TENSIÓN PERMANENTE

Escalada de violencia por Jerusalén: cuatro muertos

Otro “día de furia” contra Israel; EE.UU. busca retomar las negociaciones.

Un palestino con un cinturón de explosivos y un cuchillo en la mano cae herido en Cizjordania. Foto: Reuters
Un palestino con un cinturón de explosivos y un cuchillo en la mano cae herido en Cizjordania. Foto: Reuters

Al menos cuatro palestinos murieron y otros 160 resultaron heridos en enfrentamientos con soldados israelíes ayer viernes en la Franja de Gaza y Cisjordania, en medio de protestas por la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

Dos personas murieron y 150 resultaron heridas en la frontera de la Franja de Gaza, donde miles de palestinos se reunieron para lanzar piedras contra las fuerzas israelíes. Y en Cisjordania, otras dos personas fallecieron y 10 quedaron heridas. Uno de los muertos fue un hombre que había apuñalado a un soldado y llevaba un cinturón con explosivos adherido a su cuerpo.

El presidente Donald Trump anunció el miércoles 6 que Washington reconoce a Jerusalén como la capital de Israel, revirtiendo décadas de política exterior estadounidense y rompiendo el consenso internacional sobre el estatus de la ciudad.

Israel, que anexó Jerusalén Este luego de la Guerra de los Seis Días en 1967, considera que toda la ciudad es su capital. Los palestinos quieren que Jerusalén Este sea la capital de un futuro Estado independiente.

El movimiento islamista Hamás, que dirige el enclave palestino de Gaza, había convocado para ayer viernes otro "día de la ira" contra la decisión de Trump.

El ejército israelí aseguró que unas 2.500 personas participaron en "disturbios" en Cisjordania y cerca de 3.500 lo hicieron en Gaza.

En Jerusalén también hubo algunos altercados en la Ciudad Vieja tras la oración de ayer viernes.

Durante décadas, la comunidad internacional evitó tomar una decisión sobre Jerusalén, manteniendo sus embajadas en Tel Aviv. Pero el anuncio de Trump de que Estados Unidos además trasladará su embajada a Jerusalén, suscitó un rechazo casi unánime de la comunidad internacional.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó ayer viernes a Estados Unidos de haber "lanzado una bomba en Oriente Próximo" con su medida.

Según un sondeo realizado por el Centro Palestino de Investigación Política, el 45% de los palestinos defienden un alzamiento popular para resolver el viejo conflicto con Israel. Hace tres meses, el 35% abogaba por la resistencia armada y, en opinión del director del instituto, Jalil Shikaki, la "única explicación posible" de este aumento es la decisión de Trump.

Si esto no se traduce en una movilización masiva, es debido a la eficacia de las fuerzas israelíes y a la cooperación de los servicios de seguridad dependientes de la Autoridad Palestina, embrión del Estado internacionalmente reconocido e interlocutor de Israel, aseguró Shikaki a la AFP.

Se debe también a que "Hamás es demasiado débil en Cisjordania y a que Fatah (partido rival que domina la Autoridad Palestina) no quiere emprender el camino de la violencia", agregó.

"Esto no va a cambiar pronto", estimó el analista.

Mientras tanto, Hamás insiste con su prédica bélica contra Israel y Estados Unidos. Ayer este movimiento islamista instó a "asediar" las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo. "Llamamos a la gente libre del mundo a asediar las embajadas de Estados Unidos en todo el mundo, hasta que Trump retire su declaración", señaló el vicejefe del movimiento en Gaza, Jalil al Hayah. "Nuestra revolución en Palestina y en el extranjero no cesará hasta que rectifique su declaración", insistió.

Hombre bomba.

Uno de los palestinos muertos ayer en Cisjordania era un hombre de 29 años que había apuñalado a un policía israelí. Este incidente fue seguido en directo por fotógrafos y periodistas, que vieron los disparos y cómo el hombre tenía adherido a su cuerpo un cinturón de explosivos. Sin embargo, un médico que lo atendió sostuvo que el dispositivo era falso. El palestino fue evacuado por la Media Luna Roja y murió unas horas después en un hospital. Un video difundido en internet muestra al palestino levantando un cuchillo frente a los efectivos israelíes. Tras un cara a cara corto y tenso, los policías abren fuego.

