POLÉMICA POLÍTICA

Estados Unidos: republicanos divididos por designación en la Suprema Corte de Justicia

El gobernante aseguró que el próximo viernes o el sábado anunciará a su candidata para sustituir a la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg.

El presidente Donald Trump hará el anuncio después del sepelio de Ruth Bader Ginsburg. Foto: AFP
El presidente Donald Trump hará el anuncio después del sepelio de Ruth Bader Ginsburg. Foto: AFP

El presidente Donald Trump, insistió ayer lunes en sustituir rápidamente a la fallecida jueza de la Suprema Corte de Justicia, Ruth Bader Ginsburg, pese a los pedidos de la oposición y de algunos en su partido a que aguarde a la celebración de las elecciones presidenciales.

El gobernante aseguró en una entrevista con la cadena Fox que el próximo viernes o el sábado anunciará a su candidata para sustituir a la jueza progresista, fallecida el viernes, una decisión que podría cambiar el equilibrio existente hasta ahora en el Supremo.

Trump, quien ya adelantó que la elegida será una mujer y que preferiría que sea joven para que dure más tiempo en ese puesto vitalicio, aseguró que ha reducido su lista de posibles candidatas a cinco, pero no reveló sus nombres.

La favorita en la lista, según The New York Times, es Amy Coney Barrett, una magistrada conservadora de apenas 48 años; seguida de la cubano-estadounidense Bárbara Lagoa, de 52, y de Allison Jones Rushing, de 38; además de la abogada de la Casa Blanca Kate Todd.

Según el presidente, sólo desea aguardar a que concluyan las ceremonias de despedida de la magistrada fallecida para comenzar el proceso de sustitución, que tendrá que ser ratificado por el Senado.

Cambio judicial.

“Creo que será el viernes o el sábado, porque queremos mostrar nuestros respetos. Parece que tendremos servicios fúnebres el jueves o el viernes, por lo que tengo entendido, y creo que deberíamos esperar a que acaben, con todo el debido respeto a la juez Ginsburg”, afirmó el presidente.

En Estados Unidos, la Suprema Corte tiene poder de decisión sobre una amplia gama de temas que impactan la vida de los ciudadanos, desde temas migratorios a los derechos reproductivos, tocando también asuntos como el acceso a la atención de la salud.

Ruth Bader Ginsburg en California en 2010. Foto: Reuters
Ruth Bader Ginsburg en California en 2010. Foto: Reuters

La configuración del máximo tribunal antes de la muerte de Ginsburg era de 5 contra 4, con mayoría de conservadores, pero de cuando en cuando algún juez más moderado se alineaba con los progresistas.

Si Trump nomina a otro magistrado el reparto quedaría 6 frente a 3, afianzando la mayoría conservadora.

En el centro del debate está el líder del Senado, Mitch McConnell, que en 2016 se negó a votar al sucesor de un juez conservador que falleció bajo el argumento de que era un año electoral, pero en este caso indicó que organizará el voto antes de las elecciones.

Trump aseguró que el Senado, que cuenta con mayoría oficialista, tiene “mucho tiempo” para ratificar la nominación del nuevo magistrado antes de los comicios.

“La votación final (en el Senado) deberá tener lugar antes de las elecciones. Tenemos tiempo más que suficiente para eso”, señaló el mandatario a la cadena de televisión. Trump rechazó los argumentos de la oposición demócrata de que se debería esperar hasta después de las elecciones para designar al sucesor de Ginsburg.

Homenaje.

Los restos de Ruth Bader Ginsburg serán velados entre mañana miércoles y el viernes en la sede del máximo tribunal y en el Capitolio, para que la población pueda rendirle un último tributo.

La Suprema Corte anunció ayer lunes que el ataúd de la magistrada se colocará el miércoles en el Catafalco de Lincoln en la parte superior de la escalinata del Supremo, en la zona monumental de Washington, para permitir la vista del público ese día y el siguiente al aire libre, debido a la pandemia del coronavirus.

