EN LA "LISTA NEGRA"

Estados Unidos acusa a Nicolás Maduro de colaborar con el régimen de su padre

El gobierno de Donald Trump sancionó a Maduro Guerra, de 29 años, por ser miembro de la “ilegítima” Asamblea Nacional Constituyente instalada en 2017, y del Cuerpo de Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República, al que fue nombrado por su padre en 2014.

Nicolás Maduro. Foto: AFP
Maduro junto a su esposa Cilia Flores y su hijo Nicolás durante un acto en Caracas. Foto: AFP

Estados Unidos sancionó al hijo de Nicolás Maduro, “Nicolasito”, por servir al “régimen ilegítimo” de su padre y “reprimir al pueblo venezolano”. El Departamento del Tesoro dijo que Nicolás Ernesto Maduro Guerra tendrá a partir de ahora congelado cualquier activo que posea en Estados Unidos y estará impedido de hacer negocios con personas y empresas estadounidenses.

El gobierno de Donald Trump sancionó a Maduro Guerra, de 29 años, por ser miembro de la “ilegítima” Asamblea Nacional Constituyente instalada en 2017, y del Cuerpo de Inspectores Socialistas de la Presidencia de la República, al que fue nombrado por su padre en 2014.

“Maduro confía en su hijo Nicolasito y otros cercanos a su régimen autoritario para mantener un dominio absoluto sobre la economía y reprimir al pueblo de Venezuela”, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, al anunciar la medida. “El Departamento del Tesoro continuará actuando contra los familiares cómplices de los miembros del régimen ilegítimo que se benefician de la corrupción de Maduro”, añadió, citado en un comunicado.

Estados Unidos apoya al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, reconocido como mandatario interino por medio centenar de países.

Al sancionar al hijo de Maduro, el Tesoro destacó que la Asamblea Constituyente “fue creada a través de un proceso antidemocrático instigado por el gobierno de Maduro para subvertir la voluntad del pueblo venezolano”.

La Constituyente, elegida en comicios desconocidos por gran parte de la comunidad internacional, ha asumido en la práctica las funciones de la Asamblea Nacional votada en 2015 y de mayoría opositora.

La administración de Trump también acusó a Maduro Guerra de participar en actos de propaganda y de censura, y de enriquecerse ilícitamente de las minas venezolanas junto a su padre y la primera dama, Cilia Flores.

Además, lo responsabilizó de diseñar a principios de este año una estrategia para impedir el ingreso de ayuda humanitaria al país sudamericano, sumido en una aguda crisis económica.

Único hijo del mandatario venezolano, Maduro Guerra se presenta en Twitter como “soldado hasta más allá de esta vida” del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013), mentor de su padre.

Nicolasito, economista y flautista del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, es fruto del primer matrimonio del mandatario, quien en julio de 2013, tras ganar la presidencia, se casó en segundas nupcias con Cilia Flores.

Nicolasito, famoso por protagonizar una cuña televisiva del chavismo que comienza con él tocando la flauta, estuvo en el ojo del huracán en marzo de 2014, tras hacerse viral un video en el que aparecía bailando bajo una lluvia de dólares en una boda en un lujoso hotel en Caracas.

Las imágenes, conocidas cuando ya arreciaba la crisis económica de alta inflación y escasez de alimentos y medicinas que vive el país petrolero, causaron indignación.

El gobierno de Estados Unidos ha sancionado a decenas de funcionarios, exfuncionarios y entidades venezolanas por corrupción, narcotráfico y abusos de los derechos humanos desde 2015, cuando declaró a Venezuela “una amenaza para la seguridad nacional”.

Pero tras la instalación de la Constituyente en agosto de 2017 recrudeció las medidas económicas y diplomáticas contra autoridades venezolanas, entre ellos Maduro, su esposa y otros altos cargos. Ahora se suma el hijo del presidente.

Además, aplicó un embargo al petróleo de Venezuela, crucial para su economía, en vigor desde el 28 de abril.

La magnitud de la crisis en Venezuela hace que al menos 5.000 personas abandonen diariamente el país, con lo cual se calcula que los migrantes pueden superar los 7,5 millones el año próximo, según un informe presentado ayer viernes por la Organización de Estados Americanos (OEA) en su 49 Asamblea General en Medellín, Colombia.

Si continúa la crisis migratoria, sin precedentes en América Latina y nunca vista en un país que no está en guerra ni ha sufrido una catástrofe natural, la cifra de personas que huyen de Venezuela “pudiese llegar a ocho millones”, afirmó a periodistas el coordinador del Grupo de Trabajo de la Secretaría General de la OEA sobre la migración de Venezuela, David Smolansky.

El “Informe del Grupo de Trabajo de la Organización de Estados Americanos para abordar la crisis de migrantes y refugiados venezolanos en la región”, edición actualizada de un estudio presentado en mayo pasado en Washington, señala que los determinantes de la migración son el colapso económico y la violación sistemática y generalizada de los derechos humanos.

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