesión, el S&P 500 tuvo retroceso del 0,05% o 1,32 unidades, hasta 2.726,80. Por su parte, el índice Nasdaq avanzó un 0,33%, hasta 7.396,65 puntos, impulsado por Facebook (2,19 %) y Alphabet (1,27 %).

Europa
Más diverso. El público femenino que maneja motocicletas, un 14% del total, representa la oportunidad para la expansión de las ventas, dicen en la industria.

La "lista provisional" de productos estadounidenses que serían gravados por la UE en represalia, incluiría algunos tipos de bourbon, así como la famosa mantequilla de maní, arándanos y jugo de naranja. Otros productos como los vaqueros Levis, algunos tipos de acero, maquillaje, las motos Harley-Davidson, yates, pilas, baterías, arroz y maíz, así como puros y cigarrillos, también formarían parte de la lista.

FMI y Canadá
Christine Lagarde, directora del FMI. Foto: Reuters

"En una denominada guerra comercial (...) nadie gana, generalmente hay perdedores en ambos bandos", dijo la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. En cambio, el mayor sindicato de Canadá instó al primer ministro, Justin Trudeau, a ir a una guerra comercial con Estados Unidos y a tomar medidas de represalia a las de Trump. "Creo que no tenemos otra alternativa", dijo el presidente del poderoso sindicato Unifor, Jerry Dias.

RENUNCIA DE GARY COHN

El portazo liberal que sacudió a la Casa Blanca

Gary Cohn es el director del Consejo Económico Nacional. Foto: AFP
Gary Cohn. Foto: AFP

Gary Cohn, quien renunció como asesor económico del presidente Donald Trump, es un banquero liberal que no encontró su lugar en la Casa Blanca y terminó dando un portazo al proteccionismo.

Cohn, de 57 años, llevó a Wall Street a la administración Trump después de ser el número dos del banco Goldman Sachs. Sus simpatías con los demócratas no le impidieron sumarse a un gobierno republicano.

Al asumir como director del influyente Consejo Económico Nacional, creado en 1993 para asesorar al presidente, Cohn tranquilizó a los mercados, que lo veían como el garante de una filosofía liberal favorable a los negocios. Su objetivo principal era la aprobación de una reforma fiscal, que finalmente se promulgó en diciembre.

Pero en otros temas, las cosas se habían deteriorado entre Cohn y Trump y varios miembros de su entorno, incluido su controvertido exestratega Steve Bannon, quien también abandonó la Casa Blanca en agosto. Las diferencias salieron a luz tras las violentas manifestaciones de supremacistas blancos en Charlottesville, en agosto. Mientras Trump no condenaba a los grupos neonazis, Cohn, que es judío, los repudió.

Gracias a su pasado en Goldman Sachs, que compartía con Bannon y el secretario del Tesoro Steve Mnuchin, Cohn tenía como principal cometido asegurar a los mercados que la política económica de Trump se mantendría bajo el credo liberal.

Ahora el presidente deberá encontrar un reemplazo cuando Wall Street observa con sorpresa el rumbo proteccionista de Trump y teme por los daños de una guerra comercial. "Los mercados veían a Cohn como la voz de la razón frente a la guerra comercial en la que Trump parece estar", comentó Gregori Volokhine, analista de Meeschaert Financial Services. "Su partida significa a corto plazo que los asesores económicos que ahora rodean al presidente son mucho más populistas y proteccionistas, menos abiertos a la economía de mercado", añadió. AFP

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