COMICIOS REGIONALES

Elecciones en Madrid con proyección en toda España

La campaña electoral estuvo cargada de mensajes ideológicos más que de propuestas para resolver problemas sociales, mientras sigue la pandemia y la crisis económica.

Díaz Ayuso, figura en ascenso en el PP, va por la reelección. Foto: AFP
Díaz Ayuso, figura en ascenso en el PP, va por la reelección. Foto: AFP

Las elecciones de hoy martes en la región de Madrid serán un termómetro del rumbo que pueda tomar la política española. Para la izquierda, el propósito es frenar a la ultraderecha, y para el Partido Popular (PP) marcar el principio del fin del Gobierno nacional del socialista Pedro Sánchez.

La campaña electoral estuvo cargada de mensajes ideológicos más que de propuestas para resolver problemas sociales, mientras sigue la pandemia y la crisis económica que conlleva. La campaña estuvo marcada por episodios como el envío de cartas con balas y mensajes con amenazas de muerte a políticos, incluido algún candidato, incidentes con detenidos en un mitin de la ultraderecha, cuya propaganda electoral contra inmigrantes acabó en los tribunales, y denuncias mutuas de uso de recursos públicos para pedir el voto o influenciar encuestas.

Sánchez ha advertido que un pacto entre el PP con la ultraderecha de Vox, que según los sondeos puede ser clave para que los “populares” sigan en el poder en Madrid, puede ser el principio del fin de una democracia plena en toda España.

Un mensaje repetido también por el candidato de la izquierdista Unidas Podemos, Pablo Iglesias, quien dejó la vicepresidencia del Gobierno de coalición con el PSOE para concurrir a estos comicios. El riesgo de que la extrema derecha llegue al poder en la región de Madrid, y de ahí al Gobierno del España, fue uno de los motivos de Iglesias para presentarse como candidato, además de frenar el ascenso de otras alternativas de izquierda con políticos que en su día abandonaron Podemos.

La favorita.

Desde la derecha, el líder del PP, Pablo Casado, está convencido que estos comicios cambiarán “el futuro de España”, al igual que la candidata de este partido a la reelección en Madrid, Isabel Díaz Ayuso, confiada en que marcarán “un antes y un después” en la política española.

Díaz Ayuso, 42 años y licenciada en Periodismo, es una figura de proyección en la derecha española.

Para sorpresa de muchos, en marzo rompió su coalición con el centrista Ciudadanos y convocó elecciones anticipadas con la esperanza de capitalizar las simpatías ganadas por su oposición a las restricciones dispuestas por el gobierno central para enfrentar la pandemia del COVID-19.

Aunque Madrid tiene la cifra acumulada más alta de contagios y decesos de España, Díaz Ayuso mantuvo abiertos bares y locales gastronómicos, convirtiéndose en heroína para los restauradores que bautizaron en su honor pizzas y cervezas.

Según las encuestas, el PP podría duplicar sus escaños en el Parlamento regional y, aunque no alcanzaría la mayoría absoluta, podría gobernar si consigue el apoyo de la extrema derecha de Vox.

Díaz Ayuso se ha convertido en una especie de ídolo pop de la facción más conservadora del PP. No dudó en calificar de “chabolas” las precarias residencias de una barriada al sur de Madrid que estuvo meses sin luz, o en arremeter contra los planes del gobierno de Sánchez para exhumar los restos del dictador Francisco Franco. “¿Qué será lo siguiente? ¿Quemar iglesias como en 1936?”, dijo refiriéndose a la guerra civil española de 1936-1939.

Pablo Simón, analista y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, dijo que “mucha gente ya la califica como la verdadera jefa de la oposición”.

Un ascenso fulgurante para quien hace unos años gestionaba la cuenta en Twitter de “Pecas”, el perro de la entonces presidenta madrileña del PP, Esperanza Aguirre (2003-2012).

“Incontrolable, liberal, seductor”, rezaba el perfil canino administrado por Díaz Ayuso.

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