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El acuerdo del Brexit avanza sin sorpresas hacia su aplicación

Puerto de Calais, una de las dos principales puertas de entrada en Francia del comercio entre el Reino Unido y la Unión Europea. Foto: AFP

LA SALIDA DEL REINO UNIDO DE LA UE

Los embajadores llevan analizando desde el fin de semana las 1.246 páginas del acuerdo (a las que se suman anexos y notas explicativas), que fue alcanzado en Nochebuena.

El proceso formal para aplicar del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Reino Unido a partir del 1 de enero recibió ayer lunes el visto bueno de los embajadores en Bruselas de los 27 socios del bloque comunitario.

Los embajadores llevan analizando desde el fin de semana las 1.246 páginas del acuerdo (a las que se suman anexos y notas explicativas), que fue alcanzado en Nochebuena y deben dar su visto bueno por procedimiento escrito antes de las 15 horas de Bruselas (las 11 en Uruguay) de hoy martes.

Una vez se haya formalizado por escrito, se podrá proceder a la firma del acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido.

Aunque aún no hay fecha ni formato decidido, se espera que el acto de la firma tenga lugar el 30 de diciembre; al día siguiente debería publicarse en el Diario Oficial de la Unión Europea.

Mientras tanto, para que el acuerdo sea efectivo, tendrá que ser aprobado por la Cámara de los Comunes en una votación de urgencia y telemática convocada para el 30 de diciembre por el primer ministro británico, Boris Johnson .

Este debería ser un mero trámite para Johnson que tiene la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes, y cuenta con el apoyo de su partido Conservador y, además, con el de la oposición laborista, aunque hay cierta incertidumbre respecto a si la facción más euroescéptica de los “tories” se sumará.

Si todos esos procedimientos formales siguen su curso sin sobresaltos, el acuerdo se aplicará de forma provisional desde el 1 de enero hasta el 28 de febrero a espera de la ratificación formal.

El Parlamento Europeo también tendrá ahora que analizar el texto puesto que debe dar su visto bueno al acuerdo. Aunque no tiene posibilidad de hacer enmiendas, mantiene su capacidad de vetar la totalidad del pacto. Solo puede decir “sí” o “no”.

La Eurocámara quiere ratificar el acuerdo en la segunda semana de marzo, por lo que analizará con la Comisión Europea y el Consejo Europeo si es posible ampliar ligeramente el periodo de aplicación provisional.

Como último paso por parte de la UE, el Consejo debe tomar la decisión final sobre la entrada en vigor del acuerdo.

Canal de la Mancha.

En tanto, las condiciones para cruzar el canal de la Mancha entre Inglaterra y Francia cambiarán a partir del 1 de enero con formalidades aduaneras, controles de pasaportes y fitosanitarios.

Los británicos que entran en Francia deberán justificar su estadía. Migraciones sellará sus pasaportes y podrá realizar controles más exhaustivos.

Hoy el 70% del intercambio comercial entre el Reino Unido y la UE pasa por los puertos franceses de Calais y Dunkerque. Una media de 60.000 pasajeros y 12.000 camiones transitan a diario por estos dos pasos.

Brexit. Foto: AFP

Las empresas tendrán que someterse a formalidades en las dos direcciones, y declarar a las aduanas francesas sus mercancías, a través de internet, por el sistema informático bautizado “frontera inteligente”.

Los camiones cargados en sus países de origen antes del 31 de diciembre a las 23h59 no serán sometidos a los nuevos procedimientos, incluso si cruzan la frontera luego de medianoche.

Las autoridades se preparan para una actividad comercial más bien tranquila en enero, luego de que las empresas británicas importaran muchos productos en diciembre.

España: acuerdo con el Reino Unido no incluye a Gibraltar

España y Reino Unido deben lograr un acuerdo sobre Gibraltar antes del 31 de diciembre para evitar un “ Brexit duro” en la frontera con esa colonia británica. La ministra española de Exteriores, Arantxa González Laya, subrayó que el acuerdo alcanzado el 24 de diciembre entre el Reino Unido y la UE “no se aplica a Gibraltar” por lo que es necesario un “acuerdo separado” que está negociando España.

“Si hay un principio de acuerdo, podríamos modular la movilidad en la frontera con Gibraltar, y si no hay principio de acuerdo es frontera exterior de la UE con un país tercero y la modulación es imposible”, dijo la ministra, quien advirtió que “no puede haber plan B”.

Ser “país tercero” significa que los ciudadanos de Gibraltar dejarían de tener acceso a la Seguridad Social española, quedarían fuera del espacio aéreo europeo, necesitarían un reconocimiento específico del carnet de conducir y del seguro de sus vehículos, etcétera, detalló la ministra española. “No estamos inventando nada, es lo que ocurre con un país tercero”, apuntó.

Por la frontera entre España y Gibraltar cruzan diariamente unos 15.000 trabajadores y 200 camiones, y para los municipios españoles limítrofes con la colonia británica, la relación económica supone la cuarta parte de su producto interior bruto y aporta unos 120 millones de euros al año.

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