reunión EE.UU. y China

Espionaje cibernético: Obama y Xi acuerdan

Los presidentes de EE.UU. y China anunciaron ayer un acuerdo para rebajar la tensión sobre sus actividades en el ciberespacio y apostaron por consolidar su alianza desde una perspectiva pragmática, cooperando en asuntos de interés mutuo pese a sus marcadas diferencias en varias áreas.

El mandatario estadounidense, Barack Obama, y su homólogo chino, Xi Jinping, se comprometieron a seguir potenciando su relación a pesar de las fricciones causadas por la percepción estadounidense de que China se implicó en el robo de sus secretos comerciales y mantiene una política abusiva de expansión en el Pacífico.

Los dos acordaron que ninguno de sus gobiernos se implicará ni apoyará en el robo cibernético de propiedad intelectual, "incluidos secretos comerciales u otra información de negocios confidencial, con la intención de proporcionar ventajas competitivas a compañías o sectores comerciales", informó la Casa Blanca en un comunicado.

"Esto es un avance. La cuestión ahora es si las palabras van seguidas de acciones, y lo estaremos observando muy detenidamente", afirmó Obama en una conferencia junto a Xi.

No obstante, el presidente estadounidense se reservó la posibilidad de imponer sanciones a "individuos y entidades" chinas siempre y cuando tenga "pruebas de que están yendo contra compañías o personas en Estados Unidos".

Según Obama, Xi le comunicó durante la reunión que "no puede garantizar el comportamiento de cada uno" de los 1.300 millones de ciudadanos chinos, mientras que el mandatario estadounidense le garantizó que su política de sanciones es la misma para todos los países del mundo y no específica para China.

Estados Unidos sospe-cha desde hace meses que China está detrás del robo de millones de archivos con información de funciona
-rios estadounidenses. Según datos del FBI, los ciberataques chinos dirigidos al espionaje comercial han aumentado un 53% en el último año. 

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