Diálogo.

Bajo este escenario de tensión y violencia, la Casa Blanca busca renovar sus esfuerzos para relanzar el proceso de paz israelo-palestino, afirmaron ayer viernes altos funcionarios estadounidenses. Según esos responsables, ese relanzamiento diplomático se dará a partir de la próxima semana, en medio de una evidente preocupación por reducir la tensión tras la polémica decisión de Trump, quien recibió una condena casi unánime en la escena internacional y reavivó la violencia en Medio Oriente.

Los estadounidenses basan sus esperanzas en la visita del vicepresidente Mike Pence, quien es esperado el miércoles en Jerusalén.

"Ese viaje es de una manera el fin de ese capítulo y el comienzo de uno nuevo. Seguimos concentrándonos en el proceso de paz y cómo podemos conducir esta situación hacia una conclusión", explicó uno de los responsables, bajo condición de anonimato.

A Pence debe acompañarlo Jason Greenblatt, emisario de Trump para Medio Oriente, quien no se ha encontrado con sus interlocutores palestinos tras la decisión presidencial.

Pero, sintomático de las heridas dejadas por el anuncio de Trump del 6 de diciembre sobre Jerusalén, el presidente palestino Mahmud Abas desde ya declinó el encuentro.

"Entendemos que los palestinos necesiten un plazo para la reflexión, no es un problema", reaccionó otro alto responsable estadounidense. "Estaremos listos cuando los palestinos estén listos" para hablar, insistió. Y agregó que la Casa Blanca no tiene "ninguna fecha límite" para llegar a un acuerdo.

Abas acusó a Trump de haber "ofrecido Jerusalén como regalo al movimiento sionista", y estimó que Estados Unidos ya no tiene ningún papel que desempeñar en el proceso de paz.

NETANYAHU

La policía interroga al primer ministro

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue interrogado ayer por la Policía por séptima vez este año sobre los casos de corrupción en los que es sospechoso. Los agentes de la división anticorrupción llegaron a la residencia oficial del mandatario en Jerusalén a primera hora de la mañana para avanzar en las investigaciones del llamado "Caso 1.000", en el que Netanyahu es sospechoso de aceptar lujosos regalos de empresarios. (EFE)

ALEMANIA

“No se justifica el odio a Israel ni la humillación a los judíos”

El presidente alemán, Frank Walter Steinmeier, dijo ayer viernes, en un discurso pronunciado en la Embajada de Israel en Berlín, que “el antisemitismo no está superado” y criticó duramente la quema de banderas israelíes durante manifestaciones propalestinas en Alemania. “Hay cosas que pertenecen a Alemania y entre ellas está la responsabilidad ante nuestra historia, las lecciones de dos guerras mundiales y del Holocausto, la responsabilidad por la seguridad de Israel y el rechazo de toda forma de racismo y antisemitismo”, subrayó con motivo del comienzo de las celebraciones de los 70 años de la fundación del Estado de Israel, que se conmemora en 2018.

Steinmeier denunció la existencia de “burdas consignas de odio y violencia” y también de “actitudes más sutiles, como la difusión de prejuicios ante todo lo judío”.

Ante la quema de banderas israelíes en Alemania en manifestaciones de protesta por la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, se mostró “horrorizado y avergonzado”. A su juicio, las dudas “justificadas” de que la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, contribuya a la paz en Oriente Medio, no pueden servir para respaldar el odio a Israel y el desprecio a los judíos que viven en Alemania.

Steinmeier señaló que el jueves habló por teléfono con su colega israelí, Reuven Rivlin, a quien reiteró la posición de Berlín con respecto al estatus de Jerusalén, que considera que debe decidirse en una negociación con los palestinos. “Pero eso no justifica el odio a Israel ni la humillación de ciudadanos judíos en las calles y plazas de Alemania”, insistió.

En su opinión, “la quema de banderas israelíes en plazas alemanas no sólo manifiesta un odio inaceptable contra Israel, sino que no entiende o no respeta lo que significa ser alemán. Sólo si los judíos se sienten en Alemania como en casa puede nuestra república sentirse reconciliada consigo misma”. (EFE)

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)