Se teme que sea nueva estrategia para recaudar
Ciudad Juárez | Apenas a sus nueve años, Ricardo Iván Ortega sabe que es un blanco en la violenta Ciudad Juárez. Su escuela cerró las puertas temporalmente el mes pasado luego de recibir un mensaje anónimo en el que se exigía a los maestros que entregasen sus aguinaldos de fin de año o de lo contrario secuestrarían a los alumnos. Ricardo tiene un plan en caso de que delincuentes vayan por él: "Me escondo".
Las familias de Ciudad Juárez están conmocionadas por versiones de que circulan amenazas de secuestro y extorsión, que comenzaron con la aparición el 12 de noviembre de un cartel frente al jardín de infantes Elena Garro, que exigía el pago de los aguinaldos para no secuestrar a los estudiantes. La policía quitó el cartel antes de que llegasen los niños.
Hay quienes conjeturan que los cárteles de la droga están buscando nuevas fuentes de ingresos ahora que el gobierno libra una feroz campaña contra el narcotráfico y se proponen extorsionar a las escuelas, del mismo modo que hicieron con los empresarios. Otros dicen que delincuentes comunes están tratando de aprovecharse del miedo que reina en las ciudades de la frontera, escenario de una ola brutal de asesinatos. Tan sólo en Ciudad Juárez ha habido más de 1.300 este año.
"Es parte de la psicosis causada por la situación entre los cárteles; otras organizaciones están aprovechando esto para sacar dinero``, expresó Martín Valles, maestro de sexto grado en la Luis Urias, quien habla a través de un alambrado.
Nadie sabe si las amenazas son serias u obra de bromistas en esta ciudad fronteriza con Estados Unidos de 1,5 millones de habitantes. Las escuelas no recibieron instrucciones acerca de cómo debían hacer los pagos para evitar los secuestros. "Saben los nombres de los chicos``, expresó la madre de Ricardo, Alicia Ortega.
Cada vez más menores se ven atrapados en el medio de la violencia de las drogas. Frente a escuelas de la frontera han aparecido cuerpos acribillados e incluso una cabeza humana.
En numerosas ocasiones, padres e hijos tuvieron que tirarse al suelo de sus vehículos en Ciudad Juárez al estallar tiroteos alrededor suyo. En vez de jugar a los vaqueros y los indios, los niños se hacen pasar por asesinos y juegan a que llevan fusiles AK-47s, según varios padres. ap