Brasilia | Brasil lanzó ayer un plan valorado en 15.044 millones de dólares para construir un millón de casas para sectores pobres, una iniciativa dirigida a activar la economía y paliar el déficit habitacional del país. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó el plan llamado "Mi casa, mi vida", el más ambicioso de los últimos 30 años, que ya se había anunciado en diciembre.
"Si logramos ejecutar un proyecto así, este país perderá el miedo a hacer cosas osadas", dijo Lula en una ceremonia con autoridades del gobierno, activistas sociales y legisladores. "Vamos a mostrar que la vivienda no es privilegio de pocos``.
Las viviendas serán subvencionadas o construidas por el Gobierno hasta el próximo año, con recursos del presupuesto junto con una contribución de 442,4 millones de dólares del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, y de 212,3 millones de dólares de un fondo de garantía laboral.
Los beneficiarios serán familias de ingresos de cero a 10 salarios mínimos, con aportes oficiales mayores para aquellas familias de cero a tres salarios mínimos y menores conforme incrementan los ingresos.
El objetivo principal es sustentar el nivel de ingresos y empleo de los trabajadores, con la generación de 1,5 millones de nuevos puestos de trabajo.
El proyecto generó críticas entre opositores y entre empresarios de la construcción que pusieron en duda la capacidad de alcanzar la meta de construir un millón de viviendas. AP