ANTE LA ONU

EE.UU. busca dividir a América Latina, dice embajador venezolano

Rafael Ramírez, embajador de Venezuela ante la ONU, advirtió que el gobierno de Obama está tratando de "confundir y dividir" al continente con sus políticas.

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Rafael Ramírez, embajador venezolano ante la ONU. Foto: EFE

El embajador de Venezuela ante la ONU, Rafael Ramírez, considera que Estados Unidos está tratando de "confundir y dividir" a Latinoamérica con sus políticas hacia una región hacia la que se mantiene "de espaldas".

"Con una mano alivia las sanciones a Cuba y con otra pretende doblegarnos. No lo va a hacer", señaló Ramírez en una entrevista con Efe, en la que criticó con dureza la renovación por parte del presidente estadounidense, Barack Obama, del decreto de sanciones contra su país.

Para el representante venezolano en Naciones Unidas, esa política "alienta" a los "sectores violentos" de la "oposición", que "creen que tienen luz verde de la Administración norteamericana para cualquier aventura al margen de la Constitución".

"Además, es la señal política a la región de que Estados Unidos sigue creyendo que es el policía del mundo", añadió Ramírez, que lamentó que EE.UU., "en vez de colaborar, siga imponiendo una visión atrasada, imperial e intervencionista que no se corresponde con lo que ha pasado en Latinoamérica".

Mientras aplaude la "valentía" de Obama para cambiar la política hacia Cuba, Ramírez considera "contradictorio" que a la vez mantenga su actual actitud hacia el Gobierno de Nicolás Maduro.

"Pienso que demuestra lo que es el objetivo de Estados Unidos de confundir y dividir a Latinoamérica. A unos les doy con el mazo y a otros trato de mantenerlos en mejor posición", explicó.

Con las relaciones entre los dos países "en su nivel más bajo", el embajador dijo que su país seguirá "denunciando" esa "terrible campaña internacional" que a su juicio EE.UU. mantiene contra Venezuela.

"Hay mucha desinformación, hay mucha manipulación y hay grandes intereses detrás de todo esto", aseguró el diplomático, que antes de llegar a la ONU ocupó brevemente la cartera de Asuntos Exteriores y anteriormente, durante doce años, la de Energía.

Ramírez lamentó también los "problemas políticos" entre España y su país y criticó la "insistencia en utilizar a Venezuela para los asuntos internos" españoles.

"Resulta que para los temas electorales en España, hay unos que creen que agrediendo a nuestro país ganan votos. Yo creo que es al contrario, que el electorado español, con tantos problemas que tiene en su país, debe estar cansado de que los políticos sigan hablando en contra de Venezuela", señaló.

Para el embajador, es "insoportable que algunos partidos" estén tratando de "obtener dividendos políticos" a costa de Venezuela.

"Habría que decirle a esos políticos en España que nos dejen quietos, que nos dejen tranquilos, que las épocas coloniales ya pasaron", insistió.

Ramírez, que actualmente se sienta en el Consejo de Seguridad de la ONU junto a EE.UU. y a España, destacó que en ese foro no afectan esos problemas bilaterales y recordó que, pese a que "muchas veces" hay diferencias, se han logrado acuerdos en numerosos asuntos, como la importante resolución de respaldo al cese de hostilidades en Siria.

Venezuela, sin embargo, se muestra crítica con la forma en la que opera el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas, que presidió durante febrero.

"Creemos que el Consejo de Seguridad no puede tener un doble rasero. No puede ser malo el Gobierno de Bachar al Asad y bueno el Gobierno de Yemen, no pueden ser malos los bombardeos contra Siria y buenos los bombardeos contra Yemen. No puedes tener en eso incoherencias, porque entonces los mensajes que se transmiten (...) pierden su prestigio", opinó.

A su juicio, "esa es parte de la crisis que tienen las Naciones Unidas", un organismo en el que su país cree firmemente, pero que considera que tiene que renovar sus instancias, sobre todo para hacerlas "más democráticas y más transparentes".

Por ejemplo, señaló que su país llevó la situación en Palestina hasta ocho veces ante el Consejo durante un sólo mes, sin obtener resultados.

"Palestina ha sido probablemente el fracaso más estruendoso que ha tenido el Consejo de Seguridad en sus posibilidades de resolver un conflicto, porque lleva más de 60 años tratándose. Es absurdo", señaló, apuntando al derecho de veto de los miembros permanentes como una de las principales barreras y criticando la actitud de Israel.

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