El viernes, el féretro será trasladado al National Statuary Hall, en el Capitolio, para la celebración de una ceremonia formal que estará abierta solo para invitados, según la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

La decisión de Trump de nominar de inmediato a una sustituta de Ginsburg, que murió a los 87 años, ha generado polémica en plena campaña electoral, porque la veterana jueza progresista dejó escrito, antes de morir, que su “deseo más ferviente” era “no ser reemplazada hasta que haya un nuevo presidente” que surja de los comicios del 3 de noviembre.

Duda presidencial.

En la entrevista, Trump puso en entredicho la veracidad de este último deseo de la magistrada -que lo dictó a su propia nieta, según reveló la emisora NPR- y dijo que eso lo podían haber escrito los líderes demócratas del Congreso.

Trump afirmó que ese deseo pareciera proceder más bien de Pelosi, del presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, Adam Schiff, quien presidió el fallido proceso de destitución en su contra, o del líder de la minoría demócrata del Senado, Charles Schumer.

“No sé si ella dijo eso ¿o fue escrito por Adam Schiff, Schumer y Pelosi?”, se preguntó Trump en tono de mofa.

Aparte de la oposición demócrata, hay dos senadoras republicanas que se han mostrado contrarias a que la vacante dejada por Ginsburg se cubra antes de las elecciones.

Se trata de las senadoras Susan Collins, de Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska, quien recordó ésta última que en vísperas de las elecciones de 2016, al fallecer el juez conservador de la Suprema Corte, Antonin Scalia, también se opuso al nombramiento de un sustituto, pese a que faltaban ocho meses para las elecciones.

Los republicanos, que tienen 53 de los 100 escaños del Senado, necesitarían apenas 51 votos para confirmar al nominado por Trump para el puesto.

Si solo alcanzan los 50, también podrían lograrlo, porque el presidente de la Cámara, el vicepresidente Mike Pence, rompería el empate, así que solo pueden permitirse tres votos en contra en sus filas.

“Pone en peligro la atención de la salud”
Joe Biden. Foto: AFP

Joe Biden, candidato presidencial por el Partido Demócrata, vinculó la pandemia de COVID-19 con la posible confirmación del candidato que el presidente Donald Trump, designe para cubrir una vacante en la Suprema Corte de Justicia.

Biden avisó en un discurso en Filadelfia de que la cobertura sanitaria de muchos estadounidenses podría estar en peligro si el mandatario logra colocar a su futuro nominado en el Tribunal Supremo. Dirigiéndose a los votantes afirmó: “Conforme hablo estamos sobrepasando las 200.000 muertes por este virus, decenas de millones de estadounidenses están desempleados, la atención sanitaria en este país está en juego en esta Corte y ahora en un movimiento político abrupto este presidente y el líder republicano Mitch McConnell han decidido forzar un nombramiento vitalicio en la Corte.

Es lo último que necesitábamos ahora”, lamentó.

Biden apuntó a que está en peligro la ley de Cuidado Asequible (ACA, en inglés), también conocida como Obamacare, blanco favorito de Trump, quien prometió derogar esa legislación y reemplazarla por un programa mejor, más barato y que, según él, ampararía a todos los estadounidenses.

Durante estos años, los republicanos han planteado numerosos pleitos en los tribunales contra diversos aspectos de la ley. Precisamente, una semana después de las elecciones generales de noviembre, se espera que la Suprema Corte estudie el futuro de Obamacare.

Biden aseguró que “Donald Trump está ante la Corte intentado arrebatar la cobertura sanitaria a decenas de miles de familias; arrebatar la paz mental a más de 100 millones de estadounidenses con enfermedades previas. Si triunfa los seguros de nuevo discriminarán o quitarán toda la cobertura a gente con enfermedades previas como asma, diabetes, cáncer y otros muchos problemas”.

“Y quizás, lo más cruel de todo es que si Trump lo consigue (quitarán la cobertura) por las complicaciones por la COVID-19”, auguró. (Con información de Efe)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados