LA PANDEMIA EN EUROPA

Los españoles entran a la “nueva normalidad”

Terminan así 98 días de restricciones a la movilidad y de confinamiento, que supusieron la paralización abrupta de la economía española.

Coronavirus en España. Foto: Reuters.
Coronavirus en España. Foto: Reuters.

El número de casos confirmados de coronavirus en España llegó a 246.272 (apenas 141 más que el sábado), en tanto los fallecidos totalizan 28.323 (se agregaron siete en la última semana).

Bajo esta situación, toda España disfruta desde ayer domingo total libertad para desplazarse después de más de tres meses de limitaciones, un alivio cuando empieza el verano, que también podrán disfrutar los visitantes del espacio europeo Schengen, excepto Portugal, sin tener que hacer cuarentena.

Terminan así 98 días de restricciones a la movilidad y de confinamiento, que supusieron la paralización abrupta de la economía española.

Ahora se retoma la movilidad dentro de España, lo que facilita el reencuentro de familiares o la posibilidad de viajar a segundas residencias en las zonas costeras o de montaña, pero también el comienzo de la llegada de visitantes, ya que desde ahora están abiertos los aeropuertos.

Los grandes aeropuertos de España como los de Madrid y Barcelona volvieron a funcionar ayer domingo, aunque no a pleno rendimiento, después de más de tres meses con una actividad prácticamente nula.

Ayer llegaron más de cien vuelos internacionales procedentes de la zona europea Schengen, excepto Portugal, que abrirá sus fronteras con España el 1 de julio, además de 225 vuelos domésticos.

Hasta el sábado las llegadas que recibía España de terceros países eran limitadas, ya que solo estaban justificados los vuelos por situaciones como expatriaciones, por motivos de trabajo o de residencia.

España, un gran receptor de turismo internacional, recibió el año pasado 83,7 millones de visitantes, la mayoría de ellos procedentes de Reino Unido (18,1 millones), Alemania (11,2 millones) y Francia (11,1).

Muchos de ellos no van a hoteles, sino que tienen una segunda residencia en España, como los más de 400.000 británicos con casas en las zonas costeras y que, como el resto de europeos que lleguen, no tendrán que pasar una cuarentena.

Hoy también en los pueblos fronterizos con Francia se vivió una actividad como hacía meses que no se veía, con gasolineras, estancos y comercios llenos de clientes que venían a España a comprar productos más baratos como el tabaco o la gasolina.

La imagen más clara de esta nueva normalidad es la de las playas llenas de bañistas y las carreteras con un tráfico fluido y continuo, como muestra de esa libertad de movimientos recuperada después de que el Gobierno decretara el estado de alarma y por tanto la reducción de la movilidad, el pasado 14 de marzo, en plena pandemia de coronavirus.

Aunque se ha puesto fin a las limitaciones de la movilidad, las autoridades insisten en mantener la precaución y en pedir cumplir las normas de higiene y el distanciamiento personal para evitar los temidos rebrotes de la pandemia.

Por eso se aplica el uso obligatorio de mascarillas en los transportes públicos y en los lugares donde no sea posible mantener una distancia entre personas de al menos metro y medio. Muchos gobiernos regionales han decretado también limitación de aforos en lugares públicos, como es el caso de la Comunidad de Madrid, la más afectada por el coronavirus. La vicepresidenta cuarta del Gobierno, la socialista Teresa Ribera, insistió en un mensaje de “cautela” para extremar las precauciones y los cuidados: “Aunque lo mantenemos a raya, el virus está ahí”, dijo a la radio pública española.

Italia

Otro de los países más golpeados por la pandemia en Europa, Italia registró 24 muertos con coronavirus y 224 nuevos contagios en las últimas veinticuatro horas, informó ayer domingo Protección Civil.

Se trata del número de fallecidos más bajo desde primeros de marzo y la mitad de los 49 registrados este sábado, hasta alcanzar un total de 34.634 defunciones con COVID-19.

Cuatro meses después de que se detectará el que oficialmente fue el primer caso el 21 de febrero en el pueblo de Codogno, en la región de Lombardía, han contraído el virus 238.499 personas en Italia.

La cifra de contagios de las últimas veinticuatro horas es la más baja de la semana, pero también se realizaron muchas menos pruebas (40.545) que en días anteriores.

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