INGLATERRA

Escándalo por la amistad del príncipe Harry con un supuesto traficante

Se trata de Fidelio Cavalli, de 45 años, con quien mantiene una estrecha relación; está sospechado de haber alquilado en 2012 un avión para llevar la droga desde Venezuela al Líbano y entregárselas a los paramilitares chiíes de Hezbollah

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Fidelio Cavalli y el príncipe Harry en la portada de The Telegraph. Foto: Telegraph

El príncipe Harry de Inglaterra, de 31 años, está otra vez inmerso en un escándalo luego de que se conociera en una exclusiva de "The Times", que mantiene una amistad con el libanés Fidelio Cavalli, de 45 años, quien está acusado por la justicia norteamericana de alquilar en 2012 un avión para llevar 1,5 toneladas desde Venezuela al Líbano.

Según la publicación, que destaca una foto de ambos, la droga tenía como destino los paramilitares chiíes de Hezbollah y fue introducida por una banda armada venezolana a la aeronave.

La orden precisa era hacer escala en un aeropuerto ubicado en Benín, en el golfo de Guinea. Sin embargo, la indicación no fue acatada y se desvió hacia las Islas Canarias, donde la policía interceptó el cargamento valorado en 95 millones de euros.

Fidelio Cavalli.

Harry conoció a Cavalli, un libanés de 45 años, a través del magnate dubaití Mohamed al-Habtoor, de 46 años, con quien comparte su gusto por el polo.

Nacido en la ciudad de Beirut, es tildado de "arribista", porque presume a través de las redes sociales que se codea con celebridades como Paris Hilton, el tenista Djokovic, Michael Schumacher o el propio príncipe Enrique, y se reconoce como "un degustador de la vida, que pasa la mayor parte de su tiempo rodeado de un círculo de élite con el que viaja por el mundo a los destinos más exclusivos".


Tanto Harry como Cavalli compartieron varias fiestas en un yate privado en el Golfo, en un campeonato de polo en Dubai y el año pasado concurrieron juntos a la prueba de Fórmula 1 en Abu Dabi.

Sin embargo, la vida del libanés no siempre fue tan distinguida. En los Estados Unidos trabajaba de mozo y hace cinco años se quedó sin empleo, al cerrar el restaurante de un amigo, Khalil Milan, que lo había contratado. Sin ingresos, fue recibido por Milan en su vivienda.

Milan conocía a Mohamed al-Habtoor y cuando visitó el Sur de California le propuso que Fidelio Cavalli le hiciese de guía. Congeniaron y el magnate dubaití introdujo al libanés en su círculo, lo que le abrió las puertas del gran mundo, Enrique incluido.

Respecto de su acusación, Cavalli negó toda implicación en actividades criminales o en la contratación del avión que llevó la droga.

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